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Ignacio Vélez: un dirigente de mil
batallas al que la vida le ha rendido
Ve a Medellín paralizada en obras y afirma que el país va
por buen camino.
Propone un nuevo
ciclo entre el bachillerato y el ciclo superior.
Publicó libro
sobre una pasión: la Universidad de Antioquia.
Por
Catalina Suárez
Restrepo
Medellín
 EL COLOMBIANO | Ignacio Vélez
considera que la Colombia de hoy se necesita unos partidos políticos
fuertes, porque la democracia no existe sin unos partidos sólidos. |
Alcalde de Medellín, gobernador, decano de la facultad de Medicina
de la Universidad de Antioquia, rector de la misma institución.
También, fundador de la clínica Soma, concejal, senador,
presidente del Directorio Conservador y del Liberal.
"Es que me ha rendido mucho", dice Ignacio Vélez Escobar
a sus 86 años de vida.
Retirado del todo del ambiente político y dedicado a su familia
manifiesta que desde "afuera" ve al país en franca mejoría,
después de haber sido gobernado de forma "espantosa"
durante muchos años.
"No es porque yo sea conservador porque ha habido presidentes liberales
muy buenos, pero los últimos que hemos tenido, Dios santo",
exclama.
Con el anhelo de contar su verdad acerca de la Universidad de Antioquia,
debido a que considera que durante 30 años se ha tergiversado la
información, publicó este año el libro Historia de
la nueva Universidad de Antioquia 1963-1970, un documento acerca de cómo
fue el nacimiento de la Ciudad Universitaria.
Desde su oficina, en la que pasa un rato del día, atiborrada de
libros, archivos personales, diplomas, condecoraciones, fotos de sus hijos
y nietos y cuadros de su esposa Luz Londoño Villa; habla de sus
aportes, la percepción sobre su Alma Mater, la ciudad y el país.
¿Cómo ve la Universidad de Antioquia?
"Me duele porque está muy mal manejada y acabaron con ella
prácticamente todos los izquierdistas. Ojalá vuelva a salir
adelante".
En la publicación decía que en
su época no sufrieron "la falacia revolucionaria". En
la actualidad la U. de A. se ha caracterizado por ser contestaria. ¿Qué
posición tiene usted frente a esos movimientos?
"Hay unos que son francamente subversivos y quieren coger la universidad
para cumplir sus fines. Como lo dije en el libro: ... a través
de la rebeldía estudiantil , donde caben muchas causas nobles,
existe hoy un grupo claramente subversivo que quiere cambiar las estructuras
del país hacia una sociedad materialista y marxista.
Se dirá que es un mecanismo de conservadurismo, resentimiento
o lo que se quiera, pero yo que lo conozco quiero prevenir a la ciudadanía
y a la universidad para que evitemos que se repita entre nosotros una
vez más la constante histórica de que estos grupos ha salido
siempre las revueltas comunistas que acaban con la civilización
occidental y católica.
Se aprovechan todas las circunstancias locales, envidias profesionales,
politiquería lugareña, ambiciones frustradas, resentimientos
para deformar los hechos. Lástima que esta advertencia resultó
cierta".
¿Y cómo influyen estos movimientos
en la calidad?
"Por ejemplo la facultad de Medicina que yo manejé que era
la primera de América Latina estaba de quinta en Colombia (2001),
echaron todos los médicos que yo formé en Estados Unidos
porque dizque eran sospechosos de imperialismo".
¿Cuál es la tarea que debe tener
la universidad pública?
"Mejorar la calidad de la educación. Y cumplir las mismas
funciones que las privadas, pero tienen que ser mejor las públicas
o al menos iguales. La realidad hoy es que las clases pudientes envían
a los suyos a las privadas y al exterior, y los demás a las aisladas
universidades públicas o las universidades negocio. ¿Por
qué la universidad no utiliza su bello teatro para realizar todos
sus actos académicos? Viene el Presidente y no lo pueden llevar
allá. ¿Así sí habrá universidad? Que
griten todo lo que quieran, pero que lo hagan de una manera pacífica".
¿Ha ido a la U. de A. de hoy?
"No. Me da miedo físico".
En su discurso de posesión como rector
invitaba a hacer unas transformaciones. ¿Qué cambios se
hicieron?
"En 150 años la universidad tenía 1.457 alumnos y en
los seis años que yo la manejé se subieron a 10 mil. La
universidad prácticamente no existía sino que era una serie
de pequeñas facultades o grandes facultades. El concepto de universidad
no es a través de facultades, sino como yo lo sugiero a través
de departamentos.
Lo más importante es que empecé a promover la propuesta
del cuarto ciclo en la educación porque en ninguna parte del mundo
a los 16 ó 17 años los ponen a escoger una carrera, nadie
es capaz".
La revolución educativa
¿Cuál es la edad ideal para ingresar
a la universidad y en qué consiste la propuesta?
"En Colombia sólo hay tres ciclos educativos, falta el cuatro,
entre el bachillerato y las carreras profesionales. La idea es conservar
la primaria y la secundaria tal como están concebidas y luego un
período intermedio de "colegio de ciencias", de una duración
de dos años, con formación básica y cultura general.
Los alumnos tienen la facultad de tomar unos cursos opcionales y otros
obligatorios, y ya cuando tengan una orientación adecuada entonces
escogen carrera que es un ciclo más corto que el actual.
Hoy en día para los puestos que hay no se necesita ser doctor
sino tener una cultura general. Todos, sin importar la disciplina tienen
que saber historia de Colombia, geografía, matemáticas..."
¿Tuvo eco la iniciativa?
"El ciclo intermedio yo lo puse a funcionar. Recibí 2.500
estudiantes el primer año, pero los que siguieron dijeron que era
una idea americana. Esa fue la carajada del siglo, como si fueran los
Estados Unidos, así es en Francia, en Alemania, Inglaterra. ¿Por
qué fracasan el 53 por ciento de los que entran a la universidad
en los dos primeros años? ¿Será culpa de los estudiantes?
Un sistema donde se raja el 53 por ciento no es culpa de las personas,
el sistema está equivocado.Y las universidades saben que en el
segundo año no les cabe ni la mitad, reciben 200 estudiantes y
saben que al año siguiente hay que rajar 100, les están
robando la plata y el tiempo".
¿Desde los cargos públicos que
ocupó cómo le aportó a la universidad?
"Cuando era gobernador una de mis gestiones importantes fue vender
el ferrocarril de Antioquia a la Nación. Gracias a esa venta logré:
la creación del Idea, las Empresas Departamentales de Antioquia
(hoy Eade), La Alpujarra y la Ciudad Universitaria con 25 millones de
capital semilla.
También conseguí un préstamo con el BID, que no
aprobaba recursos para educación según los estatutos. Fui
a la asamblea general del banco y presente el plan de la U. de A. y allá
se aprobaron 5 millones de dólares que pagó la Nación.
Es la única ciudadela universitaria del mundo que se ha hecho
con 10 millones de dólares y a pesar de eso me dijeron ladrón".
¿Cómo era la educación
superior antes y cómo es ahora?
"Desafortunadamente está estancada, no ha progresado en 35
años, las facultades son menos buenas. En cobertura sí se
mejoró muchísimo, pero cobertura sin calidad para qué".
¿Cómo ve la política de
la Revolución Educativa del actual gobierno?
"No ha habido ninguna revolución educativa que yo sepa. La
revolución es cambiar y la que requiere el país es crear
el ciclo intermedio".
¿Cómo ha cambiado la ciudad que
usted gobernó?
"La ciudad sigue siendo buena, pero ha cometido un error macabro
en mi opinión y es haber acabado con la valorización. La
única manera de Medellín de hacer obras físicas es
echándose la gente encima, cobrándole valorización.
Por ejemplo, es profundamente equivocado, hacer la transversal intermedia
de El Poblado sin cobrarles a los ricos de este sector mientras el resto
de la ciudad lo paga. En los últimos años se ha paralizado
en relación con sus obras públicas, lo demás va bien".
Una trayectoria sin términos medios
En el libro Historia de la Nueva Universidad de Antioquia, Félix
Marín Mejía dice: "Ignacio Vélez Escobar es
un hombre controvertido y una figura antioqueña que despierta sentimientos
encontrados: o se le admira o se abomina de él, es una personalidad
que no admite términos medios. Y él lo sabe".
Agrega: "... ama a su ciudad. Y ama a Antioquia con terquedad, por
eso sus obras encuentran resistencia, porque tienen ese signo: la terquedad".
El doctor Norman Pizano Ramírez desglosa apartes de la biografía
de Vélez Escobar: en 1942 viajó a Estados Unidos a realizar
una especialización en Gastroenterología. A su regreso se
vinculó a la docencia y poco después fue decano de la Facultad
de Medicina durante 10 años en los cuales realizó una reforma
a la educación médica en Colombia que perdura en la actualidad.
Vélez fue profesor hasta 1961, hasta que fue nombrado gobernador
de Antioquia. En 1963 ocupó el cargo de rector. Tras ser concejal,
senador, fue nombrado en 1990 como delegado de Colombia ante la asamblea
general de la ONU, que fue su última actuación pública,
luego de 54 años.
EL COLOMBIANO / Palabras de Peso / Mayo de 2004
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