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Sergio Caramagna: La Zona de Ubicación
tiene sus riesgos
Jefe de la Misión de Verificación de la OEA habló
sobre el proceso con las Auc.
Advirtió
que se deben regular los procedimientos en la concentración.
Anunció que
el acompañamiento a la comunidad será las 24 horas.
Por
Carlos Fernando
Álvarez
Bogotá
Para la OEA, la concentración de cerca de 400 miembros de las
Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) en Tierralta, Córdoba, es
un hecho importante dentro de la negociación entre el Gobierno
y ese grupo ilegal. Sin embargo, es un tema delicado porque si no se maneja
de la forma adecuada pueden presentarse "desajustes".
Así lo hizo saber el encargado de la Misión de Acompañamiento
de la OEA al Proceso de Paz en Colombia, Sergio Caramagna, quien tiene
a su cargo la verificación del cumplimiento del cese de hostilidades
por parte de las Auc.
"Si no se regulan los procedimientos, las reglas del juego, el registro
detallado de todas sus armas, pueden producirse desajustes e incluso incidentes
serios", advirtió el encargado de la verificación de
la OEA.
En diálogo con Colprensa, Caramagna habló sobre las garantías
que el Gobierno busca brindar a la comunidad en este proceso de paz.
¿Cómo mira la OEA este proceso
de paz con las Auc?
"Nosotros lo vemos bien. No vemos que se esté vulnerando ninguno
de los principios generales que le dan razón de ser a la OEA. Por
el contrario, nos hemos autolimitado en el mandato, no por petición
del Gobierno, sino porque consideramos que había que partir de
premisas como las de la confianza y optimismo. No obstante, también
tenemos nuestras preocupaciones. Concentrar a 400 personas armadas en
un lugar durante varios meses es un tema de riesgo, complicado, si no
se regulan los procedimientos, las reglas del juego, el registro detallado
de todas sus armas, pueden producirse desajustes e incluso incidentes
serios".
Una de las funciones de la OEA en este proceso
es el registro de las armas de los integrantes de las Auc que se concentren.
¿Qué mecanismo se va a aplicar?
"El equipo de la OEA estará 24 horas dentro de la zona. Tendrá
un registro y un inventario de las armas. Va a verificar que no haya depósitos
clandestinos de armas de guerra o explosivos. Tendrá libre movimiento
dentro y fuera de la zona para analizar y verificar cómo funcionan
los anillos de seguridad del Ejército y la Policía. Además,
tendrá una relación estrecha y permanente a la oficina del
Alto Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo"
¿Y si hay denuncias sobre abusos o excesos?
"Otra de las novedades es que se va a instalar un comité que
operará como una 'oficina de quejas y reclamos'. Será transitorio,
pero fundamental, porque allí podrán instaurarse las denuncias
sobre posibles violaciones al cese al fuego y las hostilidades que en
todo el país que hagan las autodefensas. En esto queremos ser claros.
Habrá situaciones que podremos verificar, pero otras no, salvo
el establecimiento de algunas condiciones".
¿En qué consiste el comité
de convivencia, acordado entre las partes?
"Ese comité de convivencia estará integrado por un
vocero de las autodefensas, otro del Gobierno y uno más de la OEA.
Sus funciones tienen que ver con eso, con la convivencia de quienes se
concentren y la comunidad. Insisto en que los habitantes, la comunidad
será fundamental y la OEA estará con ellos. Pero al igual
que la verificación, y otros detalles del proceso, habrá
que definirlos sobre la marcha. No hay un manual, no hay un modelo previo.
Ningún proceso de paz lo tiene".
¿Cómo no cometer los mismos errores
que en el Caguán?
"No conozco los detalles de ese proceso. He leído, me he enterado
y me han informado a fondo sobre el mismo, pero hay que ser muy prudente
y cauto. Con el acuerdo del 13 de mayo con las autodefensas y el Gobierno
se dio un paso importante que tiene algunas diferencias.
Hay una zona de concentración donde se reunirá la principal
fuerza del movimiento ilegal y sus comandantes para una negociación
formal, para ajustar sus mecanismos y para una disminución de la
violencia en todo el país, es decir que haya un mayor control al
cese al fuego preestablecido y comprometido. Además, una de las
novedades y diferencias con el pasado es que el Estado no se va a ir.
Habrá presencia de la fuerza pública, justicia y verificación
internacional, que nosotros vamos a hacer".
¿Se debe garantizar la presencia de las
autoridades después de la firma final del acuerdo y la desmovilización
en una región abandonada por el propio Estado?
"La concentración y la desmovilización son partes fundamentales
del proceso. Pero después debe haber una presencia permanente de
las instituciones del Estado, como la fuerza pública, la justicia,
la salud, la educación, todo lo que conforma una institucionalidad
legal, que las autodefensas suplantaron durante años en esta zona.
El tercer paso es la transición que debe vivir la población
de esa presencia ilegal a una formal del propio Estado y en este punto
la capacitación será vital. Que no nos olviden, decían
las autodefensas desmovilizadas de Cajibío, Cauca, el siete de
diciembre del año pasado, en un proceso que pudimos acompañar
felizmente. Ahora sus exigencias en carreteras y otras necesidades se
están cumpliendo".
EL COLOMBIANO / Palabras de Peso / Mayo de 2004
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