Reina, ¿me permite una foto?
Baños de popularidad
Los
turistas guardan el bronceador por un rato y sacan la cámara
para posar junto a las candidatas.
Por
Beatriz Arango
Sepúlveda
Cartagena
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Carlos Mejía viajó ayer en la tarde vía
Cartagena-Medellín. Entre sus recuerdos del puente de descanso
llevaba, además de camisetas de algodón y algunos
dulces, dos docenas de fotografías. En todas él
aparece orgulloso y sonriente junto a las reinas, quienes ya se
saben de memoria la pose de cuerpo de medio lado, manos atrás
y pie adelante.
Como Carlos y su esposa, unos veinte turistas revoloteaban afanados
en chanclas y traje de baño por el lobby del Hotel Hilton
buscando una sonrisa y un abrazo "real" . Salim Habib
viaja cada noviembre a Cartagena. Desde 1965, cuando terminó
aquí su bachillerato, vuelve de su Barranquilla para gozarse
el reinado. Deja por un rato la ingeniería civil y se divierte
hablando durante una semana de otro tipo de medidas y asegura
sin titubeos que sus finalistas son Atlántico, Antioquia
y Chocó. Para él y su compañera Claudia Martínez
valió la pena la espera de una hora y 45 minutos en el
hotel. Apenas bajó las escaleras la primera candidata,
se les vio ir de un lado a otro con su cámara lista para
el baño de popularidad.
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Otros que se llevaron el souvenir fotográfico
para su casa en Medellín, fueron una pareja de profesionales
paisas que guardaron silencio a la hora de revelar su nombre,
pero que
con voz de expertos y evidente elocuencia dieron su opinión
sobre el grupo de reinas.
"Esta es la quinta vez que venimos al Reinado. Ponga ahí
que a ella, dice mientras señala a una candidata, la mata
ese problema en los ojos", aseguró el hombre. Su amiga,
con el bronceador esperándola en el bolso, agregó:
"Atlántico es muy completa y la de Valle está
muy linda. El vestuario me gusta mucho. No es suntuoso sino informal
y juvenil, muy modesto".
Al barranquillero John Martínez era su novia Sandra la
que le ayudaba a llevar la cuenta de las fotos que le faltaban.
Listos para la playa, aplazaron un rato la salida. "Me quedo
con Santander, Huila y Atlántico", señaló.
"Atlántico, ¡no!", replica Sandra y éste
la reprende con la mirada. "No ponga que a ella no le gusta
Atlántico, es que como no es de Barranquilla".
Carlos Mejía no tuvo reparos al momento de pagar por las
trece instantáneas que el fotógrafo le entregó.
-¿Cuánto es?
-$130.000.
-Mire, muchas gracias, le dijo al hombre, mientras éste
le entregaba trece portarretratos de plástico negro.
Carlos regresó a Medellín con sus fotos y la mejor
impresión de la Señorita San Andrés, Jaqueline
Howard. "Ella fue la que pidió una foto conmigo y
hasta me dio las gracias cuando se despidió".
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