Murillo se llevó el Reinado
para Bogotá
Javier Murillo es de Sonsón, vive
y trabaja en Bogotá y proyecta lo mejor de su trabajo cada
año en Cartagena. De 21 candidatas que participan este
año en el certamen, 13 cuentan con su asesoría.
La mayoría de las que han llegado a Señorita Colombia
en los últimos 10 años, pasaron la prueba Murillo.
Por
Luz Estella Betancurt.
Javier Murillo sólo va al Concurso Nacional de Belleza
de Cartagena el día de la coronación: Voy
por la corona, dice, y se ríe, pero no es broma.
El ha asesorado a casi todas las candidatas que luego fueron elegidas
Miss Colombia en los últimos diez años.
Y no cree que este 2001 sea la excepción. Está asesorando
a las niñas de Atlántico, Bogotá, Bolívar,
Caldas, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Quindío, San
Andrés, Tolima, Valle, Vichada y, por primera vez, a pesar
de ser antioqueño de Sonsón, a Antioquia.
Su programa de preparación consta de ocho módulos:
belleza interior, pasarela, fogueo periodístico, dominio
del escenario, reinas y reinado, etiqueta, moda y cultura general.
Cada uno se divide en unidades y subtemas. Es que no sólo
preparo reinas. Yo hago mujeres de éxito. Conozco a las
mujeres muy bien por dentro y por fuera. Sé que son personas
muy complejas, que son grandes, tanto, que sólo ellas tienen
el poder de concebir una vida. Además de ser su amigo soy
su confidente, porque saben que de mi boca no sale una palabra....
¿Hay unas reglas de oro en su programa de preparación?
Primero, que la persona se conozca por dentro y por fuera.
Cuando uno se conoce y cree en sí mismo tiene la mitad
del trabajo hecho. Segundo, disciplina, que es lo que le falta
a la mayoría de las candidatas. Tercero, que sepan para
dónde van y qué quieren en la vida. Cuarto, que
jamás pierdan la esencia de lo que cada una es. Yo no las
hago iguales, las pulo aprovechando las cualidades y fortalezas
individuales.
¿Qué le pulió y le corrigió a la
Señorita Antioquia?
Ella tiene cosas muy positivas. Por ejemplo, su cuerpo está
muy bien trabajado y tonificado, es femenina y tiene carisma.
Le corregimos que, como buena paisa, se extiende mucho en las
respuestas y no es conveniente, sobre todo en entrevistas de radio
y televisión; que es muy mimada, y eso puede dar la impresión
de una mujer débil, aunque no lo es, y que tenía
un brinco al caminar, pero ya lo superó.
¿Por qué cree que lo prefieren las reinas?
Yo no sólo les ayudo mientras el reinado. Les doy
buena información y muchas armas para el resto de su vida.
Las pongo a pensar, a sentir, a hablar y les enseño a maquillarse,
a peinarse, a vestirse, a ser independientes y tener su propio
estilo.
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