05-08-2001
Los vecinos no contaban con el Plan
La militarización de fronteras ha sido una de las respuestas.
En Venezuela, Perú, Ecuador, Brasil y Panamá temen
que allí se traslade el conflicto.
El gobierno disipa temores y mantiene interlocución permanente.
Por
Carlos
Mario Gómez J.
Juanita Malagón Lalinde
Medellín

Tropas ecuatorianas custodian las instalaciones
del puente internacional San Miguel en Sucumbios, en la frontera
con Colombia. La imagen corresponde al 29 de mayo de este aņo.
Foto Archivo, AFP. |
Cuando le han preguntado al presidente brasileño, Fernando
Henrique Cardoso, por el Plan Colombia y el apoyo de Estados Unidos
al componente militar de la iniciativa, responde que ve con preocupación
la presencia de la nación norteamericana.
Aunque ha reiterado la solidaridad "con el pueblo de Colombia
y con el gobierno", a Cardoso le parece inútil y peligroso
para la soberanía, la presencia estadounidense, aunque el
gobierno de George W. Bush insista en que no tendrá ninguna
en forma directa.
Una lectura similar hace el presidente venezolano, Hugo Chávez,
quien en diferentes intervenciones en foros internacionales reivindica
la soberanía y si bien expresa su apoyo al proceso de paz
en Colombia, también advierte sobre los posibles efectos
de la aplicación del Plan, en términos de que el conflicto
pase la frontera.
Para el analista internacional Vicente Torrijos hay cierto exceso
de parroquialismo por parte del gobierno colombiano al considerar
que el problema de la paz es exclusivo.
"No hemos alcanzado a reconocer que es un problema de seguridad
hemisférica, así que en un principio como se planteó
el Plan Colombia era más una amenaza para los países
vecinos que un aliciente o esperanza para los países del
área andina. Una amenaza, porque todas las fronteras fueron
militarizadas y los gobiernos reaccionaron con mucho temor",
sostiene.
A su juicio, el temor de los vecinos está fundado en que
un escalamiento o internacionalización del conflicto armado
producirá desplazados (caso Ecuador), traspaso de los cultivos
de coca y tal vez acciones armadas en sus territorios.
Así que se movieron a militarizar las fronteras. Creada
esa realidad, el actual gobierno estadounidense quiere salirle al
paso por la vía de la implementación de una Iniciativa
Regional Andina. Incluye recursos para los países vecinos
de Colombia en lucha antidrogas.
Pero si bien el programa encontró eco en esos gobiernos,
no logró disipar del todo su actitud y los temores frente
al Plan Colombia siguen latentes. Las palabras del gobierno de Andrés
Pastrana han sido de comprensión y respeto, pero según
lo han expuesto el mandatario y sus funcionarios no hay temor y
ofrecen toda la colaboración para mantener una interloución
permanente en torno a los temas fronterizos.
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