Marzo
23 de 2003
Glamour y color en entrega
de Oscar a pesar de guerra
Abundaron el glamour y el color en la reducida alfombra
roja de la entrega de los premios Oscar el domingo, a pesar de la
guerra en Irak.
Renee Zellweger fue la más extravagante con un ceñido
vestido rojo bordado de encaje con delgados breteles, diseño
de Carolina Herrera. Julianne Moore acompañó su vestido
verde sin tirantes con un par de pendientes espectaculares.
Debido a que los organizadores eliminaron la tradicional alfombra
roja e hicieron pasar a las celebridades directamente a la sala
del Teatro Kodak, se conjeturaba que el habitual espectáculo
de la moda sería más discreto que de costumbre. Sin
embargo, pocos se abstuvieron de los brillos habituales.
Zellweger, en particular, no decepcionó a las cámaras.
Caminando lentamente hacia el teatro, con un mohín en los
labios, obseq grupo de fotógrafos una larga visión
de su espalda desnuda. No llevaba collar ni aretes, sólo
un anillo de rubí en la mano izquierda.
El negro tuvo sus cultores. Nicole Kidman arribó en un elegante
y discreto vestido negro asimétrico, y no se detuvo para
las cámaras. El vestido de Salma Hayek, también de
Carolina Herrera, mostraba encaje negro, cuello en V y falda larga
de seda blanca.
Catherine Zeta-Jones vistió una creación de Versace
de encaje café oscuro y negro con bordados ámbar y
bronce. Los hombres, entre ellos el presentador Steve Martin, Jack
Nicholson, Michael Douglas, Richard Gere, Edward Norton y John C.
Reilly optaron por el esmoquin negro tradicional.
Un pequeño prendedor inspirado en la "Paloma de la
paz" de Picasso adornaba una solapa del traje azul de Adrien
Brody ("El pianista"), creación de Ermenegildo
Zegna, y el esmoquin de Armani que llevaba el director español
Pedro Almodóvar. AP |