Luis
Alfredo Ramos Botero
.jpg) |
| Luis Alfredo Ramos Botero |
Moderación, sobriedad y disciplina
son las expresiones que escogen sus asesores más cercanos
para definir la personalidad de Luis Alfredo Ramos Botero, un hombre
al que el ejercicio del poder no le es ajeno, pues ha sido su compañero
la mayor parte de su vida.
Nació en Sonsón, la tierra
de sus padres, pero de pequeño lo trajeron a Medellín,
donde estudió Derecho en la Universidad de Medellín
y pronto se dejó cautivar por la política y las
doctrinas del Partido Conservador, del que fue su secretario general
en Antioquia.
Personas próximas a su actual equipo
de trabajo y que han sido testigos de su carrera en los sectores
público y privado, lo consideran como una persona serena,
muy tranquila, organizada y perfeccionista, al que le gusta que
todo le salga muy bien. Por esa razón, dicen, es muy exigente
en sus tareas cotidianas.
Quienes han trabajo a su lado, aseguran que
Ramos es un excelente administrador, una faceta que respaldan
con su trayectoria pública. "La actividad política
la ejerce como lo haría un buen presidente de empresa",
afirman, y testimonian que aplica la gerencia estratégica
en la actividad política.
En esas tareas, lo reconocen como un gobernante
de diálogo y conciliador, al que le gusta lograr consensos.
Es gran aficionado al deporte, como saber
que fue basquetbolista, integró la Selección Antioquia
y luego fue dirigente de Voleybol. Hoy disfruta del fútbol,
el golf, el tenis y las carreras de caballos. En una época
tuvo ejemplares en el hipódromo de Los Comuneros.
Tal vez su mayor hobby en el tiempo libre
es la música culta. Una de sus pasiones es la opera, un
género que estudia y disfruta.
Hombre de poca parranda, apenas toma unos
tragos en reuniones muy privadas, está casado con María
Eugenia Maya y es padre de dos hijos: Esteban y Alfredo, ambos
profesionales.
Tiene una amplia trayectoria en los sectores
público y privado. Fue secretario general de Cervecería
Unión, cargo en el que, a la vez, alcanzó su dignidad
como representante a la Cámara. Luego saltó al Senado,
donde permaneció hasta la revocatoria del Congreso de la
República. Después fue el tercer alcalde de Medellín
elegido por voto popular y al terminar su mandato se fue a estudiar
a Harvard, Estados Unidos, de donde regresó para asumir
un corto tiempo como ministro de Comercio Exterior, en el gobierno
de Ernesto Samper, porque el conservatismo se retiró a
la oposición. El presidente Andrés Pastrana lo nombró
embajador de Colombia ante la OEA, y volvió para ser senador
con la votación más alta del período 2002-2006,
que le valió la Presidencia del Congreso. En el sector
privado también inició el proceso para estructurar
a Orbitel.
Con un recorrido tan amplio en lo público
y empresarial, cuando le preguntan qué lo motiva para ser
gobernador de Antioquia, lo resume en una palabra: servir. LJS
|

|