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| Reuters | Karol Wojtyla escogió su
nombre en homenaje a sus antecesores Juan Pablo I, Juan XXIII
y Pablo VI. |
¿Cómo se llamará el nuevo
Papa?
Con la agencia Efe
Ciudad del Vaticano, Roma
Además de quién será elegido Papa, todas
las miradas están puestas también en qué
nombre adoptará el sucesor de Juan Pablo II, y aunque sólo
significa la preferencia por un nombre muchos aseguran que ya
es una "indicación" de cómo será
el pontificado.
A este respecto se recuerda que Albino Luciani eligió llamarse
Juan Pablo en honor de sus predecesores Juan XXIII y Pablo VI,
a los que admiraba, y que Karol Wojtyla adoptó los dos
nombres -la segunda vez que un Papa tomaba un nombre doble- en
homenaje a Juan Pablo I, a Juan XXIII y a Pablo VI.
Esa admiración por sus tres predecesores es la que ha
llevado a Juan Pablo II a ser enterrado bajo tierra, como Pablo
VI, en el mismo lugar donde estuvo sepultado Juan XXIII y frente
al sarcófago del "Papa de la sonrisa", como se
conoció a Luciani.
Cómo se llamará el 265 sucesor de Pedro lo sabrán
los cardenales cuando una vez elegido el nuevo Papa el cardenal
Decano en nombre de todos los electores le pida si acepta y una
vez dé respuesta afirmativa le pregunte: "¿Quo
nomine vis vocari?" ("¿Con que nombre quieres
ser llamado?").
El nuevo Pontífice responderá "Vocabor
..." (Me llamaré...).
Después el cardenal protodiácono, en esta ocasión
el chileno Jorge Arturo Medina Estévez, anunciará
a la ciudad de Roma y al mundo que quién es el nuevo Papa
y qué nombre ha tomado.
Los cambios
A lo largo de la historia de la Iglesia católica los papas
no siempre cambiaron de nombre. Hasta el año 532 todos
los sucesores de San Pedro usaron sus nombres de pila y así
nos encontramos con San Lino, San Anacleto, San Evaristo, San
Alejandro, San Telesforo o San Igino.
Además del nombre se sabía de dónde procedían
(Lino de Tuscia, Anacleto romano, Evaristo el griego, Telesforo
el griego, Iginio el griego, entre otros).
Pero el 31 de diciembre del año 532 fue elegido papa Mercurio
el romano. Mercurio era nombre pagano, por lo que el nuevo Pontífice
cambió de nombre y se llamó Juan II, en honor de
su predecesor Juan I, un mártir de la Tuscia (zona del
norte de Roma) que reinó en la Iglesia desde el 13 de agosto
de 523 al 18 de mayo de 526.
Juan II fue Papa hasta el 8 de mayo de 535 y a partir de ese
momento muchos de sus sucesores le imitaron y comenzaron a cambiar
el nombre de pila por el de apóstoles, mártires
u otros papas.
Hasta ahora, el nombre más repetido han sido Juan. El
último que lo usó fue el cardenal Angelo Roncalli,
que decidió llamarse Juan XXIII (1958-1963).
Cuando Roncalli eligió el nombre de Juan los cardenales
le recordaron que sería Juan XXIII, como un antipapa, a
lo que él dijo que no tenía miedo a ser confundido
con un usurpador de la cátedra de San Pedro.
"Me llamaré Juan, un nombre dulce y al mismo tiempo
solemne", dijo el llamado Papa Bueno, cuyo corto pontificado
fue muy prolífico. Escribió ocho encíclicas,
entre las que destacaron Mater et Magistra y Pacem
in Terris, y convocó el importantísimo para
la Iglesia católica Concilio Vaticano II.
Le siguen Gregorio XVI, tomado por el italiano Bartolomé
Alberto Capellari (1831-1846); Benedicto XV (Giacomo della Chiesa,
1914-1922); Clemente XIV (Giovanni Ganganelli, 1769-1774), León
XIII (Vincenzo Gioacchino Pecci, 1878-1903), Inocencio XIII (Michelangelo
Conti, 1721-1724) y Pío XII (Eugenio Pacelli, 1939-1958).
A la espera de conocer el nombre del futuro Pontífice,
muchos se aventuran a afirmar que se llamará Benedicto
o Pío.
Lo que sí parece claro es que no se llamará Pedro,
ya que ninguno de sus 264 sucesores se atrevió a ponerse
el nombre del apóstol. Pesa demasiado.
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