Jaime Pérez - Nacional consiguió su
octava estrella en junio, al quedar como campeón del torneo
apertura. Tras nueve años y tres finales consecutivas, se volvió
a cantar: “Matame Verde, matame”.
Juan Antonio Sánchez-| Los jóvenes
de la Selección Colombia Sub20 se coronaron campeones en el
Suramericano Juvenil de Fútbol que se jugó en el Eje
Cafetero y ganaron un cupo al Mundial de Holanda.
Nada mueve más las entrañas de un hincha que cantar el
gol de su quipo. Nada le genera más adrenalina a un deportista,
que obtener un triunfo fuera de casa cuando tiene la bandera de su país
en la camiseta. El deporte despierta pasiones intensas y este año
no dejaron de llegar los triunfos.
Muchas satisfacciones corrieron por cuenta del rodar de un balón,
del alzar de un trofeo, de las medallas, de los cantos coreados...
La cosecha de éxitos para Colombia empezó en febrero cuando
la Selección Sub20 celebró el título en el Suramericano
Juvenil de Fútbol que se realizó en el Eje Cafetero, con
un invicto total, tras 18 años sin alcanzar este título.
El triunfo se cristalizó con un 2-0 sobre Venezuela el 6 de febrero
y abrió la puerta a los jóvenes futbolistas colombianos
para participar en el Mundial de Holanda. Las alegrías siguieron
para algunos hinchas antioqueños en junio, cuando el Atlético
Nacional consiguió su octava estrella y se coronó campeón
del fútbol en el país.
En las tribunas, después de nueve años de sequía
y tres finales consecutivas, el público cantaba con las tripas,
con el corazón henchido: ¡Matame Verde, matame!
Luego el júbilo volvió a ser nacional gracias a que, en
julio, la golfista pereirana Marisa Baena, a sus 28 años, ganó
el Mundial de Golf, modalidad match play, ante las mejores del mundo.
Marisa, quien es la única mujer colombiana que se codea con la
élite del golf mundial, se dio el lujo de ganar derrotando a las
mejores del orbe, como Annika Sorenstam, una rival que hasta entonces
parecía imbatible.
Las satisfacciones también acompañaron a la ciclista paisa
María Luisa Calle, quien tras una lucha por la dignidad, recuperó
en noviembre la medalla de bronce que ganó en los Juegos Olímpicos
de Atenas 2004. Los triunfos no fueron sólo para el país,
en 2005, el jamaiquino Asafa Powell se convirtió en el hombre más
veloz del planeta.
AP - Marisa Baena alzó el trofeo de campeona
al ganar el Mundial de Golf, modalidad Match Play.
Colprensa - Después de una lucha por la dignidad,
la ciclista María Luisa Calle recuperó la medalla olímpica.
AP - Asafa Powell se convirtió en el más
veloz del planeta, al correr cien metros en 9,77 segundos.
El deporte
nacional no dejó de dar satisfacciones este año. Fue motivo
de grandes instantes de júbilo.
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