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"No me seducen los paras"
"Tampoco
me intimidan los guerrilleros": Alvaro Uribe
El triunfalismo
pugna con mi temperamento y mi trayectoria.
A mí me han
adjudicado todo: paramilitar, narco, asesino de sindicalistas...
Por
Fernando Quijano
Bogotá
Curiosamente quien encarna el discurso fuerte y las ideas duras en la
actual campaña presidencial, es un hombre de apariencia débil,
contextura pequeña, rostro pálido y unas manos pequeñas
y regordetas que mueve tímidamente mientras responde con aguda
precisión lo que le han preguntado.
Llegar hasta Álvaro Uribe es una tarea bastante difícil,
siempre está rodeado de docenas de hombres trabajando en su seguridad
personal y otros tantos políticos venidos de todo el país
que le ofrecen constantemente sus adhesiones.
El martes pasado -el día en que Pastrana rompió los diálogos
con las Farc- la sede la campaña uribista en la 15 con 103, al
norte de Bogotá, era un hervidero de personas y la agenda del candidato
estaba más apretada que nunca. Pasadas las nueve de la mañana
inició una reunión con el dueño de la revista Semana,
Felipe López y su director Alejando Santos, que terminó
a las 11:30 de la mañana. A esa hora recibió al vicepresidente
de Medios del diario El Tiempo, Mauricio Rodríguez y una hora más
atendía la adhesión de Jairo Clopatoski. Pasado el medio
día, una nube de periodistas le interrogaban sobre el secuestro
del avión en el Huila.
La primera pregunta que se le hizo al candidato
antioqueño fue sobre el ambiente de su campaña: ¿No
hay un exceso de triunfalismo en esta sede política?
Uribe responde: "de ninguna manera, eso pugnaría con mi temperamento,
con mi trayectoria, con el momento del país. Siempre he dicho que
uno no se debe afligir cuando las encuestas están malas, ni ser
triunfalista cuando están buenas. Le pasa a uno lo del ciclista
que después que ganó una etapa se emborracha y en el guayabo
lo derrotan".
La entrevista de Uribe se realizaba horas antes de que el Gobierno rompiera
los diálogos con las Farc, en ese momento los temas clave con el
candidato eran las denuncias sobre sus gestiones pasadas.
¿Cuándo le va a dar respuesta
a los cuestionamientos sobre su gestión en la Aerocivil, los supuestos
nexos con personas vinculadas al narcotráfico y otras denuncias
que hizo un columnista de El Espectador el pasado domingo?
El aire se calentó un poco y Uribe algo exaltado respondió:
"Primero, eso lo han sacado muchas veces, a mi me han adjudicado
todo: promotor de paramilitarismo, narcotraficante. Me han adjudicado
que asesiné los sindicalistas de la Gobernación de Antioquia
que están vivos; me han adjudicado el asesinato de Jesús
María Valle; me han adjudicado, cuando estaba en el Congreso, que
tenía intereses personales en el Fondo de cesantías y de
pensiones. Pero a mí no me ponga a hablar en abstracto, pregunte
algo en concreto".
¿Por ejemplo, cuándo va a aclarar
las denuncias de Fernando Garavito....?
"Eso ni me lo pregunte, porque yo esta semana -le pido recoger las
grabaciones de radio-, a todas las emisoras que me han llamado les he
contestado detalladamente cada uno de los cargos. Su pregunta es injusta,
orientada como la orienta, porque usted me dice cuándo va a dar
respuesta. Hace dos años, Juan Gossain, o no recuerdo cuándo,
cuando salió una de las primeras preguntas de Fernando Garavito
me llamó y le dije al aire: bien pueda pregunte cargo por cargo,
preguntó cargo por cargo, le respondí cargo por cargo. La
semana pasada en una entrevista a través de Caracol donde estaban
de entrevistadores los periodistas de Caracol y también alguien
de EL COLOMBIANO, de El País, y de otros periódicos, dije
lo propio, pregunten lo que quieran. Este lunes madrugué y me puse
a disposición de las emisoras y preguntaron todo lo que quisieron,
a mí no me gusta vivir en un conflicto personal, pero siempre he
respondido por mis actos".
¿A leído el último artículo
de la revista Newsweek donde dicen que los paramilitares tienen un candidato
a la Presidencia?
"Se lo digo muy claramente, a mí no me intimidan los guerrilleros
y no me seducen los paramilitares, mi único compromiso es con la
democracia transparente. Nosotros no vamos a dejar de hacer campaña
por la guerrilla ni acepto votos presionados por los paramilitares, que
le quede muy claro: ni hago campaña con plata del narcotráfico,
ni hago campaña con plata de auxilios parlamentarios, ni con plata
de chanchullos".
¿Qué va a hacer con esas adhesiones
non santas , esas adhesiones de políticos cuestionados
tipo Fuad Char, Santofimio, González, etc.?
"Alberto Santofimio no está en mi campaña, ni está
aspirando al Senado de la República. Santofimio dijo hace meses
en televisión que estaba retirado, que había estado en la
cárcel, que había cometido errores y que las ideas refrescantes
que veía para Colombia eran las mías y lo dijo públicamente
y le armaron una trifulca a eso. A Fuad Char lo invité porque me
parece un hombre transparente. Lo conocí como gobernador del Atlántico,
como ministro de Desarrollo, como Senador y lo tengo en un alto concepto.
Rodolfo González ha dicho en Santander que apoya mi campaña,
allá él".
También hay varios reparos sobre la reforma
laboral que lideró: ¿qué le puede decir a sus detractores
en ese tema?
"Yo le preguntaría a los trabajadores y a los empresarios
que tanto han criticado la Ley 50, ¿volverían al sistema
de retroactividad de las cesantías? Ese punto fue fundamental de
la Ley 50. Antes los trabajadores estaban ricos en el papel, pero en la
realidad los arruinaron. Se quebraron más de cinco mil empresas
que no pagaron las cesantías que debían, eso era malo para
los trabajadores y malo para los empresarios. A mí me extraña
que ahora vengan a criticar la Ley 50 que no causó desempleo que
lo causaron el contrabando, la politiquería, la corrupción,
la violencia, la revaluación. Ha habido tres gobiernos entre esa
fecha y esta, dos ministros de origen sindical han estado en el Congreso
casi todos los mismos que ahora la critican, por qué si les ha
parecido tan mala no la han cambiado".
¿Quiénes van a ser sus hombres
de apoyo en el tema económico?
"Tengo un equipo académico muy importante encabezado por Jorge
Humberto Botero que es un hombre de todo el peso económico. En
ese equipo han participado colombianos muy prestantes y decanos de universidades.
Consulto mucho al decano de la Facultad de Economía de Los Andes".
Hay quienes consideran que su propuesta de un
Congreso unicameral restringiría la democracia por aquello de la
doble instancia para el control del diseño de la elaboración
de las leyes. ¿Usted que responde a esa crítica?
"En mi campaña hay consenso para reducir el Congreso, para
eliminar los auxilios parlamentarios, para eliminar los privilegios pensionales.
En el Congreso, el año pasado, sumando auxilios, Cámara,
Senado, fondo prestacional, costó $600.000 millones y para vivienda
sólo hubo $150.000 millones. Nosotros vamos a destruir el estado
burocrático para obtener recursos para poder equilibrar las finanzas
públicas y hacer inversión social, de lo contrario el país
no sale adelante. También hay que reducir los costos de la Presidencia.
Hay que suprimir mucho vehículo oficial: hay 30.000 que cuestan
1 billón de pesos y hay que suprimir el Concejo de la Judicatura
que cuesta $60.000 millones".
Usted plantea otras materias que serían
objeto de reforma constitucional, por ejemplo, acabar con el Consejo Superior
de la Judicatura y otras instituciones que desde su punto de vista no
tienen mayor función dentro de la andamiaje jurídico colombiano,
¿no sería mejor convocar una asamblea constitucional?
"No se necesita porque hay que cambiar sólo unos punticos,
pero tampoco me opongo, yo a lo que me opongo es a una asamblea constituyente
con grupos armados. Yo creo que para reformar 5, 6 o 7 puntos basta un
referendo porque en el nivel constitucional no hay mucho lo que hay que
reformar".
Uno de los problemas más graves es la
concentración de la tenencia de la tierra ¿qué va
a ser frente a eso?
"Se habla siempre de reforma agraria pero no la hay a fondo realmente.
Los últimos gobiernos compraron tierras pocas tierras pero el problema
no fue falta de compra de tierra, el problema fue ese exceso de apertura
y la violencia. Colombia se apresta a tener cerca de 50 millones de habitantes
en el año 2010, eso exigirá seguridad alimentaria, para
tener seguridad alimentaria hay que tener un sector agropecuario interno
muy fortalecido que va a necesitar la alianza de los campesinos y de los
empresarios del campo".
¿Y qué hacer frente a la concentración
de la tierra en manos de los narcotraficantes?
"Eso tiene una cosa muy clara que se llama la ley de extinción
de dominio, lo que tiene que hacer el Gobierno es apoyar a la Fiscalía.
Nosotros con un buen equipo de juristas estamos estudiando las reformas
a la justicia".
¿Qué le responde a aquellos que
lo han comparado con Fujimori y con Chávez?
"A Chávez nada le conocí en la administración
pública, a Fujimori tampoco, a mí el país me ha conocido
con eficiencia y honradez en la administración pública y
tramitando 17 leyes sociales en el Congreso".
Un asesor abre la puerta e interrumpe la entrevista, Uribe se para y
sale a recibir una nueva adhesión. Algunos de quienes le rodean
murmuran, "no hay uribismo, hay uribemanía".
Antecedentes
Arriba en las encuestas
Desde la primera encuesta de Voz y Voto, sistema de medición de
opinión en campaña, contratado por los principales medios
de comunicación del país, el candidato Álvaro Uribe
Vélez ha registrado un vertiginoso ascenso.
A la pregunta: si las elecciones para Presidente de la República
fueran mañana, ¿por quién votaría?, los consultados
le dieron a Uribe un favoritismo del 22% en noviembre de 2001 y esta cifra
aumentó a 40% en enero de 2002 y a 53% en febrero de este mismo
año. El caso contrario ocurrió con los candidatos Horacio
Serpa Uribe y Noemí Sanín Posada, quienes descendieron al
mismo ritmo. Serpa pasó de un 37% en noviembre de 2001 a un 31%
y un 24% en enero y febrero de 2002. Sanín, por su parte, descendió
del 25% en noviembre de 2001 al 17% en enero y 12% en febrero de 2002.
EL COLOMBIANO / Fuerzas Vivas / Febrero 24 de 2002
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