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En Viena, Rosso José Serrano adelanta los villancicos
Por Una vez el calendario marca el primero de noviembre, el general retirado y ex director de la Policía Nacional, Rosso José Serrano Cadena, empieza a desempolvar las cajas de Navidad porque para él ésta es una de las épocas más hermosas del año que hay que disfrutar con todas las de la ley. No en vano con su esposa, una alemana, recorre las calles de Viena (Austria), donde ejerce como embajador plenipotenciario y extraordinario de Colombia ante los gobiernos de Austria, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, República Checa, Serbia y Montenegro, y Turquía, desde hace tres años y medio, para escoger los arreglos con los que decorarán su casa. “Me encanta sentir ese aire navideño porque se vive con mucha alegría y por esa razón siempre hemos decorado con anticipación”, dice el embajador Serrano, mientras anota que la Navidad le encanta porque es una oportunidad especial para compartir con la familia. “No tuve la oportunidad de celebrar mucho la Navidad en familia porque ingresé desde muy joven a la Policía, pero desde pequeño disfrutaba armando el arbolito, el pesebre y poniendo adornos. Por fortuna, esa tradición la conservo con mi esposa, a quien le encanta hacer diversas manualidades”. De todo un poco Por supuesto, con esposa europea no puede negar que el plato típico para su cena del 24 de diciembre es un pavo relleno que ella misma prepara, eso sí “no lo podemos degustar hasta que no nos entreguemos primero todos los regalos”. Con el tema de la Navidad, el ex general habla con la misma emoción que le produce la época decembrina, a tal punto que recuerda que su primer regalo fue un carrito hecho con la caja de madera donde es empacado el bocadillo veleño -su dulce preferido-. “Obviamente fue el regalo que más quise”, cuenta. Y, como la temporada es la época de los recuerdos, no esconde cuán difícil fue dejar su uniforme de policía, tras llevarlo por 40 años. No obstante, confiesa: “extraño mucho la Policía, sus escuelas, la gente porque nos es fácil olvidar todo el tiempo que estuve en la institución, pero acá he tenido la oportunidad de cerrar otro ciclo de mi vida”, Y, sobre todo, cuando tiene tareas como embajador no residente también en la República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Croacia, Turquía y Serbia y Montenegro. Este año se prepara para revivir la alegría con su familia,
cantar villancicos, seguir embelesado con la historia europea “que
fortalece el espíritu” y recorrer los parques públicos
de Viena donde se acostumbra servir vino caliente, “eso sí
-dice- el que no esté acostumbrado le pega”. |
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