Nuevas
tecnologías permitirían espionaje en el cónclave
Con la agencia Efe
Ciudad del Vaticano, Roma
Piratas informáticos, así como micrófonos ocultos
y otros artefactos de espionaje electrónico, podrían
penetrar los espesos muros del Vaticano, cuando los cardenales se
congreguen en la Capilla Sixtina para nombrar al sucesor del Papa
Juan Pablo II.
El espionaje se ha hecho mucho más sofisticado desde que
Juan Pablo II fue elegido en 1978, pero el Vaticano parece confiado
en que puede proteger la tradición de secreto que rodea
el cónclave.
Los medios de seguridad de la Santa Sede se niegan a discutir
detalles de las precauciones que serán utilizadas para
evitar el espionaje. Pero Giuseppe Mazzullo, un detective privado
y ex policía romano cuya unidad trabajó estrechamente
con el Vaticano en el pasado, dijo que la Santa Sede reforzará
su plantel con policías italianos y con contratistas privados
expertos en formas de bloquear el uso de artilugios electrónicos.
"La seguridad es muy estricta", dijo Mazzullo. "Es
muy pero muy difícil, casi imposible, robar información",
añadió.
Miles de periodistas se hallan en Roma para cubrir el cónclave
de 115 cardenales que iniciarán sus deliberaciones el 18
de abril. Pero también piratas informáticos e informantes
del gobierno podrían estar vigilando el cónclave.
Hay muchas razones para espiar. Se cree que la elección
papal será una competencia muy reñida, especialmente
entre reformistas y conservadores. También se espera que
algunos sectores traten de imponer el primer Papa no europeo en
la historia de la iglesia.
Revelaciones sobre las deliberaciones podrían resultar
embarazosas para el Vaticano. Por ejemplo, discusiones delicadas
sobre la posición de un candidato papal en las relaciones
con los musulmanes o judíos, o si se reconoce a China en
lugar de Taiwán, o si se continúa la actual política
en materia de anticoncepción.
Juan Pablo II era muy sensible a las interferencias del exterior.
Pasó sus años de juventud en la Polonia controlada
por los soviéticos, sometido a un constante espionaje del
gobierno. Se sospechaba que el pistolero turco que lo baleó
en 1981 tenía vínculos con los soviéticos,
un régimen posteriormente derrocado por fuerzas respaldadas
por el pontífice.
En 1996, el Papa estableció normas para proteger a cardenales
"de amenazas a su independencia o a su juicio". Teléfonos
celulares, organizadores electrónicos, radios, periódicos,
televisores y grabadoras fueron prohibidos.
Otra preocupación para las autoridades del Vaticano es
el uso de micrófonos de gran alcance en techos. Esos micrófonos
pueden captar voces hasta a medio kilómetro de distancia
registrando vibraciones en ventanas de vidrio o en otras superficies
duras. La Capilla Sixtina tiene ventanas cerca de un techo.
Y todavía más difíciles de localizar son
los micrófonos diminutos. Algunos transmisores o grabadores
son del tamaño de una moneda.
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