El
pensamiento y las acciones de Juan Pablo II son las de un pastor
vital, que entiende su momento y compromiso históricos. Por
eso, para EL COLOMBIANO es el líder mundial de 2002.
Las permanentes voces que desde hace dos años hablan de un
retiro, él las supo acallar el 16 de octubre, día
en que cumplió 24 años al frente de la iglesia católica.
En esa ocasión, afirmó que estaría allí
hasta que Dios considerara oportuna su presencia al frente de los
fieles.
Juan Pablo II no sólo es una figura representativa de los
católicos, sino que es un hombre de peso en la política,
la religión y la conciencia del mundo. Es capaz de seguir
llevando mensajes a sitios como Azerbaiyán, donde su encuentro
con el islamismo fue visto como un puente que tendió para
su tan anhelado viaje a Rusia.
Tuvo la entereza de viajar a Bulgaria, el primer país ex
comunista que visita y sobre el cual se tejió un oscuro pasado
por la supuesta conexión de dicha nación con el atentado
que sufrió en 1981.
Pero, más que eso, fue un espaldarazo para la ampliación
de la Unión Europea, lo cual arrojó sus frutos con
la llegada de Hungría a esta selecta mesa.
Su noveno viaje a Polonia fue apoteósico, así como
a Guatemala y México, donde elevó a santos al hermano
Pedro y al indígena Juan Diego, respectivamente.
En julio reunió en Canadá a más de 500 mil
jóvenes de 173 países. También afrontó
la más dura crisis de la iglesia católica en los últimos
años, los escándalos de pedofilia de sacerdotes y
obispos de todo el mundo, pero principalmente de Estados Unidos,
país que le presentó un informe al respecto, que él
rechazó y que lo llevó a conformar una comisión
investigadora mixta.
Se pronunció con dureza y dijo que ese delito no tiene cabida
en el seno de la Iglesia. Juan Pablo II es un pontífice que
intenta poner la tradición a tono con la época: renovó
el Santo Rosario, que durante nueve siglos se mantuvo igual. Le
incluyó los Misterios de la Luz.
A sus 82 años, con el quinto papado más largo de la
historia, Karol Wojtyla sorprende al mundo con el aliento de su
mensaje y con sus respuestas a las angustias del hombre de hoy. |