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Se les anota la entrega
Sin ser muy lúcidos,
se destacaron David Montoya, Roberto Carlos y Carlos Ortiz.
Hubo mucho nerviosismo
en la defensa y poca salida de los laterales.
Se notó la
ausencia de los jugadores Édgar Cataño y John Javier
Restrepo.
Jaime Herrera Correa
Medellín
La entrada de los jugadores al camerino fue triste como la de los aficionados, porque desaprovecharon una gran oportunidad.
Sin embargo, eso no evita que se pueda destacar la forma como los integrantes del Medellín insistieron por el gol, por esa anotación que les diera el empate y la tranquilidad necesaria para viajar a Cali con las esperanzas intactas.
El DIM no logró vulnerar la defensa americana, pero desde el minuto inicial hasta el pitazo final apeló a todo su repertorio para inclinar la balanza a su favor y hacer figura al arquero uruguayo Luis Barbat, clave en la victoria 1-0 de los vallecaucanos.
Si bien todos se entregaron e intentaron por todos los lados poner en ventaja a su equipo y equilibrar el marcador cuando se vieron perdedores, el trabajo individual de los catorce jugadores que utilizó ayer el técnico Juan José Peláez no alcanzó para que alguno de ellos terminara como la figura del Poderoso.
Las ganas y la insistencia de David Montoya, las constantes salidas de Carlos Ortiz y el nuevo aire que le dio al equipo Roberto Carlos Cortés fueron aspectos interesantes. Sin embargo, el nivel de estos tres no bastó para desequilibrar el encuentro.
A diferencia del miércoles frente al Cortuluá, ayer el Medellín careció de juego colectivo, llegada por los costados y serenidad a la hora de definir. Cambió todas las cosas buenas que le significaron la clasificación para la final, por la tensión, el nerviosismo de la defensa, el juego repetido por el centro y la ansiedad de los delanteros.
Ni el cambio de sistema del estratega Peláez, quien pasó del 5-3-2 al 4-3-3, sirvió para que Medallo fuera el buen local (llevaba 25 partidos sin perder en el Atanasio Girardot con elencos de afuera de Antioquia) y alcanzara la claridad acostumbrada de los segundos tiempos y con la cual había liquidado a sus rivales.
El DIM siempre intentó, tuvo más tiempo el balón y la suerte no le sonrío ayer como en otros encuentros, pero David Montoya no encontró un socio en el medio campo y las imprecisiones en la zaga le facilitaron las cosas al América, que desde el primer minuto demostró que había venido por los tres puntos y no a quedarse atrás como muchos creían.
Uno a uno
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Diego Gómez: en el gol no tuvo que ver, pero antes había tenido algunas salidas en falso por no hablar con sus compañeros de zaga. En el minuto 29 le ahogó el grito de gol a Julián Vásquez.
- Ricardo Calle: aunque salió en varias oportunidades, le faltó claridad y sus centros fueron imprecisos. Le costó burlar la marcación adversaria. Al final tuvo el empate que evitó Barbat.
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Andrés Orozco: salvó a su equipo al comienzo del encuentro y fue de los más aplicados atrás. Trató de darle salida al Medellín, pero no tuvo fortuna.
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Édgar Carvajal: no fue el mismo del miércoles, se pasó de revoluciones y entabló una pelea con Luis García.
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Amaranto Perea: se le notó la falta de ritmo, lució enredado, hasta se chocó varias veces con sus compañeros. Infortunadamente, una pifia suya significó el gol de Vásquez, quien le ganó el duelo en los 90 minutos.
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Jair Benítez: bajó su nivel y estuvo lejos de lo mostrado ante Cortuluá. Fue repetido en su juego y sus proyecciones terminaron con el balón en los pies del rival.
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Alexánder Jaramillo: al principio intentó cambiarle la cara al Medellín, pero con el pasar de los minutos se perdió y fue contagiado del nerviosismo de sus compañeros.
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Carlos Ortiz: uno de los más regulares del equipo, terminó apoyando la defensa y armando el ataque.
David Montoya: fue el que más intentó en el arco contrario. En el minuto 42 su remate pegó en el horizontal y en el 59 Barbat le sacó un balón que iba con destino de gol.
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Carlos Álvarez: en el primer tiempo no lució, pero mejoró en el segundo. Tuvo dos oportunidades claras de anotar.
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Jorge Serna: fue uno de los más discretos del Medellín. Si bien le puso temperamento y ganas al partido, lució muy enredado y se dejó anticipar repetidamente.
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Carlos Vásquez: trató de asociarse con Montoya, sin éxito. Le faltó jugársela más en la individual y atreverse cuando tuvo el balón.
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Henry Vásquez: estuvo poco tiempo en la cancha, pero en el minuto 89 desperdició la oportunidad más clara del DIM para empatar. Con el arco solo cabeceó muy mal el balón que le pasó Álvarez.
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Roberto C. Cortés: los diez minutos en la cancha le bastaron para darle salida a su equipo y generar varias oportunidades claras en el arco de Barbat.
Se notaron las ausencias
El mismo técnico Juan José Peláez reconoció que con "John Javier Restrepo y Édgar Cataño las cosas hubieran sido a otro precio". Y tenía razón, porque el Medellín del miércoles fue otro equipo con ellos dos en la cancha.
Mientras que en el último juego de los cuadrangulares Cataño le ganó el duelo al brasileño Rogerio Pereira y John Javier Restrepo se echó el equipo al hombro y puso orden en el medio campo, ayer Luis Amaranto Perea no pudo con Julián Vásquez y Alexánder Jaramillo se apagó con el transcurrir de los minutos.
Si bien en un equipo de fútbol se compone de once jugadores, no se puede desconocer que la ausencia de estos dos titulares influyó mucho en el funcionamiento del DIM. Las tres fechas de sanción que tenía Perea y la pérdida de la titular de Jaramillo con Calle hicieron que jugaran nerviosos y le brindaran facilidades al adversario.
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