
Foto: AP |Tras tres nominaciones consecutivas, la texana de
34 años volvió al ruedo con la película
sobre la guerra civil estadounidense "Cold Mountain",
que le dio al fin su Oscar.
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Renee Zellweger, el Oscar a una
actriz que crece ante los retos
Hollywood | AFP
La estadounidense Renee Zellweger, que este domingo ganó
el Oscar a la mejor actriz de reparto por su papel de campesina
en "Cold Mountain", ha demostrado a lo largo de una polifacética
carrera su gusto por superar desafíos.
Con su aire inocente, esta rubia diminuta ha logrado llegar a la
cima de Hollywood en corto tiempo asumiendo desafíos con
papeles que la hicieron dudar hasta de su capacidad para interpretarlos.
En la película interpreta con maestría el papel de
una joven campesina, desdeñada y rolliza, para el que tuvo
que dejar de lado su belleza de manera de no opacar a la de la protagonista
de la película, Nicole Kidman, quien el año pasado
se llevó el Oscar al que Zellweger aspiraba.
El director Anthony Minghella la eligió para interpretar
el papel de "Rubi" luego de que la actriz mostrara su
interés por participar en la película, basada en el
libro de Charles Frazier.
Si bien el filme no fue muy bien recibido por la crítica,
todos los expertos destacaron la labor de Zellweger en el papel
de la campesina que enseña a la chica acomodada (Kidman)
a sobrevivir durante el compás de espera de la Guerra.
"Desde el momento en que Renee Zellweger entra a escena, se
inyecta de una energía que hace de (la película) una
de las mejores logradas del género", escribió
el periódico español La Vanguardia.
Una de las claves del éxito de Zellweger es no quedar encasillada
bajo la etiqueta de "la típica bella rubia de Hollywood".
Por ejemplo, la actriz debió aprender complicados pasos
de baile para su sexy reencarnación de Marilyn Monroe en
"Chicago".
Esta no es la primera transformación con la que la versátil
Zellweger sorprendió al público y la crítica.
Un año antes fue nominada al Oscar por su encarnación
de una regordeta muchacha inglesa en la comedia "El diario
de Bridget Jones" (2001), adaptación de una exitosa
novela de marcado acento británico.
Muchos británicos se sintieron entonces disgustados por
el hecho de que una estadounidense fuese elegida para el papel,
pero el reconocimiento recibido de ambos lados del Atlántico
hizo justicia a la estrella.
"Me gusta hacer cosas de las que no me creo capaz. Si no,
¿en qué consiste todo estoâ", afirma la
actriz.
Nacida el 25 de abril de 1969 en una zona rural de Texas, Zellweger
alcanzó el estrellato de forma tan rápida como inesperada.
La rubia, de origen suizo y noruego, puso sus pies por primera
vez en un escenario cuando se encontraba en la universidad estudiando
para ser periodista. Y la experiencia le resultó tan apasionante
que a los 22 años decidió trasladarse a Los Angeles,
donde comenzó haciendo papeles menores en películas
independientes y de bajo presupuesto.
La fama le llegó en 1996 cuando apareció junto a
Tom Cruise en "Jerry Maguire", encarnando a una madre
soltera que domina a un impetuoso agente deportivo.
Zellweger se transformó en una de las estrellas más
deseadas de Hollywood mientras sumaba un éxito tras otro.
Reveló su perfil dramático interpretando a la hija
de Meryl Streep y William Hurt en "One True Thing" (1998)
y encarnando a una ortodoxa judía que busca liberarse de
la rigidez de su ambiente en "A Price Above Rubies" (1998).
Pero fue la comedia "Nurse Betty" (2000) la que puso
de manifiesto su exquisito talento como comediante y le valió
su primer Globo de Oro.
Aún cuando su siguiente película, la surrealista
y recargada "Me, Myself and Irene" (2000), coprotagonizada
por su novio de entonces Jim Carrey, no funcionó bien, la
crítica no discutió el desempeño de la actriz.
Zellweger apareció después en el drama "White
Oleander" (2002) junto a Michelle Pfeiffer y Alison Lohman.
Luego volvió a las pantalla grande con "Chicago"
y más tarde en el papel de feminista en la comedia "Down
with Love".
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