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Colombianos en E. U., un mercado inadvertido


Colombianos en E.U. manejan cerca del 50% de nuestro PIB.
El Embajador Luis Alberto Moreno invita a explotar el mercado hispano.
"En el TLC no vamos a renunciar a nuestra agricultura", dice el diplomático.



Los seis años que lleva al frente de la Embajada de Colombia en Estados Unidos, le han permitido a Luis Alberto Moreno palpar el tremendo potencial que tiene ese mercado para sus compatriotas. El encanto no lo da solamente el hecho de que esa sea una de las más fuertes locomotoras de la economía mundial. También reside en el hecho de que los colombianos que viven en esa nación pueden manejar del orden de 45.000 millones de dólares.

El cálculo lo hace Moreno de manera muy simple. Sobre la base de que Estados Unidos es hoy el hogar de 1,5 millones de colombianos y que su ingreso promedio es de 30.000 dólares, se infiere que por las manos de estos ciudadanos pasan 45.000 millones de dólares. Eso es tanto como la mitad de la riqueza que Colombia produce en un año.

"¿Y quién les para bolas?", se preguntó el diplomático durante una entrevista concedida a este diario el pasado jueves. De esta manera, Moreno quería llamar la atención de los empresarios para que busquen novedosas estrategias que les permitan reunir o convocar a los colombianos y llegarles con sus bienes y servicios. Una de esas fórmulas es la música, como lo han comprobado los artistas que participan en los festejos del 20 de julio, cuando los emigrados le dan rienda suelta a su amor por la patria lejana.

El embajador afirma que algunas compañías ya les están llegando a estas familias que envían a Colombia más de 2.500 millones de dólares anuales. Pero se puede hacer más. Explorando negocios como las comidas típicas y hasta la venta de apartamentos para quienes, con el correr del tiempo, terminarán retornando a su tierra. "Yo creo, afirma el embajador, que la economía colombiana tiene grandes oportunidades para surtir el mercado hispano de Estados Unidos, que vale 600.000 millones de dólares. Allí hay muchos nichos que se pueden explotar y nadie lo ha hecho en forma ordenada".

Y, bueno, como la música tiene tal poder de convocatoria, Moreno analiza la realización de una gira por Estados Unidos de los muchachos de la Red de Bandas de Música. Eso permitiría, de paso, mostrarles a los consumidores de drogas opciones de vida más saludables y creativas.

Moreno no esquivó tema alguno y hasta le alcanzó su espíritu conciliador para referirse al distanciamiento que hay entre dos personajes muy cercanos a él: Uribe y Pastrana.

No regalarán nada
¿Qué sabor le quedó a usted de las ofertas que E.U. le hizo a Colombia durante la ronda de Lima del TLC?
"Colombia no puede aspirar a nada menos que a las preferencias que tiene con el Atpa y más. Si con el TLC no se consigue eso, pues el acuerdo no tendría sentido. Allá vamos a llegar. Obviamente, los americanos no vienen a regalarnos nada. Esta es una negociación comercial y ellos tienden a negociar duro.

Lo que sí es importante es el cambio de mentalidad en toda la sociedad colombiana sobre el tema, el interés en el Congreso, en el sector privado, los medios de comunicación. El Gobierno ha hecho un excelente trabajo para tener un equipo que logre una negociación transparente. Habrá que ceder en algo, pero eso es normal en el curso de las negociaciones".

Estados Unidos dejó claro que el tema de las visas no se trata en la mesa del TLC. ¿Qué hace la Embajada para superar ese escollo?
"Lo más importante para el país es que las visas de los empresarios no tienen por qué demorarse tanto ni esperar a que se concluya la negociación del tratado (que debería estar listo para iniciarse en enero de 2006). Creo que se puede hacer algo antes y es lo que estamos trabajando directamente con la Canciller (Carolina Barco), para manejar esto en el marco de un acuerdo con las dos cancillerías. En el contexto de las reuniones de Naciones Unidas trataremos ese asunto con el Secretario de Estado Norteamericano. Tengo fe en que este tema lo resolveremos relativamente rápido".

Algunos afirman que para enfrentar el TLC el futuro de la economía está en los servicios y la tecnología. Pero en un país como Colombia, con tantas tierras, ¿por qué renunciar al sector agrícola?
"Hace 100 años el 30 por ciento de la fuerza laboral de Estados Unidos estaba en el sector agrícola, 40 por ciento en la industria y el resto en servicios. Hoy, el 3 por ciento está en el sector agrícola, el 70 por ciento en los servicios y el resto en la industria. Según el profesor Peters, genio del mercado laboral, entre 1980 y 1998 se destruyeron en E.U. 40 millones de empleos, para generar 70 millones nuevos, en una época en que el comercio se multiplicó por cinco. En el caso colombiano hay algo parecido.

He ido a fincas en Iowa con compradores de maíz, en donde el finquero, con su señora y su hijo, atienden una finca de 300 cuadras y desde la casa en el invierno manejan el tractor. Hay allí unas ganancias de productividad muy grandes.

No vamos a renunciar a nuestra agricultura. Pero, por ejemplo, nunca vamos a producir trigo en forma importante, pues importarlo hasta con subsidios sale más barato. En maíz, se consumen 3 millones de toneladas y se produce casi un millón. El gran uso está para concentrados en el mercado de pollos. Este negocio se dobla cada diez años. ¿Qué le interesa más como colombiano, defensor de los trabajadores, que el pollo sea barato o caro? Si el pollo es barato, el 40 por ciento del factor de precio es el maíz. Esto es difícil y se vuelve tan emocional que a veces la gente pierde racionalidad.

Si la consecuencia del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es acabar con la agricultura colombiana, por supuesto que no hay que estar de acuerdo. Por ello se necesitan tiempos de transición, para enfocarse en los bienes que realmente el país debe producir.

Para acercarnos a un ejemplo mire el caso del algodón. Importábamos el 75 por ciento de esta materia prima. El Atpa disparó el consumo de textiles en Colombia e hizo que la gente empezara a sembrarlo, porque había cabida para algo producido en el país. ¿Quién se había imaginado eso?".


Los demócratas y los derechos humanos
El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, John Kerry y 22 senadores más le enviaron una carta el presidente Álvaro Uribe en la que lo instaban a aplicar las resoluciones de Naciones Unidas sobre derechos humanos en Colombia.
Según el embajador, si Kerry llega a la presidencia de Estados Unidos, ello no implicaría sobresaltos en el apoyo de ese país a la política de Seguridad Democrática del presidente Uribe.
"Kerry ha votado siempre a favor de Colombia en los últimos años. El tema de la droga le apasiona, ha escrito un libro, fue muy crítico en el caso Irán-Contras en Estados Unidos, lideró un proceso en el Senado para investigar el tema, fue crítico durante el gobierno de Samper... no es un neófito en el tema de Colombia. Los demócratas en política exterior tienden siempre a moverse entre lo que son los ideales de los Estados Unidos, en términos de lo que debe ser una sociedad moderna y los temas de democracia, los temas de derechos humanos. Los republicanos se mueven más dentro de sus miedos, a los terroristas, los comunistas. Eso se traduce en una política exterior que tiene esas diferencias de matices. En últimas, refleja sus necesidades domésticas. No se trata de que se va a acabar la relación con Estados Unidos. Hay suficiente interés entre republicanos y demócratas por mantener esta política, que es percibida como exitosa, porque ahí están los resultados".

Lo que va de Pastrana a Uribe
Sobre la relación entre el expresidente Andrés Pastrana, quien lo nombró como embajador en Estados Unidos y el presidente Álvaro Uribe, que lo ratificó, Luis Alberto Moreno fue parco y conciliador.

Afirmó que opinar sobre cuestiones políticas en Colombia es difícil debido a la movilidad del tema y se declaró confiado en el "buen raciocinio de la gente". Pero al llamarle la atención sobre la manera como ha sabido mantener su posición frente a Estados Unidos pasando de un Gobierno que buscó el diálogo a uno que asumió el tema de la guerra, el embajador citó un par de discursos pronunciados por Pastrana que, según él, explican que en resumen se trata de una misma política.

"Uno, cuando posesionó a Víctor G. Ricardo como comisionado de Paz y decía que el Gobierno se va a preparar para la paz, pero también para la guerra y no va a gastar un minuto para prepararse en ninguno de los dos campos. Esta era una apuesta y no se sabía a donde iba a llegar. Yo creo que hoy todo el mundo le reconoce al presidente Pastrana un cambio fundamental en el andamiaje militar y de defensa de este país. Falta y este Gobierno lo ha impulsado más, y se hace el cambio realmente con la ayuda de Estados Unidos a Colombia. Nunca fue distinto el discurso. Había que darle una oportunidad a la paz y el Gobierno de Pastrana fue fundamental para lo que pasa hoy en día en Colombia. El proceso de paz se encargó de de mostrar la verdadera cara de la guerrilla, fue la gran oportunidad perdida de la insurgencia colombiana", dijo.


EL COLOMBIANO / Palabras de Peso/ Agosto de 2004

 

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