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| No es gratuito que
Francisco Santos repita al lado de Álvaro Uribe. |
Francisco Santos Calderón
Un tipo con la inteligencia de un mal estudiante:
ese que llega al examen con la mente en blanco y que, cinco minutos
antes, luego de la lectura rápida del cuaderno del más
aplicado, saca la mejor nota del salón.
Así define Germán Manga, uno de sus más cercanos
colaboradores, al vicepresidente candidato, Francisco Santos. Con
la imagen, no se refiere a mediocridad o indisciplina sino a lo
que llama, “una cabeza brillante y muy buen puesta”.
Devorador de información. Es otro de los apelativos que
Manga utiliza para describir la personalidad de quien aspira repetir
mandato al lado de Uribe.
Y es que haber sido por tanto tiempo editor y jefe de redacción
de un periódico como El Tiempo, y después haber tenido
éxito en un cargo que históricamente se ha concebido
como ornamental, da cuenta de su fórmula de trabajo: “la
mente ensamblada para leer cosas, descartar lo que no sirve, seleccionar
lo importante y ordenar lo que tiene prioridad, el gran ejercicio
del criterio”.
Alguien que no tiene recato para quedarse en calzoncillos y tirarse
a nadar en el pozo de la eterna juventud en la Sierra Nevada de
Santa Marta, en compañía del que probablemente será
el Primer Ministro holandés, ¿cómo puede compaginar
con la figura de seriedad del presidente Álvaro Uribe?
Germán Manga tiene la respuesta. Dice que Santos es el único
funcionario que puede competir con el candidato presidente en acelere
y capacidad de trabajo. En eso coincide Edith, su secretaria durante
20 años. “Uno con él sabe a qué horas
entra pero no a qué horas sale”. La otra razón
que convierte a Santos en la fórmula precisa para Uribe,
según Manga, es que no tiene agenda política, “no
participa de nombramientos ni recomendaciones... Y tampoco agenda
económica, “no tiene negocios ni participa en licitaciones,
es de actitud transparente”. Y justo esos temas son los que
ha liderado a lo largo de su vida: el de los derechos humanos, la
lucha contra el secuestro en País Libre, la resistencia civil
contra la violencia con las marchas del No más y el mandato
por la paz... Y en la vicepresidencia los asuntos contra la corrupción,
la agenda internacional sobre el DIH.
El otro complemento con Uribe es el del corazón grande.
Lo dijo su secretaria, pero también lo nombró su colaborador.
“Pacho tiene las relaciones que no tiene el Presidente: amistad
con los sindicatos, las ong, yo le digo que es un mamerto”.
Entonces, tal vez esas afinidades, junto con razones políticas
que dejaron con la expectativa a varias bancadas que buscaban el
puesto, a Pacho Santos, “Vice”, como le dice el presidente
Álvaro Uribe, se le esperan cuatro años más,
si Uribe es reelegido. | CMP
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