EL COLOMBIANO
Inicio Series

>> Inicio serie Atrato al desnudo

El Bec niega excesos contra civiles


Aseguran que no usarán a civiles como escudo si chocan con guerrilla.
Consideran improbable un ataque con granadas contra indígenas.
Autodefensas élmer Cárdenas sostienen que sí cumplen con el DIH.


Por
Carlos Alberto Giraldo M.
Enviado especial, Río Opogadó


Movimientos sociales y comunitarios del Chocó observan que los indígenas embera se desplazaron por el temor a quedar en medio del fuego cruzado de guerrilla y autodefensas, como ocurrió en mayo de 2002, en Bojayá.
Manuel Saldarriaga, enviado especial, río Opogadó

Los jefes del Bloque Élmer Cárdenas de las Autodefensas (Bec) dicen que sus hombres acatan el Derecho Internacional Humanitario y consideran improbable que sus combatientes cometieran los excesos denunciados por las comunidades indígenas del Atrato Medio.

En la parte final de esta entrevista, el Bec asegura, ante el temor de nativos y lugareños de los ríos Opogadó y Napipí, que no convertirá a los civiles en escudo humano en un eventual combate con las Farc.

Exceso de batido
Hay graves denuncias sobre excesos de sus combatientes en la comunidad indígena Playita: robo de enseres, de animales de corral, de herramientas, de parumas (vestido tradicional de mujeres embera) y de objetos personales (cadenas, collares e incluso puentes dentales de oro). ¿Qué responden?
"Las situaciones manifestadas en (varias) preguntas no se compadecen en nada con la política del mando del Bec-Ac. Admitiendo que eventualmente podrían presentarse casos aislados de indisciplina, que en tanto afecten a las personas o bienes protegidos, se considerarían de gravedad extrema y serían ejemplarmente sancionados, también debe admitirse que relatos amañados, aun corroborados por cohabitantes de los lugares de confrontación, obedecen algunas veces al interés por desprestigiar a alguna o en general a todas las fuerzas que combaten, lo cual además se ve acentuado por la que llamaríamos 'cultura del victimismo', consecuencia perversa de la intervención de personas y organizaciones que ven en la manifestación del dolor ajeno su fuente particular de poder. Sin esos relatos amañados, no existiría toda la parafernalia pseudoproteccionista que tanto daño le hace a la sociedad, como a las Ong que verdaderamente trabajan para mitigar el sufrimiento humano".

El colmo, según el relato de una anciana embera, corroborado por sus vecinos, es que un combatiente del Bec copuló a una gallina hasta matarla, a plena luz del día y delante de mujeres y niños, sentado sobre una hamaca...
"Acogiéndonos a la respuesta anterior, afirmamos que debe ser probado".

La gente denunció, además, que el 29 de febrero, cuando hubo un fugaz hostigamiento de la guerrilla, con cuatro disparos, los hombres del Bec respondieron incluso lanzando cuatro granadas de fusil contra un tambo en el cual se refugiaba una decena de nativos...
"Como diría el comandante Carlos Castaño. ¡Por Dios!...

Este es el ejemplo palpable de una comunidad que cree que contándole cosas 'horribles' a los medios, así sean imaginadas, va a lograr que los combatientes se vayan, o que venga el Estado a desalojarlos. Este caso resta credibilidad a las demás denuncias, pues un nativo 'mueco' o un cadáver de gallina no necesariamente aparecerían para demostrar lo afirmado, pero 4 granadas de fusil vulnerarían un búnker o un tanque de guerra, y pretender que se lanzaron contra un tambo donde se refugiaba una decena de nativos sin que los hayan matado a todos... Como dicen en Medellín, se les fue la mano en batido con esa historia".

¿Hasta cuándo permanecerán ustedes en el área y qué garantías hay de que no convertirán a los civiles en escudo humano ni en blanco de atropellos si la guerrilla los ataca?
"Permaneceremos mientras lo consideremos necesario y prudente, y aunque reiterativamente se nos acusa de usar a la población civil como escudo, podemos negar esa especie de manera absoluta sin temor a que pueda existir prueba alguna en contrario. No lo hacemos ni lo vamos a hacer".

Según versión de civiles, con ustedes hay varios desertores de la guerrilla, entre ellos un moreno al que llaman "Justito", que se habría entregado primero a las autoridades y ahora aparece como paramilitar. ¿Eso cómo se explica?
"Si el citado individuo aparece como 'paramilitar', podemos responderle con satisfacción que no está con nosotros, pues somos Autodefensas campesinas y no paramilitares.

Por otra parte, que alias 'Justito' o cualquier otro alias pertenezca a nuestros grupos de combatientes no puede ser confirmado ni negado por razones obvias, pero obvio también resulta el que la afirmación apunta a una acusación reiterada de que actuamos como paramilitares, es decir en cooperación con fuerzas del Estado, lo cual no es cierto".


Manuel Saldarriaga, enviado especial, río Opogadó

La gente dice que, en el río Opogadó, ustedes acampan muy cerca de los caseríos, sin ningún respeto por la autonomía indígena ni por la protección que les brinda a los civiles el Derecho Internacional Humanitario, DIH. ¿Acatan o no acatan el DIH?
"Acatamos el DIH, lo promovemos y lo enseñamos a nuestros comandantes y combatientes. Respetamos la autonomía indígena, pero estamos en guerra y las Farc se encuentran en esta zona, y en este caso el DIH es una guía para alcanzar el objetivo con el menor daño posible a las personas y bienes, y aun con el menor sufrimiento posible para el enemigo. Se nos acusa de desconocimiento del DIH, cuando en realidad falta es comprensión de que el DIH no es, ni pretende serlo, un remedio o vacuna contra la guerra. El DIH se funda en principios básicos como la distinción, la proporcionalidad y la necesidad militar, y busca un equilibrio de los mismos de manera que, sin dejar de cumplir el objetivo, los combatientes atiendan a una normativa que apunta a que se alcance el objetivo de la guerra con el menor daño y sufrimiento posible.

Por otra parte, y en el caso concreto de la pregunta, ningún principio se impone para que los combatientes no acampen en los únicos lugares disponibles para ello. No vamos a las inmediaciones de algunos caseríos por capricho, sino por la misma razón por la que los nativos se establecieron allí: por ser el único sitio seco en kilómetros a la redonda.

Lo que si es violatorio del DIH es que las Farc vivían hasta ahora, no al lado, sino dentro de algunos caseríos, y que aún permanezcan algunos miembros del grupo simulando el estatuto de civil o no combatiente, lo cual constituye, según el derecho internacional de los conflictos armados un acto de perfidia".

Bojayá es un muy malísimo ejemplo de cómo los actores armados (Farc y Autodefensas) faltaron al DIH. ¿Será que no tomaron nota atenta sobre la importancia de no vulnerar los principios de distinción, protección y respeto a los civiles y sus bienes?
"Como ejemplo, lo de Bojayá no es muy malísimo, sino un muy trágico buen ejemplo de lo que se puede hacer y lo que no se debe hacer en la guerra. El Bec-Ac no faltó al DIH en Bojayá. Llevamos, sí, algunos combatientes heridos al sitio de la tragedia en un acto claro y legítimo de protección de víctimas. El ataque de las Farc con cilindros bomba contra la iglesia de Bojayá no fue motivado o actuado por nuestras fuerzas, y al contrario, nuestros combatientes se abstuvieron de disparar contra Vigía del Fuerte, donde estaban emplazadas las Farc y sus plataformas de lanzamiento de cilindros, para no afectar a los civiles de esa población, lo cuál efectivamente no ocurrió".

"Guerrilleros, brutos, los vamos a matar", son algunos epítetos y amenazas proferidos por hombres del Bec a los indígenas, según el relato de ellos mismos. ¿No hay escapatoria a tanto señalamiento?
"Si fuesen guerrilleros, los combatiríamos. Si no lo son, tienen todo nuestro respeto y protección. Esta versión se ajusta a lo señalado en (otras) respuestas".

¿Cómo se explica que una zona donde hay notoria presencia de Ejército y Policía (en Murindó y Vigía del Fuerte, por ejemplo; además de las pirañas y de la "nodriza de combate" que patrullan el río), no se presenten roces ni detenciones ni bajas entre ambas fuerzas?
"Si hubiese presencia estatal en los sitios de confrontación, no estaríamos allí sin necesidad, y si la Policía y el Ejército abandonan los cascos urbanos para venir a las montañas, (aunque sea para perseguirnos), inmediatamente la red de alerta temprana anunciaría que se espera una masacre o algo así, además de que se harían vulnerables las poblaciones a una toma guerrillera.

Nosotros sabemos bien cuál es nuestro enemigo, pero no por ello consideramos al Estado o a sus fuerzas armadas nuestro aliado o nuestro amigo. Son los aliados y amigos del pueblo colombiano, pero la acción directa o autodefensa, nace de una condición de necesidad extrema, y apela al uso de la fuerza como medio específico del poder político, lo que sin pretender una agresión estructurada hacia el Estado, sí constituye una acción crítica frente a él por el descuido de sus obligaciones constitucionales fundamentales como son la paz y la seguridad para todos los asociados.

No pretendemos, entonces, la institucionalización de la Autodefensa, ni defender su mantenimiento una vez existan para todos las condiciones y garantías mínimas exigibles a un Estado de Derecho. Pero el ejercicio de la acción directa se motiva en la defensa de los intereses políticos por excelencia, la vida y la paz, y en ese caso el marco constitucional provee argumentos e instrumentos al gobernante y al legislador para el restablecimiento del orden afectado por situaciones de excepción. Mientras tanto, seguiremos combatiendo a las guerrillas y evitando la confrontación con el Estado".

 


Para visualizar nuestro sitio recomendamos utilizar navegador Explorer 4.0 o superior y una resolución mínima de 800 x 600
Inicio Series EL COLOMBIANO Inicio EL COLOMBIANO Inicio EL COLOMBIANO