A la hora del asado
Esta época de Navidad es ideal para reunirse en familia
en torno a un asado, pero muchas veces las buenas intenciones
terminan en frustración por el mal manejo que se le pueda
dar al asador.
Guillermo Zuluaga Gutiérrez, un experto en asados y asadores,
nos explica qué hacer y qué no a la hora de montar
un asado. El asador requiere de un lugar aireado y abierto, pero
que quede en un punto seguro, tanto para niños y adultos,
"es decir, no puede quedar atravesado, máxime cuando
en los asados no faltan las personas con tragos".
Arme su asador
En el mercado se consigue toda clase de asadores, desde los que
funcionan con gas hasta los tradicionales de carbón. "Pero
si quiere armar su propio asador, puede utilizar una caneca metálica
o tres adobes, según la disponibilidad de recursos".
Primero que todo, el interior del asador debe tener buena corriente
de aire, para que el carbón se pueda mantener en combustión.
Se requiere de una parrilla para colocar las carnes a asar y otra
para colocar el carbón, ya que las cenizas deben caer a
otro lugar que se pueda limpiar o que no represente riesgo de
propiciar un incendio.
Cómo prenderlo
Lo mejor es la pira, de venta en el mercado, pero también
se puede acudir a la vela, que se coloca en la mitad de una pirámide
de trozos de carbón.
Otra opción según Zuluaga Gutiérrez, bastante
efectiva, es "quemar una bolsa plástica y dejar que
las gotas de fuego caigan sobre el carbón. El plástico
se pega y provoca el fuego".
Tenga en cuenta
Nunca prenda el carbón con gasolina o petróleo porque,
además del riesgo que esto representa, la carne se impregna
de este sabor.
Tenga a la mano pinzas para manipular la carne, sin mango que
se caliente.
Para apagar el asador, sólo debe separar las brasas con
un palo y dejarlas en reposo. "Nunca les eche agua, porque
se pueden encender de nuevo o perderse en caso de necesitar otro
asado".
Qué asar
Es importante garantizar, al lado del asador, un lugar higiénico
para colocar las carnes antes de asarlas. Lo ideal es la punta
de anca, que se maja, se adoba con finas hierbas y se pone a marinar
desde el día anterior, ya que la misma es un poco dura.
Nunca aliñe con cerveza ni tampoco impregne con aceite
la carne a la hora del asado. Sólo cuando esté a
medio asar, se le agrega la sal, para evitar que ésta la
endurezca. Por último, controle el calor para evitar que
la carne se queme por fuera y quede cruda por dentro.