En
pasarela
Se busca un vestido de estrella
para una velada con Oscar
El
Oscar se viste de gala para una nueva edición de la mayor
fiesta de Hollywood, en la que el brillo del vestuario de las estrellas
preocupa tanto como saber el nombre de los ganadores.
Con la suerte
echada en lo que se refiere a los votos que decidirán el
futuro de las estatuillas en esta 73 edición de los Oscar,
lo único que queda por decidir es el modelo que las estrellas
lucirán en esta alfombra roja, considerada la mayor pasarela
de moda del mundo.
"La presión
es muy fuerte porque las fotos en la alfombra roja van a durar toda
la vida, especialmente para quien gane el Oscar", confirma
Patty Fox, directora de moda en esta ceremonia.
Algunos de los
ejemplos más recientes son Catherine Zeta Jones, Minnie Driver
o Penélope Cruz, actrices relativamente desconocidas para
el público estadounidense hasta su paso por la alfombra roja
que conducía a los Oscar.
Allí sus modelos y su elegancia en el vestir las convirtió
en una sola noche en mitos de Hollywood y sus fotos se publicaron
con titulares como los de "ha nacido una estrella". "El
vestir se convierte en una cuestión de vida o muerte en los
Oscar", confirma el comentarista de moda Steven Cojocaru.
Secretos
de las bellas
A pesar de los halagos, Penélope Cruz se ruboriza cuando
le hablan de su belleza en el modelo celeste de Ralph Lauren que
lució la pasada edición, cuando le entregó
el Oscar a Pedro Almodóvar por "Todo sobre mi madre".
Sin embargo, no puede ocultar la ilusión que le hace tener
ya el vestido para esta edición, en la que presentará
la estatuilla al mejor vestuario.
Los detalles
prefiere mantenerlos en secreto, pero Cruz confirma que también
está diseñado por Ralph Lauren, casa de modas de la
que se ha convertido en su figura más visible. "Este
no es ningún sacrificio para mí porque, si hay algo
que me gusta, es ir de compras", coquetea la actriz española.
Para Javier
Bardem, el primer candidato español al Oscar al mejor actor,
la moda es la última de sus preocupaciones.
"No soy alguien que entienda de moda, pero creo que el esmoquin
que he elegido me queda muy bien", señala del traje
de Giorgio Armani que lucirá en la ceremonia, a la que irá
acompañado por su novia, Cristina Pales, quien probablemente
vestirá un modelo de Sybilla.
En este mar
de moda, vestidos y joyas deslumbrantes, todas las miradas estarán
puestas en Julia Roberts, la novia de la pantalla y más que
probable ganadora del Oscar como mejor actriz.
Más que
en ella, la atención estará en su indumentaria, que
dirá mucho de ella misma, ya que esta intérprete nunca
ha unido su nombre a ningún diseñador y escoge sus
modelos personalmente, sin la ayuda de un asesor. "Me gustan
las cosas agradables, sencillas, en las que puedes sudar y cosas
así sin que nadie lo note", confiesa la estrella.
Para un acto
como los Oscar, las estrellas pueden recibir medio centenar de ofertas
de modelos diferentes entre los que elegir el más adecuado
para la gran noche. "Mi mayor preocupación era que no
me los mandaran a casa para que mi hija no pusiera las manos sucias
en estas bellezas", bromea Joan Allen, candidata como mejor
actriz, sobre su hija de siete años.
Para la también
candidata Laura Linney, la mayor ironía es que su indumentaria,
junto con las joyas que le presten para la velada, costarán
más que el presupuesto por el que se hizo la película
independiente que protagoniza, "You Can Count On Me".
"Pero es todo un halago, una experiencia que estoy disfrutando
en cada segundo", subrayó sobre su elección de
vestuario.
Moda
francesa
Juliette Binoche, candidata a mejor actriz por "Chocolat",
está decidida a ir por la moda francesa, vistiendo un modelo
de Jean Paul Gaultier que acompañará con diamantes
color chocolate de Harry Winston.
"Hay gente que sueña con un momento así y yo
soy una de ellas", reconoce la candidata a mejor actriz secundaria
por "Pollock", Marcia Gay Harden, que disfruta hasta el
último segundo en el "glamour" de un modelo en
el que ha pensado toda la vida, "más que si fuera el
traje de novia".
Sigourney Weaver,
que será una de las presentadoras durante esta ceremonia,
sabe por experiencia que a la hora de escoger un modelo, hay detalles
más importantes que la belleza. "Nunca más llevaré
un traje de cola", confirma, aún fresco en su memoria
el pisotón que su marido le dio a su vestido y que sirvió
para "acortar el modelo de forma instantánea".
"O eso,
o cambiaré de compañero para la ceremonia", bromeó
la actriz, que lleva casada cerca de veinte años con el director
Jim Simpson.
[EFE/
Rocío Ayuso/ Los Angeles]
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