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| AP | El cardenal Camilo Ruini firmó
uno de los documentos que puso fin a la primera parte del
proceso. |
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| Reuters | La monja francesa Marie Simon
Pierre, de 46 años, también asistió a
la ceremonia de San Juan de Letrán. |
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| AP | El monumento del papa Juan Pablo II
en Polonia fue visitado por niños y adultos que quisieron
recordar a su pontífice. |
Juan Pablo se encamina a los altares
Ciudad del Vaticano, Roma
Veintiún meses después de su apertura y en el mismo
día en que se cumplen dos años de su muerte, concluyó
este lunes la primera fase del proceso de beatificación
de Juan Pablo II y a partir de ahora toda la documentación
pasa al Vaticano, que tiene la última palabra para declararlo
beato.
Esta primera fase -diocesana- se cerró con una solemne
ceremonia celebrada en la basílica de San Juan de Letrán,
la catedral de Roma, presida por el cardenal vicario, Camillo
Ruini, y a la que asistieron miles de fieles, muchos de ellos
venidos de fuera de Italia, conocidos ya como "el pueblo
de Wojtyla santo ya".
La ceremonia, como manda la normativa, se desarrolló en
latín. El notario Giuseppe Gobbi exhibió las actas
y documentos estudiados en el Vicariato de Roma "sobre la
vida y virtudes, además de los milagros, del Siervo de
Dios Juan Pablo II, cuyo nombre de pila fue Karol Wojtyla, Sumo
Pontífice".
Gobbi añadió que el cardenal vicario de Roma, Camillo
Runi, declaraba -después el purpurado lo firmó-
que toda la documentación estudiada y que ahora se envía
a la Congregación para la Causa de los Santos está
"íntegra". Después se la entregó
al Postulador de la Causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder,
para que la lleve al Vaticano.
Omisión del proceso
La documentación ocupa tres cajas, que fueron selladas
y lacradas en medio del silencio y conmoción de los presentes.
Al acto asistieron numerosos cardenales y políticos italianos
y el presidente de Polonia, Lech Kaczynski.
Entre los cardenales se encontraba el arzobispo de Cracovia,
Stanislaw Dziwisz, quien fue su secretario particular durante
más de 40 años y quien en varias ocasiones se ha
mostrado a favor de que Wojtyla sea canonizado directamente sin
tener que pasar por todas las etapas del proceso (primero siervo
de Dios, después beato y finalmente santo).
Dziwisz ofició este lunes una misa en la cripta de la
basílica de San Pedro del Vaticano, donde se encuentra
la tumba de Juan Pablo II, en la que dijo que los fieles "saben
que era un santo".
A la ceremonia de San Juan de Letrán también asistió
la monja francesa Marie Simon Pierre, de 46 años, que sufría
Parkinson, la misma enfermedad que padecía Juan Pablo II,
y que dos meses después de la muerte de Wojtyla, al que
se encomendó, curó de manera inexplicable.
Estudio del milagro
Decenas de miles de páginas, así como los testimonios
de 330 personas y la documentación sobre la curación
de la monja francesa forman parte de los documentos que tendrá
que estudiar ahora la Congregación para la Causa de los
Santos.
Su titular, el cardenal José Saraiva Martins, dijo que
lo analizarán en profundidad y que no sabe el tiempo que
eso llevará. A la vez, un equipo de médicos determinará
si la curación de la monja francesa tiene explicación
científica o no.
Después, una comisión de cardenales declarará
si se trata de un milagro que puede ser atribuido a la intercesión
de Juan Pablo II. Si es así, Benedicto XVI podrá
proclamar su beatificación.
Saraiva precisó que sólo Benedicto XVI puede decidir
si se salta o no la fase de beatificación y lo proclama
"santo súbito".
A este respecto, el español Joaquín Navarro Valls,
que fue portavoz de Juan Pablo II durante 22 años, dijo
este lunes que le gustaría que se cumplieran todas las
fases del itinerario previsto por la Iglesia, recordando que el
mismo Karol Wojtyla así lo hizo en casos como el de Madre
Teresa de Calcuta.
Aunque no esperó a los cinco años que contempla
la normativa para abrir un proceso, si se respetaron todas las
fases. Juan Pablo II dijo en su día que a Madre Teresa
no le hubiera gustado que se la hubiese tratado de forma preferente
respecto a otros fieles.
Por iniciativa de Benedicto
El proceso que llevará a Juan Pablo II a la gloria de los
altares se abrió el 28 de junio de 2005. Comenzó
en Roma, porque en esta ciudad murió el 2 de abril de 2005
y porque fue su obispo durante 26 años y medio.
La causa se abrió por expreso deseo de Benedicto XVI sin
tener que esperar a que transcurrieran cinco años de su
muerte, como establece el Código de Derecho Canónico.
El anuncio fue acogido con gran alegría en el mundo católico,
donde aún sigue vivo el grito "súbito santo"
(santo ya) que decenas de miles de personas corearon el 7 de abril
en la plaza de San Pedro del Vaticano durante los funerales de
Juan Pablo "el Grande", como ya se le conoce.
Este lunes, el cardenal Ruini resaltó la santidad del
papa polaco, del que dijo que luchó en defensa de la vida,
contra el aborto y la familia con el mismo espíritu que
lo hizo contra el totalitarismo comunista y en favor de la justicia
y la paz.
Esta tarde, Benedicto XVI oficiará una misa con motivo
del segundo aniversario de la muerte de su antecesor.
Con la agencia Efe
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