06-08-2001
Gobierno les ha cumplido a los megaproyectos,
pero
Déficit fiscal, un obstáculo para la inversión
en obras públicas.
"Antioquia, una de las regiones más afectadas":
Acic.
Pese a todo, reconocen voluntad para aportarle al departamento.
Por
Juan
Diego Restrepo E.
Medellín
El presidente Andrés Pastrana recibió al país
con una situación financiera caótica y un elevado
déficit fiscal que lo obligó a reducir los gastos
del gobierno, siendo la inversión en obras de infraestructura
la más castigada y Antioquia la más afectada.
Así lo manifiesta José Fernando Villegas, director
ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingenieros Constructores
(Acic), quien precisa que la crisis ha significado que muchas de
las compañías del sector hayan tenido que cerrar y
otras estén pasando serias dificultades.
"Antioquia ha sido uno de los departamentos más afectados
por esta medida. Un alto porcentaje de su infraestructura vial se
encuentra deteriorada. En Hatillo-Puerto Berrío; Santa Fe
de Antioquia-Arboletes; Turbo-Necoclí, y Medellín-Pintada,
falta mantenimiento, lo mismo que a la red secundaria, a cargo del
Departamento, que está en condiciones lamentables",
sostiene Villegas.
Al hacer referencia a dos de los tres grandes proyectos, el directivo
ve con agrado que, aunque tardíamente, hay una buena disposición
por parte del Gobierno Nacional para buscar salidas a la conclusión
de estas obras.
"Estamos seguros que logrando la reactivación del Túnel
de Occidente y la Doble calzada Bello-Hatillo, la región
se verá beneficiada, no sólo con la disminución
de los altos índices de desempleo sino que servirá
de motor reactivador de un importante sector de la economía
local", expresa.
"Ha sido consecuente"
Para Carlos Villegas Lopera, subsecretario de Obras Públicas
departamentales, Pastrana Arango ha sido consecuente con algunos
compromisos adquiridos durante el mandato de Ernesto Samper Pizano
en el caso del Túnel de Occidente, que se han cumplido a
cabalidad. Además, existe la promesa de aportar, este año,
recursos adicionales por $15.000 millones para esta obra a través
del Instituto Nacional de Vías (Invías) y de gestionar
$40.000 millones más para el próximo año.
No obstante la buena intención del Gobierno Nacional, persiste
un conflicto entre los socios del proyecto -Invías, Departamento
de Antioquia, Área Metropolitana y Municipio de Medellín-
y la empresa contratista Impregilo-Minciviles por las dificultades
de ésta para aportar $50.000 millones, lo que tiene en vilo
la prórroga del contrato con esa unión temporal. El
próximo martes, en junta directiva, se definirá la
situación.
En cuanto al proyecto de la Doble Calzada Bello-Hatillo dijo que
el Gobierno Central ha expresado su voluntad de aportar $40.000
millones, a través de un crédito con el Departamento,
pero con la condición de superar los problemas con la comunidad
y la firma contratista.
A la fecha se está concertando con la comunidad la reanudación
de las obras, estimadas para septiembre, pero sobre el proyecto
pesa una demanda y la citación de un tribunal de arbitramento,
pues el contratista reclama perjuicios surgidos durante los más
de dos años de parálisis que lleva el proyecto, por
más de $122.000 millones.
En cuanto al Túnel de Oriente, el subsecretario aclaró
que es una obra en concertación con la comunidad y de carácter
regional, sobre la cual no se ha resuelto nada, así como
tampoco sobre la construcción de la central hidroeléctrica
Pescadero-Ituango, proyectos en los que, eventualmente, el Gobierno
Nacional podría entrar a participar.
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