El
jurado, atento a algo más que curvas
Las reinas se encontraron con quienes decidirán sobre
la corona.
La entrevista se ha desmitificado. Las reinas ya no le temen
al jurado.
Para todas fue una charla amistosa y simple. No hubo preguntas
difíciles.
Por
Gloria
Edith Gómez
Cartagena
Este año las candidatas necesitarán más
que curvas, medidas perfectas y buena estatura para aspirar
a un lugar entre las cinco finalistas del certamen, pues
cada uno de los miembros del jurado fue enfático
en asegurar que la nueva Señorita Colombia precisará
también de una gran dosis de inteligencia y mucha
desenvoltura para impactarlos.
"Si una mujer es bella, pero es estúpida, deja
de ser bella", fue la contundente afirmación
de la Marquesa Antonella Rangoni Machiavelli, aristócrata
italiana que decidió aplicar su experiencia como
sicoanalista durante la entrevista privada, para adivinar
la personalidad de las 25 concursantes.
"Para mi lo más importante es que cada una
se sienta bien consigo misma y la verdad es que percibí
una gran tranquilidad en el grupo en este sentido",
dijo. A juzgar por lo que comentaron las reinas de la que
durante mucho tiempo fuera una de las pruebas más
difíciles y temidas del reinado, la entrevista con
el jurado terminó en una conversación informal
de temas cotidianos.
"En ningún momento me sentí asustada.
Los miembros del jurado son personas muy cálidas
y me hicieron preguntas muy sencillas, sobre mi familia,
mis aficiones y mis planes y expectativas. Fue una conversación
agradable", aseguró la señorita Antioquia,
Carolina Giraldo, quien respondió en inglés
y español y causó una buena impresión.
Vestidas con trajes que sus respectivos diseñadores
crearon para ellas y con la cara lavada, las concursantes
se presentaron ante el jurado en grupos de cinco. Las candidatas
como Valle, Tolima y Santander, que desde el principio se
perfilan como favoritas, fueron estratégicamente
repartidas entre los diversos grupos para evitar que la
prensa hiciera con ellas, fotografías premonitorias
sobre las finalistas.
Las reinas conversaban durante cinco minutos con cada uno
de los jurados en el Salón Bolívar del Hilton,
luego salían a relatar su experiencia ante los medios.
Así fue como se supo que hubo algunas respuestas
atípicas para preguntas típicas como la del
personaje que más admira. Norte de Santander aseguró
que no admira a nadie en especial pues sólo le gusta
la gente que sale adelante, mientras que su compañera
de Risaralda habló del líder Nelson Mandela
y de su capacidad de perdón y olvido.
Contrario a lo que muchos esperaban, a ninguno de los miembros
del jurado le llamó la atención el apellido
de la Señorita Tolima, Adriana Coca y, como ella
misma dijo, "no hubo ninguna pregunta que pudiera calificar
como la del millón". Lo que sí causó
curiosidad entre los jurados fue la afición de la
reina del Meta por el fútbol, deporte que practica
como defensa, o el hecho de que la Señorita Risaralda
esté en la selección de microfútbol
de su universidad.
A la representante de Nariño le alabaron sus rasgos
exóticos y latinos y a la reina de Bogotá,
la interrogaron sobre sus planes futuros. "Yo les conté
que tengo una línea de vestuario para universitarios
desde hace seis meses y eso los impresionó. Me fue
muy bien, aseguró María. "Pienso que
el jurado notó que lo mío no es una preparación
de cuatro meses sino de 20 años".
Algunas candidatas se sintieron inquietas cuando les preguntaron
sobre el divorcio de sus padres, pero los jurados insistieron
en que fue sólo para conocerlas mejor y que estos
detalles no influirán en la decisión final.
"Yo soy divorciada y no me importa si una reina es
hija de padres separados, es algo que no le impide de ninguna
manera llevar la corona. Al contrario, entre el grupo hay
niñas muy valientes con unas historias de superación
y con unas ideas que casi me sacaron lágrimas",
comentó la empresaria Aura María Hernández.
En general el grupo impactó positivamente a los
jurados, lo cual los pone "en aprietos. Esperamos no
equivocarnos y dejarle a Colombia una digna representante
de su variada belleza", concluyó Emilio Zurita.
Servicio y utilidad
Con el ojo en la sucesora de Vanessa
Estos son los miembros del jurado:
Faina de Ussía Muñoz-Seca: madrileña,
experta en idiomas y esposa del empresario del sector inmobiliario,
Emilio Zurita, quien también es jurado y ha dedicado
buena parte de su vida al mar. Como oficial de Náutica
estuvo en La Heroica en 1996 a bordo del buque Almirante
Moreno.
Aura Marina Fernández Acosta: venezolana,
trabaja desde hace más de 20 años con la firma
Christian Dior para Venezuela, Colombia y el Caribe, además,
maneja las relaciones públicas de Louis Vuitton y
Loewe en Venezuela.
Ali Pichvai: iraní, nacionalizado en Francia,
es experto en servicios financieros y en tecnología
y sistemas digitales.
Marquesa Antonella Rangoni Machiavelli: italiana.
Se graduó en medicina y cirugía con especialización
en Sicología y Sicoanálisis en la Universidad
de Roma.
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