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Juanes: bacano, parce
Con su nuevo trabajo musical quiere marcar diferencias.
Por agüero inició en la ciudad la campaña
de promoción del disco.
El artista está en Medellín en el
lanzamiento de Mi Sangre.
El nacimiento de su hija Luna le cambió el
estilo de vida.
Por
Jaime Horacio Arango Duque
Medellín

EL COLOMBIANO |
En su casa, en Medellín, en la ciudad en la que se hizo como músico
y persona, Juanes quiso comenzar el trabajo de promoción de su nuevo
trabajo Mi sangre.
Llegó en sus vacaciones a la ciudad y no paró de recorrer
las calles y barrios, de visitar amigos, de comer palitos de queso y de
cantar guascas y tangos.
Acá vuelve a ser el Juanes de siempre, el músico descomplicado
que usa camiseta y tenis y que prefiere quedarse en la casa de su mamá,
que en las lujosas suites de los hoteles.
Juanes hizo hizo un receso en sus cortas vacaciones en Medellín
para atender a EL COLOMBIANO, para hablar de los miedos, las pasiones
y las metas del hombre que pese a los premios, éxitos, reconocimientos
y ventas no se considera estrella.
Su sangre
A propósito de su nuevo trabajo ¿Cómo
es la Sangre de Juanes?
"Mi sangre es muy intensa, muy apasionada, aferrada a la vida y al
mismo tiempo es bastante temerosa de morir y eso es lo que refleja el
disco. Son 12 canciones que hablan de esa línea sobre la que uno
camina todo el tiempo, entre la vida y la muerte, y de como el amor es
tan importante para uno. Todo el disco habla de las relaciones de la pareja,
de uno con los hijos, con el mundo. Está marcado por el nacimiento
de mi hija, un hecho que me cambió el panorama de las cosas porque
por primera vez conozco el amor puro, el verdadero".
¿Qué tan difícil resultó
el montaje de este nuevo disco?
"Para mí siempre ha sido muy difícil hacer música.
Los discos pasados fueron traumáticos y tormentosos y éste
mucho más por la presión personal que yo tenía de
hacer un disco diferente, que rompiera los esquemas. Fue un disco viajero
hecho en los aviones y hoteles, en otros países. Pese a ello es
el disco más colombiano de todos los que he hecho. Es un trabajo
más visceral que tiene la balanza mucho más equilibrada
entre lo que estaba buscando, un disco que tiene mucho que ver conmigo.
Muy equilibrado entre el rock y la música popular".
¿Juanes se siente estrella, leyenda?
"Yo no soy una leyenda, apenas llevó tres discos. Yo apenas
espero trascender con la música".
¿Siente temor por toda la expectativa
que hay alrededor de Mi sangre?
"Yo siempre he sido muy nervioso con la música y de alguna
forma siempre llego con inseguridad por ese respeto que se merece el público.
Con este disco siento muchos nervios porque es bien diferente y la gente
lo puede tomar bien o mal. Por eso decidimos lanzar primero No valgo nada
sin tu amor, porque es una canción que no tiene muchas características
comerciales, con la que queríamos romper y mostrar una cosa distinta".
¿Cómo define este nuevo disco?
"Es un disco ecléctico, cada canción cumple su misión
específica, que narra lo que yo estaba sintiendo. Es un trabajo
que refleja mi miedo, mi angustia y mi desespero. Un disco que enfoca
todo hacia el amor y la luz".
¿Por qué ese temor y angustia?
"Desde que nació Luna, mi hija, siento más temor de
morir y valoro mucha más la vida. Ya no me quiero ir de acá
y las cosas me afectan mucho más".
¿Cómo surgió la canción
de Rosario Tijeras, que hace parte de Mi sangre?
"El acercamiento con Rosario fue muy natural, a raíz de una
entrevista que Jorge Franco me hizo para una revista. Él me regaló
el libro y de inmediato me atrapó, me cautivó esa historia
de amor, de ese personaje tan vivo, tan pasional que es Rosario. Hace
dos semanas vi en México los cortos de la película y casi
me pongo a llorar. Me encantó. Ahora me cuentan que la canción
va a ser incluida en la banda sonora de la cinta y eso me tiene muy emocionado".
¿Cómo hace Juanes para mantener
los pies en la Tierra y seguir siendo el mismo de siempre?
"Cómo va uno a cambiar con la gente que le ha ayudado, eso
es imposible, yo no comprendo eso. Para mí es al contrario, hay
que agradecerle a Dios, a todo la gente que se toma el trabajo de comprar
un disco, de ir a un concierto. Uno está ahí es por la gente
y por eso hay que agradecerle. Yo no me creo esa historia del artista,
de la estrella".
¿Qué siente cada vez que regresa
a Medellín?
"Es lo mejor es superbacano ese reencuentro con las calles de Medellín.
Ayer estuve en el Centro y eso fue algo muy emotivo para mí, también
fui al parque Envigado y eso me llenó de energía.
Comenzar este trabajo de promoción en casa, en medallo, es para
mí un buen agüero. De acá vamos a Bogotá, luego
a España y el resto de países".
¿Qué no puede dejar de hacer Juanes
cada vez que visita la ciudad?
"Lo que más hago cuando vengo a Medellín es estar en
casa, recuperar ese tiempo perdido. La comida de la casa es clave: la
bandeja paisa, la arepita, las empanaditas y los palitos de queso, que
son maravillosos".
¿Cómo nace esa afición
por la música guasca?
"Es algo que llevó desde pequeño, desde que vivíamos
en Carolina del Príncipe y nuestra casa quedaba en un segundo piso
y el primer piso quedaba una cantina. Desde que nacimos lo que escuchábamos
era el retumbar de la vitrola con la música guasca y arrabal. Eso
a mí me encanta"
¿Mi sangre le apuesta a la guasca?
"Hay una canción que se llama La camisa negra, una guasca
al mejor estilo de los temas de Octavio Mesa, que habla del despecho y
el desamor, con doble sentido, en el que unas palabras se unen con otras
y parece que voy a decir cosas que no digo".
¿Se mantiene fiel a la premisa de no
cantar en inglés?
"Yo a veces me frustro bastante cuando en Europa o Estados Unidos
mucha gente no entiende mis canciones, porque mis letras son muy importantes.
Yo sigo considerando que se puede hacer muy buena música en español.
Me siento más tranquilo, más honesto y más cómodo
cantando en español".
Ayuda al lector
Homenaje a los soldados
El próximo miércoles en su visita a Bogotá, Juanes
dará uj pequeño concierto en homenaje a los soldados heridos,
a esos mismo a los que les dedicó un tema de su nuevo trabajo.
"Surgió después de un recorrido que hice por varios
hospitales militares. Me pareció muy duro ver a esa gente mutilada,
pero con una sonrisa en la cara y una energía como si nada hubiera
pasado, soldados que están vivos por el simple deseo de volver
a ver a su familia, algo que yo también siento cada vez que salgo
a trabajar", comentó Juanes
EL COLOMBIANO / Palabras de peso / Septiembre de 2004
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