|

La propuesta del referendo apareció en medio de un escándalo por
corrupción en el Congreso
de la República y
en los fondos interministeriales, todo el mundo resultó afectado
por los señalamientos y los anuncios de las investigaciones que
comenzaban no se hicieron esperar.
Frente
al proyecto inicial de referendo presentado por el Gobierno Nacional,
como mecanismo para reformar la Constitución Política en aspectos
relacionados con el Congreso y otros órganos de representación
popular como Asambleas departamentales y Concejos municipales
el esquema de participación, a juicio del politólogo de la Unviersidad
Nacional, Alejo Vargas, es bastante restringido, quien consideraba
que, se convocaba a los ciudadanos con capacidad legal de votar
a que digan si están por el sí o por el no frente a una serie
de preguntas que reforman artículos
constitucionales.
Dudas
¿Pero quién elaboró estas preguntas? ¿Con qué tipo de participación
social? y ¿Recogiendo qué opiniones?, son algunos de los
cuestionamientos que se planteaba el analista político, quien
de inmediato concluía que tales interrogantes son excluyentes,
porque se invitaba a una amplia participación, pero solamente
para legitimar o deslegitimar unos aspectos decididos en estrechos
círculos de toma de decisiones.
Ahora, después de las declaraciones del
presidente Andrés
Pastrana, en la noche del 26 de mayo de 2000,
el politólogo convoca a los distintos sectores de la política
y la sociedad a la sensatez para tomar las decisiones que más
beneficien al país.
Una
excusa
Para muchos analistas y políticos el referendo sólo fue un pretexto
para distraer la atención del pueblo, mientras el ciudadano olvidaba
los escándalos de corrupción no sólo en el Congreso
de la República sino en los ministerios. Corrupción que pretendía
combatir el presidente Andrés Pastrana en su gobierno, según lo
había prometido en su campaña
por la jefatura del Estado.
Para la constitucionalista Bernardita Pérez, Coordinadora del
Posgrado de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de
la Universidad de Antioquia, el referendo no resolvía ningún problema
en el país:
"El gobierno está manipulando con mucha desinformación e ignorancia,
el problema del referendo, sostiene y prosigue: ¿Cree usted qué
se beneficia el pueblo con este proyecto? No, abiertamente
que no. En mi opinión el
referendo propuesto es una cortina de humo. No va cambiar
la clase política, no va a cambiar las costumbres políticas, no
va mejorar el problema de la corrupción como lo dice y me parece
que trae figuras muy antidemocráticas, tengo esa sensación, por
ejemplo la no remuneración a los concejales. Eso que le parece
a uno que es bueno, es una figura antidemocrática, porque sólo
podrán aspirar a ser concejales los que tienen pecunio importante,
las clases populares no podrán acceder, porque no tienen quien
los subsidie. Eso tiene su asunto delicado".
Y continúa: 
"¿Por qué no atacaría la corrupción? Porque la corrupción
no se ataca por decreto. Usted no soluciona diciendo a partir
de mañana no hay corrupción, porque vamos a elegir un nuevo Congreso,
mientras existan las mismas costumbres políticas habrá corrupción,
mientras se les permitan tantos beneficios a los congresistas,
haya tanta influencia y lobby político que eso no está en la ley,
en qué ley dice que para que me den una concesión radial, necesito
hacer política, en ninguna parte, pero ahí está, eso funciona
así".
"No
es cambiando al Congreso como se acaba la corrupción, mientras
los procesos políticos y todos los procesos jurídicos no tengan
canales absolutamente democráticos y participativos, no se acabará
la corrupción. Mientras todavía exista en la ley permisiones para
otorgar contratos, de determinada forma, habrá la intriga política,
el lobby político todo eso, entonces no es cuestión de reformar
la Constitución, es las leyes que hagan absolutamente transparente
el proceso contractual, el proceso de selección de los funcionarios
públicos", agregó la docente de la U. de A.
Ahora el debate cambia de rumbo, sólo permanece la expectativa
ante los otros proyectos de referendo. De todas maneras los distintos
sectores políticos se mostraron conciliadores con el Gobierno
Nacional al reconocer que lejos de lograr satisfacciones personales,
primero están los intereses de la nación y nos estábamos hundiendo
en un debate que traía más perjuicios que beneficios a la sociedad
colombiana.
|