| América
atentó
contra el
juego limpio
Medellín
Faltaban tres minutos para terminar el partido, el Medellín buscaba a como diera lugar el empate y la afición tenía los pelos de punta. Hasta ahí todo estaba para un final triste y sin amago de bronca, pero de manera sorpresiva y al mejor estilo de los amantes del antifútbol, del banco del América tiraron una pelota a la cancha para mermarle velocidad al juego y quemar tiempo.
Mientras el árbitro José Borda, de Fuerzas Militares, recogía el esférico sin parar el compromiso, la tribuna de occidental rechazó el atentado al juego limpio con una reacción que pudo terminar en algo peor de no ser por la rápida intervención de la Policía.
Palos, botellas, cojines, radios, pilas, lapiceros y frutas cayeron por un buen rato al banco por las mañas utilizadas por el elenco escarlata que ganaba justicieramente.
Con eso el banco americano logró lo que quería, porque el central y sus asistentes pararon varios segundos el juego mientras hacían salir de ahí a alguien que no tenía que ver con el visitante. Según el presidente del Medellín, Javier Velásquez, el responsable de esa acción fue un directivo del Real Cartagena.
"Inexplicablemente el señor Julián Idárraga estaba en ese banco y trató de cortar el avance de nuestro equipo tirando una segunda pelota a la grama. Esas artimañas ya pasaron de moda y América no necesita de eso para ganar un partido, porque tiene un buen partido. Eso es algo que no se debe repetir, porque lo más importante en el deporte es el juego limpio y no el juego sucio que trató de imponer el dirigente del Real, que no tenía porque estar en el banco de Jaime de la Pava", dijo Javier Velásquez.
Esa clase de situaciones no hacen más que producir enojo y conducir a la hinchada a reacciones cuestionable. La prueba de ello es que al final del partido los seguidores rojos se armaron de piedras y palos para buscar a los escasos aficionados americanos que vinieron y hacerle notar el disgusto por el juego sucio de su banco. JHC
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