Un
ritual de suerte
La visita a la Sociedad Portuaria
de Cartagena es toda una tradición.
Allí se le confiere a las reinas poderes sobre las
buenas energías y la suerte.
Desfilaron y bailaron con diseños de una cadena de
supermercados.
Por
Gloria
Edith Gómez
Cartagena
Enviada Especial
Basados en la creencia de que las reinas traen buena suerte,
los empleados de la Sociedad Portuaria le pidieron a las
25 candidatas que se subieran a una de las tres grúas
que hay en el terminal marítimo.
Como ocurre cada año, la G3 cambió su acostumbrada
carga de pesados contenedores, por la fragilidad de las
concursantes. Mientras ellas no ocultaban su sorpresa por
la ocurrencia, los obreros observaban complacidos la pintoresca
operación que aseguran, les garantiza el buen funcionamiento
del terminal hasta noviembre del próximo año.
"Es que esta visita es especial y nos atrae las buenas
energías y la suerte, para que no tengamos accidentes
y nos vaya bien", dice Pedro Pacheco, empleado del
lugar. Aunque todos sus compañeros tenían
una o varias candidatas favoritas, él prefirió
mirar al grupo entero. "Todas están muy bellas
sin excepción", fue su diplomática respuesta.
La visita de las reinas a este lugar desde el que se divisa
el mar en medio de grúas y enormes cajas metálicas,
es toda una tradición dentro del certamen de belleza.
Por eso a los invitados (casi todos familiares de los empleados)
no les importó madrugar y desde antes de las 7:00
a.m., las tribunas ya estaban llenas.
Después del ritual
Una vez cumplida su labor de atraer la buena suerte al puerto,
las candidatas ocuparon la tarima seguidas por admiradores
y periodistas. Al son de las gaitas del maestro Gerardo
Varela, empezaron a desfilar, vestidas con los diseños
de pantalón blanco y top azul claro, creados por
la barranquillera Judy Hazbún para supermercados
Vivero.
Pero el público -conformado en su mayoría
por mujeres- estaba allí desde temprano para ver
algo más que un desfile de mujeres cuyas diferencias
tienden a perderse tras el uniforme elegido para la ocasión
y fue así como terminaron por pedirle a las candidatas
que bailaran sobre la pasarela.
"Por lo menos bailando uno puede reconocerlas por
su ritmo y saber qué tan alegres y fiesteras son.
Eso es importante porque la que va a ser la reina tiene
que ser una mujer alegre, acorde con las fiestas cartageneras",
explicó Dana Mutón, quien acudió al
evento acompañada por Danita, su hija de dos años,
a quien desde ya quiere acostumbrar a los trotes del reinado,
"porque es una tradición cultural nuestra",
concluyó mientras sostiene en sus manos un pedazo
de cartón con autógrafos de las ex reinas
Andrea Nocetti y María Rocío Stevenson.
¡A bailar!
Con más o menos ritmo, las reinas cumplieron la petición
del público y salieron a la pasarela bailando y arrojando
rosas al público.
Algunas más dadivosas, como la representante de
Córdoba, Sandra Juliana Tos, no dudaron en arrojar
también la gorra que les obsequió la Sociedad
Portuaria, que en las tribunas sabían pelearse los
asistentes. Para destacar, el ritmo de San Andrés,
Jessica Pereira, y el favoritismo de la gente por Valle,
Gina Paola Arango, y Tolima, Adriana Catherine Coca.
A propósito, esta última tuvo la oportunidad
de bailar una versión rumbera y costeña del
bunde tolimense. Cerró la pasarela Vanessa Mendoza,
actual reina de los colombianos, quien bailó durante
largo rato acompañada por los aplausos que no paraban.
Parecía llevarle un mensaje para no dejarla ir.
Opinión especial
Fiesta y cultura
"El reinado hace parte de nuestra cultura, uno crece
viendo reinas y, tal vez por vanidad, queremos estar en
contacto con ellas y aprender algo de su belleza".
Laura Cantillo
"A uno no le importa madrugar con tal de verlas de
cerca. Además, hay que aprovechar este evento porque
es poco lo que se puede estar con las reinas, aunque son
algo del pueblo, cada vez las encierran más".
Mercedes Zárate
"Los desfiles con las reinas casi siempre acaban en
una fiesta pequeña, uno viene, las ve y de paso se
contagia de rumba desde temprano".
María Rocío Jiménez.
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