|

La
guerrilla y la reforma
El
Eln
Colapso
en Asambleas y Concejos
Una
alternativa
El
capítulo del ex presidente Alfonso López
La
Polémica con el Congreso
El
Acuerdo Nacional
Baja
la temperatura
La
controversia que generó la propuesta del presidente
de la República, Andrés Pastrana, de convocar un referendo
para reformar el Congreso y combatir la corrupción, logró, para
empezar, que el Partido Liberal, en la opisición, se uniera ante
la propuesta y que distintos sectores del país expresaran sus temores,
frente a este proyecto.
La
guerrilla y la reforma
Transcurrida la primera semana de Abril de 2000, las Fuerzas Revolucionarias
de Colombia, Farc expresaron su oposición a la invitación del Gobierno
colombiano, de llamar a un referendo,
pues según los subversivos se podría "debilitar" el proceso de paz.
Además, Raúl Reyes, negociador de las Farc en el proceso de paz,
horas antes de que el Presidente propusiera revocar el Congreso,
dijo que la reforma de las costumbres políticas corresponde a la
mesa de diálogos, cuyos miembros, según el líder rebelde, fueron
desconocidos por el gobierno. También cuestionaron los costos económicos
que demandará el referendo y denunciaron que detrás del mismo hay
intereses en sacar dividendos políticos, frente a las elecciones
de octubre próximo.
El Eln
Por su parte, el Ejército de Liberación Nacional, Eln, expresó sus
temores al señalar que la iniciativa del Ejecutivo "puede estar
escondiendo pretensiones dictatoriales, al estilo del presidente
de Perú, Alberto Fujimori".
Colapso
en asambleas y concejos
Los deseos presidenciales de reformar las Asambleas Departamentales
y reducir los Concejos Municipales, como la anulación de los honorarios
de los cabildantes cayó como una ofensa oficial en las 32 corporaciones
regionales y las de carácter municipal, que superan las 1.150. Siendo
éstos unos de los efectos más drásticos del referendo, ni qué decir
de la revocatoria del Congreso.
Desde el lanzamiento de la propuesta no se han dejado de oír las
voces de inconformidad en todo el país, en las reuniones de concejales
y diputados para sentar su protesta. Porque de esta manera se excluye
a la clase media y a los líderes populares, de participar en las
Asambleas y Concejos.
El presidente del cabildo local en Medellín, Santiago Martínez,
responde a este problema con dos preguntas "¿Qué beneficio institucional
tiene la elección de segundo grado de las asambleas, si son elegidas
por los concejales de los respectivos departamentos? ¿Qué beneficios
produce reducir el número de concejales en una población creciente?.
Y finalmente agregó: "Dejar a los concejales sin honorarios podría
crear una casta adinerada de gobierno como en la Roma antigua, en
donde sólo los patricios y oligarcas podían acceder a los cargos
de elección popular."
Por su parte, el presidente de la Asamblea de Antioquia, Rubén Darío
Naranjo, se opuso a la idea presidencial de eliminar estas corporaciones
políticas regionales y señaló que el referendo se quedó corto y
no resolverá nada en el país.
"Las
asambleas departamentales y los concejos municipales son una expresión
de la democracia regional y local, y con su reducción o eliminación
se da un fuerte golpe a la descentralización del país. El referendo
debe ser mucho más amplio y convocar a los colombianos para que
se manifiesten sobre temas como la inseguridad, la violencia, la
guerra, un cese al fuego, el desempleo, la descentralización administrativa
la autonomía de los departamentos", insistió Naranjo.
Una alternativa
Ante esta situación los diputados hicieron su propia propuesta de
referendo, el cual se tramitó con el 30% de las firmas de miembros
de las corporaciones del país. Según Fabio Villa Rodríguez, director
de la Federación Nacional de Concejos Municipales, Fenacon, la propuesta
del Ejecutivo es "antidemocrática, autoritaria y atentatoria contra
la autonomía territorial", en consecuencia la propuesta que ellos
presentan incluye lo que consideran "una visión más integral de
las reformas que requiere el país". Por esto apoyados en la ley
134 de 1994, por medio de la cual se reglamentaron los mecanismos
de participación popular que consagra la Constitución de 1991. Algunos
de los puntos que contempla esta propuesta son:
· La política anticorrupción debe incluir al Ejecutivo y al Poder
Judicial.
· Es necesario despolitizar la Justicia, haciendo por méritos la
selección de los magistrados de las altas cortes.
· Modificar las asambleas departamentales pero no eliminarlas, para
que queden conformadas entre 9 y 21 miembros y con una remuneración
por sesiones de acuerdo con el salario del gobernador respectivo.
· Convocar para el 29 de octubre, no sólo a elecciones del Congreso
de la República, sino a elecciones generales conjuntamente con las
territoriales y allí elegir también al Presidente de la República.
· Fortalecer el régimen de pérdida de investidura para extenderlo
al Presidente, gobernadores y alcaldes.
Con esta propuesta las Corporaciones departamentales y municipales
quieren participar del gran Acuerdo Nacional, frente a los cambios
necesarios en el sistema democrático colombiano.
El capítulo López
Este fue el aviso de lo que sería el debate alrededor del referendo.
El expresidente Alfonso López Michelsen aseguró que la convocatoria
al referendo es una jugada política del presidente Pastrana, que
busca ganar la popularidad de las encuestas y calificó la iniciativa
como "precipitada, improvisada e inmadura".
López
comparó con una metáfora el intento de Pastrana, al decir es "pretender
cambiar los caballos cuando uno está atravesando un río corrientoso".
En su concepto una reforma como esa "no se puede hacer de la noche
a la mañana. Eso es signo de inmadurez". A lo cual replicó Pastrana
diciendo que el exmandatario se contradecía frente a lo manifestado
en días anteriores, cuando apoyó la idea de preguntarle al pueblo
sobre las reformas que la democracia colombiana necesitaba. Luego,
Pastrana invitó a López a liderar el "NO", mientras el respaldaría
el "SI" al referendo. El "NO" apoyando la vieja política, mientras
él "SI" le apostaba a una nueva.
La Polémica con el Congreso
Es el debate más intenso que ha afrontado la propuesta del Referendo,
si bien el proyecto pasó inicialmente por la Comisión Primera, la
votación transcurrió sin obstáculos hasta llegar al artículo 17,
en donde se convoca a elecciones generales de senadores y representantes
para conformar un nuevo Congreso y se reglamenta un régimen de transición.
Entonces, se avivó la controversia, puesto que el legislativo reclamaba
el por qué no se hablaba de elecciones presidenciales, así como
se comentaban las elecciones de parlamentarios. Inmediatamente surgió
el enfrentamiento entre el ministro del Interior, de ese momento,
Néstor Humberto Martínez y los liberales oficialistas.
De
otra lado, una facción de los congresistas anunció que viajaría
a San Vicente del Caguán con el fin de invitar a las Farc a participar
en la Asamblea Nacional Constituyente, mientras un documento de
la Dirección Nacional Liberal reconocía la validez del referendo,
pero señalaba la necesidad de concertar el contenido de las preguntas
del proyecto. Martínez calificó el futuro desplazamiento de los
senadores al Caguán como una emboscada contra la democracia. Según
Martínez, "la constituyente no puede convocarse al comienzo del
proceso de paz, porque sería una constituyente armada" y apuntó,
es la filosofía de 'muera Sansón y todos los filisteos'.
La controversia con los senadores se trasladó a las toldas de los
distintos partidos, siendo el partido liberal y los independientes
quienes se encargaron de fortalecer el enfrentamiento a la idea
del Ejecutivo.
Los independientes con Ingrid Betancur a la cabeza plantearon un
referendo de carácter popular, pues engañar a millones de votantes
no sería tan fácil. Igualmente el congresista Jimmy Chamorro lidera
una propuesta, que entre otras puntos, establece el de la revocatoria
del mandato presidencial.
Después de muchos ires y venires y de numerosos discursos los congresistas
continuaron los debates para estudiar el referendo presentado por
el Presidente y votaron los artículos 1 al 14 y 16 con diez votos
a favor y ninguno en contra, el artículo 15 relacionado con el de
los salarios preferenciales para los congresistas, obtuvo 8 votos
por su eliminación, uno en contra y uno que se abstuvo. El artículo
17 continuaba en el limbo.
Ahora el Congreso se apresta a estudiar las propuestas de referendo,
que ya van en más de siete. Con la diferencia que los proyectos
planteados por personas diferentes al gobierno nacional no pueden
acogerse a la etiqueta de urgencia, para que sea analizado con mayor
celeridad, sino que debe someterse a una revisión más lenta de cada
proyecto, siguiendo el recorrido normal de una propuesta de este
tipo.
El Acuerdo Nacional
Frente a los intensos debates y la elevación del clima político,
social y económico del país el Presidente Andrés Pastrana busca
establecer consensos para superar la crisis. Dicho consenso pretende
formalizar acuerdos con los partidos, movimientos sociales, los
gremios y los sindicatos que respalden el referendo que facilite
la implementación de los cambios en el quehacer político del país.
Como primer paso para consolidar este gran acuerdo, el Ejecutivo
optó por cambiar al ministro del Interior Néstor Humberto Martínez
y traer al liberal colaboracionista Humberto de la Calle Lombana.
Por unos momentos se consideró la opción de retirar el proyecto
del Congreso, hecho que avivó el debate. Luego el ministro entrante
consideró que se trata sólo de una posibilidad y no se retiraría
el proyecto del legislativo. Posteriormente, comenzó en firme la
búsqueda de una concertación con los distintos sectores de la política
nacional.
Así
comenzó a concretarse la propuesta presidencial con un bloque de
congresistas conservadores y con el liberalismo oficialista, luego
de un encuentro que Pastrana sostuvo con el expresidente, Julio
César Turbay Ayala. Los conservadores expresaron su complacencia
por la designación de Humberto de la Calle, como ministro del Interior,
pues consideraron que el relevo "cambia la postura de controversia"
que el país vivía. Por su parte, numerosos congresistas liberales
se mostraron partidarios del Acuerdo, pero insistieron en que es
necesario que "el Presidente deje la arrogancia y esté decidido
a concertar". Sin embargo, ante un aparente retiro de la propuesta
presidencial, con el fin de llegar a un acuerdo, se creó transitoriamente
un clima propicio a este hecho y los ánimos caldeados descendieron
por unos días.
Baja la temperatura
Desde la noche del viernes 26 de mayo, cuando el Presidente anunció
los cambios en el proyecto de referendo se enfrió el clima político.
Las reacciones de la oposición han sido favorables, así como se
ha visto el desconcierto de algunos sectores políticos ante la repentina
posición del mandatario. Ahora el país está a la espera de lo que
suceda en el trámite de los otros referendos que concursarán como
cualquier proyecto de ley y será el poder legislativo el que determine
que propuestas tendrán prioridad. Así los referendos estarán en
iguales condiciones que los proyectos de carácter económico, ahora
lo que falta es tiempo para dar vía libre a los planteamientos de
diferentes colectividades políticas frente a los otros proyectos
de ley.
|