| Tolima
campeón: Recuerdos de Quintabani y del Río, figuras
de 1981
Por
Lisandro Rengifo
Enviado Especial
Cali, Colprensa
Dos figuras, insignias, ídolos, jugadores de fútbol
y claves en la época dorada del Deportes Tolima a comienzos
de la década del 80 son Óscar Quintabani y Víctor
Hugo del Río.
Varios puntos en común tienen estos dos exjugadores.
Ambos son argentinos, llegaron a Colombia para el Caldas de Manizales,
luego pasaron al Tolima, se encontraron en Pereira y de alguna
manera formaron parte de la historia del Cali.
Quintabani era el golero y Víctor Hugo el volante de
avanzada en el Tolima de 1980 y 1981. El golero cambió
de rumbo en 1982, año en el cual Del Río volvió
a ser artífice de otro subtítulo tolimense. Colprensa
los contactó y con ellos recordamos aquél legendario
Kokoriko Tolima.
“Recuerdo a los muertos”: Quintabani
¿Qué rememora de ese Tolima?
- El trabajo y la unión fue nuestra política. Ricardo
de León se fue por inconvenientes con Camargo y se quedó
Pedro Nel Ospina con el equipo y con las mismas ideas del uruguayo,
zona con presión, logramos esta hazaña.
¿Cómo fue la campaña?
- Faltando dos fechas clasificamos al cuadrangular final, pero
nos tocó enfrentarnos a grandes equipos como Nacional,
campeón, Junior y América, pero salimos segundos
porque teníamos un buen onceno.
¿ Por qué no jugó los últimos
dos partidos?
- Ante Nacional, al cual vencimos 4-2 en Medellín, me lesioné
y le tocó el turno a Hernán Torres, un golero que
era de la tierra.
¿Por qué se escapó el título?
- Los rivales eran muy buenos. Nacional tenía como técnico
a Oswaldo Zubeldía, y jugadores como Peluffo, Dragoneti,
Lorenzo Carrabs, Luna, Cueto, Larrosa.
¿Cuál fue el momento más feliz?
- El día del subtítulo. Ese gol de tiro libre de
Heberto Carrillo en los últimos instantes del choque fue
espectacular y luego vino la celebración.
¿Y el más desagradable?
- Cuando en un juego ante el Cali cedió una baranda de
la tribuna y murieron varias personas. Recuerdo mucho a los aficionados
muertos porque ese día fue complicado. El Murillo Toro
estaba lleno, nosotros estábamos calentando y escuchamos
un estruendo. Ayudamos a las autoridades, pero murieron varias
personas. Por eso nos tocó jugar en Bogotá.
¿De corazón estuvo ayer con el Tolima?
- Aunque pertenecí al Cali, no puedo dejar de
pensar que esa época fue muy bonita y recuerdo la alegría
del pueblo tolimense.
“De chico a grande”: Del Río
¿Por qué el Tolima de la época se metió
en el corazón de los colombianos?
- De un equipo chico pasó a ser grande, y eso sirvió
porque la gente no quería ver los mismos como campeones.
¿Por qué llegaron a esa instancia?-
Eso fue fruto de un trabajo en equipo. Ricardo de León
dejó una buena base que fue aprovechada por Ospina y con
un sistema de presión que está vigente salimos segundos.
Eso nos sirvió para las campañas del 81 y 82.
¿Qué le significó salir subcampeón
y ser el goleador del torneo?
- Fue tocar la cima porque la campaña fue redonda. En principio
no quería venir al Tolima porque le tenían el rótulo
de cementerio de elefantes, pero Camargo me convenció de
que armaría un elenco grande y así fue.
¿Cuál subcampeonato disfrutó más?
- El primero, el del 81, porque fuimos a la Copa Libertadores
y nos dimos a conocer; mientras que el del 82 no lo disfrutamos
porque salimos del equipo para el 83.
¿Por qué se identifica con el Tolima ?
- Aquí viví mis mejores años y como
futbolista me fue de la mejor manera. Pudimos ver a un pueblo
que sufría con su equipo, llorar de la alegría.
¿Qué le dice el título conseguido
este domingo?
- Observé el juego tranquilo, porque el Cali todavía
tenía posibilidades, sin embargo, en el fondo sentía
que no se escaparía el título. Luego celebré
con todo.
¿Cuál es su mejor recuerdo de la época
del 81 y 82?
- No hay duda que la gente se portó bien con nosotros,
aún en las calles de Ibagué me identifican y eso
me enorgullece.
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