La
campaña no minó el optimismo de Rico
Será Alcalde, dice. No importa cuántas veces tenga
que intentarlo.
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| Gabriel Jaime Rico planificó la
campaña y un posible gobierno mediante un sistema de
información que le permite diagnosticar y proyectar
a Medellín. |
Por
Catalina Montoya Piedrahíta
No ha sido favorito en las encuestas pero
respira optimismo: no negoció, no declinó, no adhirió,
porque su idea es fija: ser Alcalde de Medellín.
Cada interrogación la contesta con
cifras; las preguntas por los votos las responde con nombre, apellido
y lugar de residencia de cada sufragante; los puntos de su propuesta
los refiere con fichas de investigación. Gabriel Jaime
Rico se preparó y así se siente a seis días,
tantos minutos y tantos segundos del día de elecciones,
tal y como se lo recuerda en pulsaciones su computador.
¿A seis días de elecciones,
cómo se siente de ánimo?
"Excelente, feliz, no ha habido un asomo de duda".
El 28 es el día más
caro de la campaña ¿cómo lo está preparando
y cuánto se va a gastar?
"Estamos partiendo de tener el presupuesto cero. Hemos hecho
todo con plan padrino: aportes y donaciones. Sin embargo, hay
contingencias y las estamos calculando".
¿La campaña se ha sentido
víctima de la publicidad negra?
"Sí, todo el tiempo. Por ejemplo, yo he perdido muchos
días tratando de decirle a la gente que no iba a adherir
a nadie, por una estrategia de cuarto de guerra, la gente estaba
convencida de que yo iba a adherir a otros candidatos. Y concretamente
he tenido problemas con un equipo de trabajo de una de las campañas
que estuvieron poniendo su logo en los afiches de mi campaña
y cuando daban publicidad, y alguien les decía: voy a votar
por Rico, contestaban: no vote por él porque eso es votar
el voto, él va a ser Alcalde pero dentro de cuatro años".
¿Se ha sentido solo, abandonado
por el Partido Conservador?
"No. He encontrado a mucha gente que está conmigo:
en las bases en los barrios, muchos candidatos al Concejo".
Me refiero a los cuadros directivos
del Partido, no a las bases...
"Por eso, como institucionalidad: el Presidente del Directorio
de Medellín, el Departamental... No tengo sino agradecimiento
para la gente del Partido. Eso sí yo tengo una forma de
ser muy clara: el que quiera trabajar conmigo, bienvenido. Yo
no ando detrás de nadie".
Pero es una verdad que no ha habido
disciplina. Y usted, que se sometió a las reglas de una
colectividad política, ¿no siente desengaño?
"No, porque la fuerza de la campaña no la hemos pensado
al interior del Partido sino de ese porcentaje de personas que
hoy no han tomado la decisión de por quién van a
votar. Inclusive dentro del Partido Conservador he tenido más
apoyo del que esperaba. Eso sí, a los candidatos lo que
nos toca es enamorar la gente, no aplicar la disciplina".
En un plano no tan optimista... ¿Si
le gana a Naranjo queda satisfecho?
"No. Mejor dicho, sí he pensado en ganarle a Naranjo,
pero también a Salazar y a Luis Pérez, a todos".
¿Esta campaña para
qué le va a servir, en el plano hipotético de que
no sea Alcalde?
"Para crecer, para ser feliz. Uno se vuelve pesimista es
cuando no sabe dónde está. Yo tengo todos los escenarios
posibles previstos".
Más allá del plano
de la satisfacción, en el plano político, ¿para
qué le sirve la campaña?
"Mi próximo paso en política es ser alcalde
de Medellín, el mejor. Después aspiro a ser Gobernador.
Eso sí, nunca he pensado en ser congresista."
¿Quién es su mayor
rival?
"Yo mismo. Mi lucha es contra mí: hasta dónde
soy capaz, cómo soy capaz de cumplir las metas".
¿Entonces usted es el rival
principal de quién?
"De Alonso Salazar, en la disputa por el voto de opinión".
Usted ha perfeccionado un sistema
de información que le permite saber todo tipo de datos
sobre la ciudad pero también el nombre y apellido de cada
uno de sus votantes, eso da seguridad. ¿Qué pasa
si el domingo lo traicionan las cifras?
"Para poder llegar a la bombilla Thomas Alva Edison tuvo
que intentar muchísimas veces. El proceso de investigación
y de modernidad en la política, con cifras, datos y proyección
de futuro se nos puede estallar muchísimas veces hasta
encontrar la luz perfecta".
Pero la política no
es de experimentos científicos sino de contextos, de momentos...
"Como la bombilla, que sirvió en ese momento para
iluminar en la oscuridad".
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