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Negociar con Uribe será difícil
Insiste en que la sociedad debe incluirse en cualquier propuesta de paz.
Advierte que la
salida guerrerista le resta opciones a la alternativa política.
Antonio García,
segundo al mando del Eln, habla sobre la guerra y la paz.
Por
Javier Arboleda García
Elizabeth Yarce Ospina
 EL
COLOMBIANO |
En un tono más político que militar, Antonio García,
el segundo al mando del Eln, avisora una difícil negociación
con el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, por considerar que
no está preparado para la paz.
En diálogo vía correo electrónico con ese diario,
García advierte que su organización insistirá en
una salida política al conflicto, siempre que se haga con la participación
de la sociedad.
"La paz se hace esquiva y lejana cuando los gobiernos y los sectores
de poder se oponen a la democratización del país, cuando
no se favorecen los cambios para que en Colombia exista más justicia
y equidad. Trabajar desde ya por una salida política acerca la
paz".
Para el jefe militar del Eln, existe un giro importante en el gobierno
de Uribe, aunque lo atribuye más a la presión de muchos
sectores del país por buscarle salidas a la paz y, en especial,
al proceso reeleccionista.
¿En qué consiste la Agenda Nacional
Alternativa?
"En el transcurso del año el Gobierno le ha dado prioridad
a temas que no son de interés nacional. El más significativo
ha sido la reelección, que ha terminado desvirtuado el papel del
Presidente. Junto a este tema también se movió el asunto
de la alternatividad penal para beneficiar a los paramilitares. En dicho
contexto el Eln elaboró una visión diferente para proponer
las prioridades de Colombia. Este pensamiento lo exponemos en el documento
Agenda Nacional Alternativa. Allí condensamos las temáticas
que consideramos de interés nacional y sugerimos que dichos temas
deben ser discutidos más allá del Ejecutivo y el Parlamento
(Congreso), pues requieren de un consenso nacional, como una democracia
real debe trabajar. Pensar y decidir con el corazón y la cabeza
de la nación es más saludable, que con el estrecho cartabón
del interés minoritario".
¿Qué piensa de la reelección?
"El tema esencial para el futuro de Colombia no depende de un individuo,
máxime cuando dicho individuo está precipitando a la sociedad
al abismo de la guerra. Colombia debe centrarse en resolver su crisis
estructural, alcanzar la paz y, para ello, se precisan consensos para
contar con una mayor fuerza social que viabilice los cambios que el país
requiere, pero este gobierno, en vez de caminar a la democratización,
que es lo que históricamente ha faltado, marcha al autoritarismo
y una mayor exclusión. De la represión y constreñimiento
a las libertades ni hablemos. Ahora hasta la paz se volvió bandera
para la reelección, ¡qué cosa!"
¿Qué opinan del Sistema Parlamentario propuesto por el
ex presidente Alfonso López ...
"Cualquier sistema político que no habilite la participación
de las mayorías es anticuado y obsoleto. Es hora de darle real
contenido a la democracia colombiana. No se trata de 'representación'
sino de una verdadera presentación. Si a eso contribuye la propuesta
de los ex presidentes López y Samper, bienvenida. Creemos que una
Constituyente puede ser un buen punto de llegada de una salida política
al conflicto y debería ser pensada para habilitar un proceso de
paz y no sólo como una propuesta coyuntural".
En un comunicado conjunto con las Farc ustedes
hablan de un Gobierno de Paz ¿Van a proponer candidato presidencial
para las próximas elecciones?
"Sí, ha estado en los idearios de la insurgencia propender
por un Gobierno de Paz, que facilite, que haga viable una salida política
al conflicto, pues un gobierno contrario a dicho propósito le inyecta
más gasolina a la hoguera. En la actualidad, el Eln considera importante
trabajar por la confluencia de alternativas diferentes al bipartidismo,
que viabilicen la paz, que se opongan al guerrerismo, al autoritarismo,
a la intervención gringa. El futuro de Colombia está en
la unidad de todos los que queremos el camino de la paz, la democracia
y la justicia social".
¿Un proceso de paz, los puede habilitar
para construir un movimiento político?
"Un conflicto interno es la fractura de una sociedad, donde se han
roto unos consensos sociales. Ese rompimiento empieza cuando los que controlan
el poder colocan los instrumentos del Estado en función de sus
privilegios, inhabilitando al Estado en su función social. Quien
cuestiona este comportamiento del Estado se convierte, de inmediato, en
objetivo de la persecución gubernamental, que en Colombia escaló
a la de objetivo militar, contándose hoy por decenas de miles los
dirigentes populares asesinados de las muy disímiles maneras.
En este contexto es que ha nacido y se reproduce la insurgencia. Ella
es parte de la sociedad que busca una salida a la crisis de la nación.
Por eso, más que buscar salidas para sí misma, la insurgencia
está inmersa en la búsqueda de salidas para el país.
Todo proceso que apunte a la democratización del país, a
la justicia social, que abra opciones a otra manera de gobernar, estaría
volviendo obsoleto el uso de las armas. La democratización y la
justicia social es el contra-balance de las armas".
Previo al proceso de acercamiento con el Gobierno Nacional, ustedes enviaron
una carta al gobernador del Valle, Angelino Garzón, y los alcaldes
de Bogotá, Lucho Garzón, y Medellín, Sergio Fajardo.
¿Qué papel juegan estos gobernantes
en la concreción de un acuerdo humanitario y un proceso de paz?
"Estos gobiernos están más inclinados por la acción
social, se nota el nacimiento de un compromiso con las comunidades que
hay que fortalecer, ese es el camino. Se vienen comprometiendo con los
temas humanitarios, son buenos los eventos por cuanto ayudan a la toma
de conciencia, pero se requiere fortalecer la acción solidaria
con las víctimas del conflicto, esencialmente con los desplazados-desterrados.
En la carta que les enviamos señalábamos que la profunda
crisis que vive el país requiere de una estrategia nacional y convocábamos
a construir este ideario nacional que fuera el referente de la sociedad
en su conjunto, que había llegado el tiempo de sumar y multiplicar.
El voto popular por los gobiernos alternativos marca una tendencia para
el futuro de Colombia que exige afianzar la gobernabilidad local y regional
y, además, proyectar el camino a la gobernabilidad nacional. Es
obligante pensar con criterio nacional, pensar como nación".
¿El presidente del Congreso, Luis Humberto
Gallo, dio respuesta a la carta de ustedes?
"El doctor Gallo le pasó la pelota a otros. Creo que el Congreso
arriesgó demasiado con haber recibido en su recinto a los paramilitares,
pues apadrinó la impunidad de quienes han reconocido ser los responsables
de crímenes de lesa humanidad. Además, para hacer lo que
hicieron bastaba con que hubiesen enviado una carta. Ramón Isaza
la entregó para que otro la leyera. El Parlamento debe ser un escenario
para escuchar y ser escuchado, los paramilitares se echaron su perorata
y se fueron. Además de desdibujar el escenario, regañaron
al dueño de la compañía".
¿Qué papel juega la sociedad civil
en esta nueva etapa de acercamientos con el Eln?
"La sociedad en su conjunto es la que expresa un sentimiento de por
dónde debe caminar el país. Ese sentimiento se ha cristalizado
en una opinión mayoritaria a favor de la paz, de la salida política
al conflicto. Ese es el mejor aporte para el futuro rumbo del país.
El Gobierno no puede ni debe seguir llevando al país por el despeñadero
de la guerra. Esta expectativa nacional por la paz ha motivado a una serie
de organizaciones que están dispuestas acompañar un proceso
de paz".
¿Qué los motivó a un diálogo
con el presidente Álvaro Uribe si tajantemente habían afirmado
que no dialogarían con él?
"Al principio del gobierno de Uribe se hicieron unos diálogos
exploratorios en Cuba con el comisionado Luis Carlos Restrepo, pero fue
limitado por que manejaba un esquema de rendición, que hemos considerado
obsoleto. Dijimos en aquella oportunidad que Uribe había cambiado
las políticas de Estado que cinco gobiernos anteriores no habían
querido modificar: la primera era hablar con los paramilitares y; la segunda,
quitarle el reconocimiento político a la insurgencia, al desconocer
el carácter del conflicto interno.
Hoy el Gobierno se ha movido un poquito, unos dicen que por conveniencias
para su reelección y porque quiere justificar la legalización
de los paramilitares, cosa que es cierto. Nosotros seguimos diciendo que
este gobierno no está preparado para la paz, porque tiene una concepción
de guerra. Pero como el país quiere la paz, el Eln tiene que hacer
todos los esfuerzos para no crear falsas expectativas y como nuestro compromiso
es con la paz, pese a las dificultades debemos trabajar por crear las
condiciones que la hagan viable".
¿Qué cambios hay en el Coce y
cómo está hoy el Eln?
"En el Comando Central y la Dirección Nacional del Eln no
han habido cambios de personas, pues todo integrante de la Comandancia
Nacional es elegido en eventos democráticos. El Eln hoy es una
organización mucho más madura, piensa mucho más en
el país que en si misma, tiene nuevas ideas que reafirman sus convicciones
para seguir luchando por una nueva Colombia en paz y con justicia social".
¿Cómo son hoy las relaciones con
las Farc? Pueden incidir en su decisión de negociación política?
O, por el contrario, nada afecta que las Farc quieran o no negociar la
paz?
"Hemos realizado varias reuniones a nivel de comandantes nacionales,
nos identificamos en las lecturas sobre la realidad del país, visionamos
unas mismas salidas al futuro y estamos comprometidos en seguir trabajando
por la unidad de la insurgencia. En diversas regiones del país
coordinamos operaciones militares. Ambas organizaciones somos autónomas
y soberanas, las decisiones políticas las toman los organismos
de mando de cada una. Ambas organizaciones trabajamos por la salida política
al conflicto".
Ayuda al lector
No se sienten derrotados
"Hemos dicho que la negociación puede ser un estado avanzado
de unas conversaciones en la óptica de una salida política
al conflicto. En esta sana lógica el Eln se ha mantenido en conversaciones
desde 1991.
Vale recordar que quienes han cerrado los diálogos son los gobiernos
no el Eln, en algunos momentos hemos cuestionado las políticas
de paz, los enfoques o los métodos o se han presentado insucesos
propios de una guerra y los gobiernos unilateralmente han cerrado el diálogo.
O sea que no es nueva la decisión del Eln por los diálogos.
El gobierno dijo que en año y medio nos derrotaría, este
gobierno ya lleva más de dos años y aquí seguimos.
La conducción nacional estratégica está intacta,
también las estructuras de mando regional y ningún frente
o compañía ha sido aniquilada.
En el agujero negro de la guerra, las fortalezas están en las ideas
y en las políticas que se identifiquen con el país, las
armas se supeditan al logro de este propósito, hoy y siempre el
uso de las armas debe ser cauteloso e inteligente. La guerra tiene su
lógica, nosotros no seguiremos la lógica que quiere este
gobierno".
EL COLOMBIANO / Palabras de peso / Septiembre de 2004
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