Filas
y filas en el sur del Valle de Aburrá
La población
más adulta tuvo problemas con el tarjetón.
En varios
municipios reclamaron más mesas para votar.
En Envigado
e Itagüí los ciudadanos también se hicieron sentir.
Masiva
participación en Caldas, La Estrella e Itagüí.
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| Juan Fernando Cano | En Caldas hubo mesas
en las que había más de 80 personas haciendo
fila para poder votar. Fue en la escuela Joaquín Aristizábal.
La misma situación se presentó en La Estrella. |
Por
Jaime Horacio Arango Duque
Sur del Valle de Aburrá
Más que la eterna fila que llevaba
haciendo desde hacia una hora, en la mesa 13, a doña Aura
lo que le preocupaba era que no iba alcanzar a llegar a su casa
a tiempo para servir el almuerzo.
Eran las 11:30 de la mañana y desde
las 10:30 a.m. estaba en la escuela Joaquín Aristizábal,
de Caldas. A esa hora delante de ella todavía había
23 personas y otras 56 la seguían.
La misma situación se repetía
en las mesas 10 y 1, donde sufragaban la mayoría de personas
adultas de Caldas, con problemas de movilidad y visión,
que hacía más lento el proceso de votación.
Una escena repetida en La Estrella, en el
Liceo Bernardo Arango Macías, donde las congestiones eran
visibles en las mesas destinadas para la población adulta.
En cambio, en Sabaneta y Envigado, pese a
la afluencia de sufragantes y las filas de ingreso a los centros
de votación, el proceso en las mesas fue ágil.
En Itagüí, hubo problemas por
la cantidad de cédulas anuladas -más de 10.000-.
Los reclamos y quejas de los ciudadanos que querían votar
y no pudieron congestionaron la Registraduría.
La que sí pudo votar y llegar
a su casa, en la Chuscala, en Caldas, fue Aura, quien tras hora
y media de fila logró que le untaran el dedo de tinta,
tal como lo hacían décadas atrás, justo cuando
empezó a votar.
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