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El sí sólo se conoció hace un año
Boyacá, la más beneficiada

Foto EL COLOMBIANO

Cuando la Junta Directiva de Coldeportes definió al finalizar Santander-96 que los Juegos del 2000 se harían en dos sedes, las cosas no quedaron claras para Boyacá. Eso hizo que sólo dos años después este departamento comenzará la construcción y adecuación de escenarios, porque los boyacenses estaban mentalizados para realizar la totalidad de las las justas y no la mitad como se determinó en esa ocasión.

La decisión produjo tal malestar que Asoligas convocó en 1998 a un foro, que contó con la presencia de todos los estamentos cívicos, deportivos y gubernamentales para tomar una posición al respecto. Según Jorge Hernando García, coordinador de los Nacionales en este departamento, en esa ocasión el alcalde de Tunja, Jairo Aníbal Díaz, los aceptó compartidos, mientras que el gobernador de Boyacá, Eduardo
Vega Lozano, no se mostró de acuerdo.

Sin embargo, hubo mayoría a favor y se terminó aceptando lo planteado por Coldeportes. Fue así como a comienzos de 1999 los boyacenses iniciaron todo su operativo para ser el epicentro de la parte final de los Juegos, entre el 1° y el 8 de diciembre.

El gran reto
Apenas se dio una demostración de cooperación y hermandad en la reunión que determinó la forma como cada región desarrollaría las justas, Boyacá comenzó el trabajo hacia los Juegos en 1999 con los $7.000 millones que le entregó Coldeportes.

"Si bien al inicio la Gobernación no entregó un solo peso para la ejecución de las obras -apenas dio $300 millones hace dos meses-, con el presupuesto asignado por el Gobierno Nacional, los $1.700 millones que aportó la Alcaldía de Tunja y los $2.000 que conseguimos a través del senador Ciro Ramírez Pinzón, el departamento se dio a la tarea de demostrarle al país que también es capaz de asumir retos de esta índole", expresó García.

Las poblaciones también aportaron: Moniquirá, con $50 millones; Sogamoso, $300 millones; Chiquinquirá, $100 millones; Puerto Boyacá, $50 millones; Duitama, $50 millones, y Paipa, con $600 millones, le dijeron sí al máximo certamen deportivo en Colombia.

De acuerdo con Jorge García, la población está preparada para ser anfitriona y eso le hace pensar que cerca de 150.000 aficionados ingresarán a los distintos escenarios de las justas, que generarán 1.600 empleos directos y 5.500 indirectos.

"Los juegos serán la oportunidad para el desarrollo general del departamento y por eso estamos preparados en todos los aspectos. La prueba de ello es que la única dificultad ha sido la demora en las partidas del Gobierno. Además de la organización hotelera, ya se definició la vinculación de 600 voluntarios, la Policía, el Ejército, el CTI, la Defensa Civil y la Cruz Roja", finalizó el dirigente.

Aspiraciones deportivas
* La entrada en los escenarios boyacenses tendrán un valor de $2.000 en eliminatorias y $3.000 en finales.
* Boyacá competira con 370 deportistas. Jacinto López, Herder Vásquez, atletas, y José Castelblanco, ciclista, serán los más representativos.
* Los boyacenses aspiran a estar en el quinto puesto con 25 medallas de oro.
* Los Juegos le dejarán a Boyacá la infraestructura, la preparación de sus deportistas y el punto de partida para un desarrollo de la actividad muscular.


EL COLOMBIANO /
Por Jaime Herrera Correa. Medellín

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