![]() |
||||||||||
| Las brujas, reinas del aquelarre
Esa es la revisión del mito de las brujas, que diversos expertos llevaron hace algunos años un congreso en Sassello, ciudad ubicada al norte de Italia, y en el que participaron psicólogos, médium, astrólogos y algún religioso, para dar su punto de vista sobre un fenómeno a veces inquietante y que cuenta con una buena dosis de leyenda. "Brujas, fascinación y misterio. ¨Seductoras perversas o encantadoras seducidas?" es el lema bajo el que se desarrolló el congreso, donde llegaron algunos conocedores del proceso masivo por brujería llevado a cabo en Triora en 1588. Caza de brujas Los expertos en brujería coincidieron en que las mujeres que en la Edad Media eran consideradas como tales no tenían necesariamente el sentido negativo con el que han pasado a la posteridad y que incluso eran conocidas por hacer el bien a quienes les rodeaban. Así, en años oscuros de pestes, hambrunas y guerras, las "brujas buenas" curaban a los enfermos con hierbas, ayudaban a las parturientas a dar a luz y hacían surgir parejas gracias a sus "filtros de amor". Conjuros de amor Eso si, los filtros debían ser preparados la noche del viernes con la Luna en cuarto creciente y constaban con ingredientes como madera de abeto en polvo, ámbar, pétalos de rosa, sándalo y violetas, todo ello sabiamente mezclado. Como contraste, también podían elaborar una pócima para los casos que reclamaban venganza, y entonces debía prepararse un martes, con sangre de dragón, polvo de planta rutácea, granos de pimienta molida, una pizca de azufre y otra de limadura de hierro, todo ello mezclado y guardado en una cajita de metal. Algunos de estos productos empleaban hierbas peligrosas para la salud, según el farmacéutico Giorgio Giordani, quien confirma que algunas pociones eran usadas contra la frigidez femenina y la impotencia masculina, pero también como remedio contra la gripe. Los participantes en el congreso de Sassello han estado de acuerdo en que las consideradas brujas eran en muchas ocasiones jóvenes de gran belleza, motivo por el cual eran envidiadas y a veces perseguidas, según explicó el psicólogo Fabio Parigi. Para confirmarlo se cuenta la historia de Wasa, la bella hija del propietario de una venta para viajeros enfrentado a los señores poderosos de la región, a quien ella ayuda haciendo prisioneros a los dos hijos del gobernador, motivo por el cual fue quemada viva sin proceso previo, acusada de bruja. A pesar de su mala fama, los temidos "aquelarres" no eran necesariamente una manifestación demoníaca y maligna, sino la reunión de personas que actuaban de manera desaforada gracias a la ingestión de alguna sustancia alucinógena. Todo tiene una explicación. elcolombiano.com | Efe |
||||||||||
|
||||||||||