 |
| AP | Desde del funeral de Juan Pablo II,
la Plaza de San Pedro no estaba tan abarrotada de fieles. |
Miles de fieles y curiosos recibieron con desilusión
fumata negra
Con la agencia Efe
Roma, Italia
Decenas de miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro
del Vaticano recibieron este lunes con cierta desilusión
la primera fumata del Cónclave, que se concretó en
un espeso humo negro después de un comienzo blanquecino que
desató la emoción entre la multitud.
La chimenea colocada en el tejado de la Capilla Sixtina, a la
que miles de ojos y cámaras de televisión apuntan
desde el comienzo del Cónclave, comenzó a humear
poco después de las 1:00 p.m. en Colombia
Antes de tomar un color decididamente negro, el humo mostró
un tono blancuzco que suscitó la emoción entre los
congregados en la Plaza, aumentada por el hecho de que, en ese
momento se iluminó la fachada de la Basílica de
San Pedro, como es habitual todos los días al anochecer.
Un grupo de personas comenzó a aplaudir y gritar antes
de que la humareda se volviera abundante y negra, lo que confirmaba
que los cardenales no habían elegido al nuevo Papa mientras
la desilusión se extendía en la explanada vaticana.
En pocos minutos, el lugar en el que los fieles y curiosos permanecieron
reunidos durante varias horas con la mirada puesta en la chimenea
quedó prácticamente vacío, a la espera de
que este martes se repita el ritual.
El hecho de que finalmente haya habido fumata el primer día
del Cónclave, muestra que los cardenales decidieron votar
después de realizar el juramento por el que se comprometen
a guardar el secreto sobre el Cónclave, algo que no estaba
asegurado.
Tras esta primera votación, los 115 purpurados electores
volverán a votar este martes por la mañana, con
una nueva fumata que informará de los resultados en torno
a mediodía.
La normativa vaticana establece que en los tres primeros días
se celebrarán dos votaciones por mañana y dos por
la tarde, con dos fumatas al día (al mediodía y
por la tarde, hacia las 12:00 p.m. en Colombia) para dar cuenta
del resultado.
Si tras esos tres días ninguno ha alcanzado los 77 votos
necesarios para elegir al nuevo Papa, se procederá a una
jornada de reflexión y plegarias en la que no se votará.
Después volverán a celebrarse tres tandas de siete
votaciones, con sus respectivas pausas.
Tras esas votaciones negativas, el nuevo Pontífice se
elegirá entre los dos más votados, pero siempre
deberá lograr la mayoría absoluta de los votos. |