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Laura Acuña nunca se comió el cuento del Niño Dios
Por Darle la vuelta al barrio con una maleta llena de ropa, comer uvas y caer en todo tipo de agüeros son la garantía de una Navidad feliz para la presentadora de Farándula del Canal RCN, Laura Acuña. Para esta bumanguesa, diciembre es la mejor época del año, porque “se puede ser cursi sin remordimientos”. Sus navidades siempre giraron alrededor de su abuela. Elevar globos con sus dos hermanos mayores era el pasatiempo predilecto en diciembre, dice Laura, después de pasar horas decorando la casa para la llegada del Niño Jesús. Lo único que faltó para que sus navidades fueran de cuento fue tener un perro. “A mí mamá no le gustaban los animales”. Por lo demás, los pequeños regalos iban y venían. El mayor conflicto surgía el 24 de diciembre. Laura nunca estuvo de acuerdo con esperar hasta las doce de la noche para tener sus regalos. Ella quería desempacarlos desde temprano y así poder disfrutarlos todo el día. Lo más mágico en su niñez era tratar de encontrar el Niño Jesús para ponerlo en el pesebre, porque definitivamente nunca se comió el cuento de que los regalos venían caídos del cielo. Un año de lecciones Aunque se considera negada para pintar y para madrugar, algo que debe hacer a diario, Laura confiesa que definitivamente no puede disimular. “No sé si es una cualidad o un defecto, pero a mí todo se me nota”. La música de diciembre la apasiona. “Para mí diciembre tiene que ser rumba, tiene que ser alegría. Es que es el mes feliz del año, por ello hay que aprovecharlo”, cuenta con cierta emoción, mientras sueña con el viaje de quince días que realizará a Egipto y Jerusalén en esta Navidad. Las personas que hicieron grandes aportes a su vida fueron lo mejor del año para Laura. La forma repentina en que debió amoldarse a los cambios fue lo único que hubiera querido borrar. “Rodearse de la gente que toca”, así define la fórmula para tener esa energía que irradia todo el tiempo. Para Laura el ambiente de trabajo y amar lo que se hace son las claves para que la chispa no se acabe nunca. |
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