El voto madrugó más en Medellín
Con "pasteles" llegaron los ciudadanos a los puestos
de votación.
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| Róbinson Sáenz | Filas y filas,
pero que circularon sin mayores contratiempos caracterizaron
la jornada electoral en muchos barrios de Medellín.
A la cita acudieron todos: jóvenes, adultos y personas
de la tercera edad. Foto en la Piloto. |
Por
Catalina Suárez Restrepo
Medellín
En la palma de su mano izquierda, como en
la época de la escuela, don José Jesús Jaramillo
Mesa se escribió con lapicero negro "la trampita"
para que no se le olvidaran los partidos ni los números
de sus candidatos.
"Señorita, es que uno no sabe
las malas pasadas que le puede jugar la memoria y más con
eso del voto preferente", expresó el hombre oriundo
de Amagá quien en pocos días cumplirá 80
años y que llegó con su gorra y suéter de
lana al puesto de votación en la Institución Educativa
Rafael Uribe Uribe, en La América, desde antes de las 7:30
de la mañana.
A su lado, estaba, como en elecciones pasadas,
su vecino Jorge Vélez. Desde hace varios años los
dos están siempre entre los primeros de la fila, esa misma
que ayer antes de sonar el timbre de apertura de los comicios
ya iba por más de la mitad de la cuadra.
Uno es liberal e hincha fiel de Medellín,
el otro conservador y seguidor del Nacional, pero aún así,
luego de los chistes acostumbrados que les amenizaron el rato
de espera, contaron que comparten varias cosas, entre ellas "madrugarle
a la democracia".
Como ellos, muchos de los más de 600
mil sufragantes que hubo en Medellín esta vez prefirieron
visitar los puestos de votación en la mañana. Hasta
los jóvenes que por lo general salen más tarde.
Las razones: las filas que se forman con
el paso de las horas y el miedo porque "ahora se larga el
chaparrón".
Y es que aunque en algunas zonas de la ciudad
lloviznó, San Pedro se portó bien hasta el cierre
de la jornada, lo que favoreció la gran afluencia de votantes
que se repartieron en largas filas, pero que circularon con fluidez,
como Adriana Yepes, Luisa Noreña y Luz Narváez,
que votaron en el Palacio de Exposiciones, en la mañana.
Cada una tenía su motivación
para participar: disfrutar de los beneficios del certificado electoral,
apoyar al candidato de sus preferencias, tener el derecho a criticar
o, simplemente, cumplir con el deber y el derecho de elegir.
La afluencia de electores, que llegaron acompañados
de sus hijos pequeños e incluso de mascotas, también
fue notaria en otros sectores como El Estadio, Carlos E. Restrepo,
La Floresta, Castilla, Buenos Aires, Belén y El Poblado.
Y a muchos en estos sitios tampoco les faltó
la trampita, que, además, estaba permitida.
"Sí, me hubiera traído
el pastel. Se me olvidó el número del candidato
y me tocó votar en blanco", dijo Liliana Pérez
a la salida de la Institución Educativa Concejo de Medellín.
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