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Michael,
Juan Pablo, Kimi y el resto...
Indianápolis, Estados
Unidos | AFP
Michael Schumacher (Ferrari) podría alcanzar su sexta corona
en la Fórmula 1 para sobrepasar así al mítico
argentino Juan Manuel Fangio, cuando el domingo finalice la disputa
del Gran Premio de Estados Unidos, decimoquinta prueba del Campeonato
Mundial de la categoría que se disputará en Indianápolis.
Si bien esos tres pilotos están en carrera hacia el título,
'Schumi' es quien ocupa la mejor posición. En el liderazgo
de la clasificación delante del colombiano Juan Pablo Montoya
(Williams-BMW) y el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes),
el alemán tiene, contrariamente a sus rivales, un as en la
manga antes de la última prueba en Suzuka, Japón,
el 12 octubre.
El piloto de Ferrari lo sabe, pero no por eso echa las campanas
al vuelo en forma anticipada. Los antecedentes en Estados Unidos
favorecen a Michael Schumacher, así como a Ferrari. Sin embargo,
'Schumi' se muestra prudente al momento de abordar la carrera sobre
el famoso trazado norteamericano. "No pienso que los resultados
de las últimas temporada se reflejen necesariamente en lo
que ocurrirá este año", dijo el quíntuple
campeón del mundo.
Si bien Ferrari retomó la punta en Monza, luego de un verano
difícil, y aunque Schumacher se reecontró con el triunfo
en Italia tras un largo período de sequía, nadie en
el seno de la escudería peninsular deja de percibir la competitividad
de los rivales, Williams-BMW y McLaren-Mercedes, y el talento de
Montoya y Raikkonen. Indianápolis es un trazado que parece
sentar mejor a los monoplazas de las escuderías anglo-alemanas.
Al menos así lo creen el colombiano y el finlandés.
"Las características de la MP4-17D se adaptan mejor
a este circuito. Deberíamos alcanzar una performance superior
a la de Monza", indicó Raikkonen. "Tenemos algunas
pequeñas novedades mecánicas y aerodinámicas
que podrían hacer la diferencia en las últimas dos
carreras. Y espero que los neumáticos nos ayuden también",
insistió por su lado Montoya. Más allá de la
performance de las máquinas y los pilotos, convendrá
no cometer ningún tipo de error, tanto en el plano del pilotaje
como en la puesta a punto o la estrategia. "Las posiciones
del Campeonatos son tan cerradas que el menor desliz podría
hacernos perder toda esperanza", reconoció Sam Michael,
allegado a Williams.
En esa pelea por el título, los equipos tienen igualmente
un rol a jugar. Del brasileño Rubens Barrichello (Ferrari)
a Ralf Schumacher (Williams-BMW), pasando por David Coulthard (McLaren-Mercedes),
nadie duda que las figuras secundarias corren el riesgo de pagar
tributo en el marco de la titánica lucha que librarán
sus compañeros. "El público quiere ver un combate
entre Michael (Schumacher), Juan Pablo (Montoya) y Kimi (Raikkonen).
Ralf debe apartarse de su camino", estimó Frank Williams,
patrón del equipo homónimo. De ahí a imaginar
"consignas de equipo", hay un paso que Max Mosley, presidente
de la Federación Internacional del Automóvil (FIA)
no quiere que nadie lo dé. Mosley, por otro lado, lanzó
un severo recordatorio, al evocar que esas consignas estaban prohibidas
desde el problema que se suscitó el pasado año con
las Ferrari. "Si Ralf fuese a impedir que Juan Pablo ganara
el título, todo el mundo nos mataría", insistió
Frank Williams. "Imaginemos que Ralf es segundo y Juan Pablo
tercero, Ralf no se montará sobre los frenos delante de las
tribunas, pero estoy seguro que Juan Pablo estará en condiciones
de pasarlo en la línea recta", dijo.
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