Tolima, del sufrimiento a la victoria
Siempre ha sido considerado un equipo chico.
La próxima temporada cumplirá 50 años.
Descendió a la B y tiene dos participación en Copa
Libertadores y Conmebol.
Su estreno en el balompié colombiano fue en Cali.
Por
Lisandro Rengifo
Enviado Especial
Cali, Colprensa
La vida es así. Deportes Tolima jugó su primer partido
oficial en el estadio Pascual Guerrero de Cali y en ese mismo
escenario, 48 años, ocho meses y 11 días después,
este mismo equipo, con otros jugadores, técnico y color
del uniforme, logró la primera estrella para su escudo.
El 10 de abril de 1955 Tolima cayó 2-1 ante el Boca Juniors,
que disputó este choque con jugadores prestados del América
y Cali, ante muy poco público. Efraín “Caraña”
González, es un nombre que quedó para la historia
del elenco “pijao”, pues figura como el primer jugador
que marcó un gol oficial por este conjunto.
Pero para haber disputado ese primer juego, salir subcampeón
tres veces y haber obtenido la estrella, tuvieron que pasar muchas
cosas alrededor del elenco vinotinto y oro. Manuel Rubio Chávez
fue el primer presidente. A él se le ocurrió la
idea de armar un conjunto que compitiera en el ámbito profesional
con Millonarios, Cali, Santa Fe y demás oncenos ya formados.
Chávez fue acompañado en la directiva por Humberto
González, Jorge Castillo y Humberto Rodríguez, quienes
fueron los responsables del nacimiento de este equipo. “Manuelito”,
como se le conocía, consiguió un auxilio de 10 mil
pesos y le dijo a Juan Barbieri, “el Andarín”,
entrenador de la selección Tolima, que viajara a Argentina
a contratar jugadores para el club.
Con 5 mil pesos, Barbieri trajo a Óscar Jamardo, Jorge
Ariel Gandulfo, Óscar Enrique Ferrari, Enrique Ladino y
Carlos Robelle, quienes por $350 mensuales se enfundaron la camiseta
a rayas blancas y azules, medias grises y pantaloneta negra, como
el Rácing de Argentina. Al lado de ellos figuraron colombianos
como Tomás Esquivel, Alivio Duarte, Germán Castellanos,
Aníbal Alzate, Marcos Coll, Jairo Galvis, Guillermo Galavís,
Héctor Inocencio Pérez, Santiago Rivas, Hernando
Saavedra, Enrique González y Casimiro Ávalos, quien
al final del torneo fue el goleador de este onceno con 13 dianas.
Sin embargo, la historia cuenta que el Tolima hizo su estreno
no oficial en la Escuela Agronómica San Jorge, donde años
más tarde se construiría lo que hoy es la Universidad
del Tolima. El coronel César Augusto Cuéllar Velandia,
quien era el gobernador del departamento, al ver que la idea iba
en serio, prometió construir un estadio.
Lo que en la actualidad lleva el nombre de Manuel Murillo Toro
y con capacidad para 28 mil personas, comenzó a construirse
en 1954 en el mandato del alcalde de Ibagué Lisímaco
Parra Bernal. Tiempo después, cuando llevaba el nombre
de Estadio Municipal, se entregó al Tolima con el nombre
de Gustavo Rojas Pinilla, pero no demoró mucho para que
se cambiara por San Bonifacio, lugar donde fue fundada la capital
tolimense.
En esa primera campaña el conjunto ibaguereño disputó
27 juegos, ganó 7, empató 6, perdió 14, marcó
47 goles, su valla fue violada 65 veces, para 20 unidades.
Primer subtítulo
Paradójicamente, el segundo lugar logrado por el Tolima
en el torneo de 1957 se definió al año siguiente.
Un triple empate entre Medellín, Pereira y los “pijaos”
los conminó a disputar una serie extra.
Ante el Cúcuta, los tolimenses, en una serie extra, disputaron
el segundo lugar, pues el “poderoso” se quedó
con la estrella. Los cucuteños vencieron a su rival 3-2,
pero en el juego de vuelta cayeron 2-0 y el gol de diferencia
le dio el subtítulo al elenco de Ibagué.
Enrique Ferrari, Rubén Musso, Marino Lozano, Aníbal
Alzate, Óscar Jamardo, Enrique Mércury, Samuel Ford,
Héctor Inocencio Pérez y Liborio Guzmán hicieron
parte de este equipo que dirigió Juan Barbieri.
Tolima disputó 22 choques, ganó 7, empató
6, perdió 9; marcó 49 goles y le hicieron 47, para
20 unidades y el paso a la ronda definitiva con el Cúcuta,
en un torneo que contó con 12 equipos y fue catalogado
como el más largo, confuso y desordenado de todos, donde
los subcampeones no disputaron la primera jornada.
Otra vez segundos
A finales de 1980 un boyacense, Gabriel Camargo Salamanca, llega
a ser parte del club gracias ala invitación de algunos
tolimenses como Héctor Rivera. En esa oportunidad se formó
un buen equipo que no logró clasificar a la ronda final,
pero cuya base se fortaleció para que un año más
tarde fuera la sensación.
Víctor Hugo Del Río, Óscar Quintabani, Pablo
Elmo, Hugo Gallego, Luis Montúfar, Gustavo Mendoza, Américo
Quiñones, Edgar Osuna, Cristino Centurión, Evaristo
Isasi y los tolimenses Luis y Alfredo Flórez, y Luis Ramírez,
hicieron parte de este elenco, orientado por Hugo de León.
Consiguió el primer lugar en el finalización, ganó
la serie B semifinal, donde alcanzó el cupo al cuadrangular
final con Nacional, a la postre campeón, América
y Junior. Tolima fue segundo y tuvo en sus finales al goleador
del torneo, Víctor Hugo del Río, quien con 29 tantos
fue el más efectivo en el año.
De León se peleó con el máximo accionista,
Camargo, y decidió irse de la institución, quedando
el equipo bajo la conducción técnica de Pedro Nel
Ospina. El 18 de noviembre de 1981, en el preámbulo del
juego ante el Cali, una baranda de la tribuna occidental se desprendió
dejando 12 muertos e innumerable cantidad de heridos, lo que obligó
al conjunto local a disputar las series finales en la capital
del país.
Los tolimenses celebraron el subcampeonato en un juego ante el
Junior que terminó 4-3, con un gol de tiro libre de Heberto
Carrillo a falta de tres minutos para la conclusión, que
no pudo evitar el portero Juan Carlos Delménico.
Tampoco se pudo
Una vez más el segundo lugar fue para el Tolima en 1982,
mientras que el América ajustaba su segunda estrella en
su escudo con la dirección de Gabriel Ochoa.
No fue un buen comienzo. Tolima se ubicó 11 en el apertura,
pero Juan Martín Mujica, su técnico, comenzó
a labrar un buen finalización para alcanzar el segundo
puesto.
Para ese torneo, el onceno de Ibagué contaba con Fredy
Clavijo, Hugo Gallego, Francisco Maturana, Arnoldo Iguarán,
Heladio Vásquez, Hugo Gallego, Janio Cabezas y el brasilero
Aparecido Donizete de Oliveira, más conocido como Sapuca,
quien se convirtió en ídolo.
Tolima, ya en Ibagué, se metió en el octogonal
final y quedó a tres puntos del América, dejando
atrás la opción de coronar una excelente campaña.
Baja y sube
No hay que dejar pasar el histórico descenso y ascenso
del elenco tolimense. La tarde del 7 de noviembre de 1993 no será
olvidada fácilmente por sus seguidores.
Lágrimas de rabia y desespero se apoderaron de esa tarde
triste para el Tolima, que en el choque ante el Pereira no pudo
hacer nada para evitar su llegada a la serie B.
Un año más tarde, con los tantos del goleador de
la temporada, Julio Doldán, y las seguras atajadas de Fredy
Torres, y las ganas de Jorge Villar, Eumelio Ramón Palacios,
Elías Correa y Hugo Arrieta, Humberto Ortiz lo llevó,
nuevamente, a la serie A, luego de 24 encuentros, 13 victorias
y 11 empates.
El 14 de diciembre de 1994 el estadio Manuel Murillo Toro vio
cómo su elenco volvía a la profesional, luego de
una año cabalgando por las polvorientas canchas de la B.
Los dos subtítulos anteriores le dieron la oportunidad
de disputar la Copa Libertadores, con resultados poco satisfactorios
a la hora del balance.
No hay que olvidar que también ha representado al país
dos veces en la Copa Conmebol, mucho para un equipo que siempre
ha sido denominado como chico. La primera estrella del Tolima
llega un 21 de diciembre de 2003, luego de 49 años de sufrimiento,
alegrías y tristezas de un equipo que nació en la
ciudad musical y que celebra hoy el máximo galardón.
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