elecciones2007
Inicio elcolombiano.com Inicio Elecciones 2007 Inicio elcolombiano.com Elecciones 2007 Inicio elcolombiano.com Inicio Elecciones 2007
Del voto de opinión a la construcción de partido

Pérez también acaparó votos de opinión pero en un menor porcentaje.
Tal es la clave de la sostenibilidad de su estilo político, dicen analistas.
Proyecto de Fajardo y Salazar debe trascender y formar bases.


El voto de opinión es aquel que depositan en las urnas, de manera independiente, los ciudadanos con cierto nivel de información.
Robinson Sáenz | El llamado voto de opinión favoreció a Alonso Salazar. Sin embargo, analistas aseguran que darle sostenibilidad a un proyecto político implica trascender y construir bases sociales.

Por
Catalina Montoya Piedrahíta

Suena a estribillo: Alonso Salazar ganó las elecciones en Medellín gracias al voto de opinión, ese que simpatiza con una manera de hacer política que no entiende al Estado como una torta para la repartición.

El problema que se viene ahora es otro: cómo garantizar la sostenibilidad en el futuro de un proyecto político que la ciudadanía acogió por segunda vez, todavía con unas motivaciones muy atadas a la figura de Sergio Fajardo Valderrama.

Hace cuatro años se dijo: Fajardo movilizó la opinión ciudadana en contra de las viejas estructuras políticas y la votación a su favor fue histórica. Ayer se dijo: Salazar atrajo para sí el voto de opinión a favor de la continuidad de unas políticas y en contra de las maquinarias y, también, el caudal a su favor no tuvo precedentes.

¿Electores cautivos?
Pero, ¿qué es y dónde está el llamado 'voto de opinión'? Y, sobre todo, ¿cómo se mantiene cautivo?
Definirlo pasa por enumerar sus opuestos: por ejemplo, no es aquel amarrado, es decir, sujeto a dádivas, presiones, ofertas o expectativas mediatas como contratos, puestos o ayudas, explica el profesor de la U. de A., Tulio Elí Chinchilla. "Es lo contrario al voto condicionado, es un voto independiente".

Pero se comporta como una masa informe que se mueve al vaivén de las tendencias. Funciona, dice Jorge Iván Bonilla, profesor de Eafit, con la lógica del apostador de carreras de caballos o del televidente de telenovelas y no con la del hincha de fútbol: si el caballo no rinde, le apuesta a otro o, si el melodrama se vuelve soso, cambia el canal o apaga el televisor. Ese tipo de votante castiga, no se constituye en estructura política material y, sobre todo, se moviliza en torno a dicotomías: "salvación o catástrofe, corrupción o transparencia, pasado o futuro".

Entonces, esta vez, a Salazar le ayudó la imagen de Fajardo, así como la promesa de la continuidad, pero también, y tal vez más, el tipo de rival que tuvo: Luis Pérez. Fue así como se configuró la polaridad necesaria para obtener el triunfo.

Alonso Salazar sabe que tendrá que atesorar el activo de la confianza, pero también debe entender que cada vez más la ciudadanía de Medellín reclamará en sus gobernantes honestidad y transparencia como atributos mínimos vitales para entrar en el ruedo político, así como pasó en Bogotá, con una cultura política que comenzó a gestarse desde Jaime Castro.

Así que no se sabe si en cuatro años será igualmente eficaz el discurso de la ética pública, entre una baraja de contrincantes que posiblemente también cumplan requisitos de probidad.

Por eso los retos que se imponen para frenar la incertidumbre de las corrientes de opinión en las urnas son, en primer lugar, consolidar el modelo de gestión de ciudad de tal modo que supere en fuerza a la figura de Fajardo; en segundo lugar, argumenta Chinchilla, lograr que tal proyecto trascienda al escenario nacional, como un movimiento de arrastre político similar, por ejemplo, al de Luis Carlos Galán en su momento.

Y, en tercer lugar, construir bases sociales, liderazgos, en últimas, estructura de Partido. Eso sí, conservando un talante moderno de hacer política, ese que se diferencia de las clientelas mediante la construcción de ideologías o formas diferenciadas de entender los problemas y de buscarles solución, según lo entiende Bonilla.

Así que el Fajardo Saliente, el Salazar entrante y todos aquellos que integran el movimiento Compromiso Ciudadano o la Alianza Social Indígena tienen que pensar desde hoy en empalme administrativo y labores de gobierno pero, sobre todo, seguir pensando en política.

¿Patrimonio exclusivo de Alonso Salazar?
¿De quién fue el voto de opinión? De Alonso Salazar, pero no exclusivamente suyo. De acuerdo con Luciano Sanín, director de la Escuela Nacional Sindical, el Alcalde electo se enfrentará a unas condiciones políticas que, a diferencia de hace cuatro años ya no son tan contundentes. Hoy la diferencia con el segundo no es del doble como otrora sino de más o menos 33.000 votos. Y tal fenómeno es síntoma de dos cosas: la primera que en Antioquia las estructuras tradicionales de la política están lejos de la desaparición y que la votación de Pérez, afirma Tulio Elí Chinchilla, no puede atribuirse únicamente a la maquinaria, sino también a un porcentaje de ciudadanos que depositaron votos de opinión como manifestación de descontento frente a la Administración de Fajardo.


 
Copyright © 2008 EL COLOMBIANO S.A. & CIA. S.C.A. | Escríbanos | Aviso legal |
Directora: Ana Mercedes Gómez Martínez | Gerente: Luis Miguel De Bedout Hernández | Producción: Medios Electrónicos
Para visualizar nuestro sitio recomendamos utilizar navegador Internet Explorer 4.0 o superior y una resolución mínima de 800 x 600
Inicio elcolombiano.com Inicio Elecciones 2007