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Andrés
Botero
Presidente del Comité Olímpico Colombiano y ex presidente
de la Federación Mundial de Esquí Náutico. |
La brecha es larga, pero hay un equipo y un sentimiento que siempre
nos hace tener presente el lema: citius, altius, fortius. |
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El
2001 y el 2002 han sido dos años que han marcado el deporte
nacional con el sello del triunfo y con el firme propósito
de seguir trabajando en busca de superar adversidades económicas
y abrir espacios comerciales que beneficien la actividad deportiva.
Durante este período, corto para el cumplimiento de los objetivos
y metas establecidos por el C.O.C., se ha logrado consolidar aún
más la imagen internacional del deporte, se ha hecho un seguimiento
técnico minucioso a nuestros deportistas y se han fortalecido
de manera especial los programas académicos en aras de colaborar
con un proceso de formación serio en pro de los técnicos,
entrenadores, preparadores físicos y obviamente de los mismos
deportistas.
La gestión liderada por el Comité ha tenido como directriz
la inclusión de las ciencias aplicadas al deporte, la proyección
y la búsqueda de resultados tal como se puede apreciar en los
progresos obtenidos por la participación en varios eventos.
Colombia brilló y ganó en los Juegos Mundiales de Akita.
21 deportistas clasificados en deportes como actividades sub acuáticas,
billar, bolos, esquí náutico, patinaje carreras y patinaje
artístico.
Del 7 al 16 de septiembre Colombia estuvo en los Juegos Deportivos
Bolivarianos de Ecuador, nuestra actuación se ajustó
a la difícil realidad del momento, no llegamos al primer lugar,
pero sobrepasamos expectativas en algunas disciplinas. El rubro invertido
por el Gobierno no logró superar la astronómica suma
que asignó Venezuela en un notorio entrenamiento internacional.
Nuestras metas por mejorar encontraron un grato panorama en el 2001,
un año que estuvo precedido por el entusiasmo, el empuje y
trabajo del Idrd, Coldeportes y el COC con el ánimo de organizar
los mejores VII Juegos Deportivos Suramericanos de la historia.
Bogotá deseaba cambiar la imagen de las anteriores justas,
desgastadas y con lunares negros que opacaban los resultados frente
a unas pobres organizaciones. Tras una larga faena en la que los resultados
y la preparación de Bogotá iban por buen camino, la
Organización de estos Juegos cumplió sus objetivos,
y con gallardía se aceptó la decisión, no sin
asombro, de Odesur de no hacer los Juegos.
El balance, independiente del sentimiento, fue satisfactorio pues
Bogotá quedó dotada con los mejores escenarios y con
ellos la sociedad ganó al tener más lugares para practicar
deportes.
El trabajo va mucho más allá, Colombia será sede
de dos eventos del Ciclo Olímpico, una responsabilidad del
Gobierno, de los departamentos, de los dirigentes y de cada uno de
los 44 millones de habitantes que, desde ya, debemos tener puesta
la camiseta de las justas.
Los Juegos Bolivarianos del 2005 serán en Armenia y Pereira
y los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, en Cartagena
en 2006. Desde ya el Comité Olímpico y cada uno de los
Comités Organizadores han sostenido constantes reuniones con
el objetivo de planificar y estructurar las competencias, programas,
patrocinadores sin olvidar ni un solo detalle.
Pero el Comité no se dejó aminorar ante esta derrota
sino que ha continuado abriendo espacios y fortaleciendo sus vínculos
con la familia del deporte, en especial durante estos últimos
años. Durante 2001 se firmaron convenios con el Comité
Olímpico de E.U., Cuba y China con el fin de intercambiar experiencias,
conocimientos y recibir preparación en los mejores escenarios.
En este camino también Solidaridad Olímpica y Odepa
han permitido la realización de diferente cursos, seminarios,
jornadas de capacitación y preparación para deportistas,
entrenadores y dirigentes con el fin de otorgarle herramientas a la
comunidad deportiva de nuestro país.
Es así como podemos contar entre nuestros jóvenes talentos
un atleta y una ciclista actualmente becados para realizar una etapa
de preparación en centros de alto rendimiento en Europa, una
base de 10 deportistas que recibirá apoyo con miras a los Juegos
Panamericanos y un potencial de 25 deportistas quienes aplicaron para
las Becas Atenas 2004.
Estamos en este proceso, generando espacios nuevos y administrando
un deporte que, pese a la situación actual, tiene que continuar
porque Colombia no se puede dar el lujo de dejar de soñar,
vivir y disfrutar con los triunfos de nuestros mejores embajadores:
los deportistas.
La brecha es larga pero hay un equipo humano comprometido, una dirigencia
deportiva emprendedora y un sentimiento que siempre nos hace tener
presente el lema: citius, altius, fortius. |
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