| Indianápolis
calienta motores en F-1
El Gran Premio de Indianápolis, Estados Unidos, además
de lo emotivo que se espera que sea por cuenta de la reñida
diputa del título, ofrece un reto para corredores e ingenieros
por sus características.
El circuito tiene una parte interna lenta que está seguida
por una recta donde los pilotos están durante 22 segundos
con el pie a fondo.
Es decir, que además de contar con una gran porción
de trayecto para alta carga aerodinámica, también
en la parte final se necesita lo mínimo posible de ésta,
lo que lleva a que los equipos de ingenieros tengan dos posibilidades
para afrontarla: o bien pueden entrar a competir con buena carga
aerodinámica para la parte mixta, o bien pueden prescindir
de ella para tener mayor velocidad punta.
En la última carrera en Monza, Williams prefirió
contar con más carga para las curvas y chicanas. Ferrari,
en cambio, optó porque Michael Schumacher, líder
del Campeonato, saliera con menor apoyo aerodinámico, con
lo que logró registrar 368 kilómetros por hora de
velocidad punta, la más alta en la historia de la Fórmula
1. A estos aspectos del trazado estadounidense, se debe agregar
el rendimiento de los pilotos y la cantidad de combustible con
la que los equipos podrían arriesgarse.
En suma, lo que se avecina será un espectáculo
donde los preparativos y la meticulosidad que tengan los equipos
para los mismos, garantizará en cierta medida una buena
carrera, teniendo en cuenta que es la penúltima del año
y el margen de recuperación en Indianápolis, por
lo veloz de la pista, es mínimo, por lo que cualquier error,
aunque suene a perogullada, puede ser fatal. En tanto, los corredores
se encuentran a la expectativa de la carrera del próximo
domingo.
Mientras Juan Pablo corre en un trayecto que le trae buenos recuerdos
por lo que significó su triunfo en las 500 millas en el
año 2000, los miembros de Renault confían en subir
al podio en Indianápolis. Se sabe que los vehículos
de la escudería francesa no tienen motores tan potentes
como Williams o Ferrari, pero que a nivel aerodinámico
están en condiciones similares, lo que al hablar de rendimiento,
puede corroborarse con el triunfo del español Fernando
Alonso en el Gran Premio de Hungría. De otro lado, el tercero
en discordia, el finlandés Kimi Raikkonen de la McLaren,
podría demostrar un gran rendimiento en Indianápolis.
El modelo Mercedes MP4-17D de la escudería británica,
no se ve tan poderoso como de las otras escuderías en disputa,
pero si se tienen en cuenta las características del circuito,
se ve con mayor equilibrio del motor con el sistema aerodinámico,
además de la consabida eficiencia de las llantas Michelín
en tiempo seco, que será de gran ayuda en esta carrera,
aunque la temperatura esté descendiendo, con amagos de
lluvia para el fin de semana. JGA
|