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Área Metro: Voces de la Esperanza

En el Kennedy, Simón Bolívar trabaja por todos


Hace 22 años, la Corporación Simón Bolívar trabaja por el desarrollo social.
Su labor incluye obras físicas y programas de educación y cultura.
Desde hace varios años le apuestan a la paz en el sector.


Por
Gloria Edith Gómez
Medellín


Henry Agudelo.
La biblioteca del barrio es otro de los proyectos posibles gracias al apoyo de la Corporación Simón Bolívar. En ella, niños y jóvenes encuentran alas para elevar sus sueños, aprenden y se mantienen alejados de problemas. Kennedy también tiene grupo ecológico, de la tercera edad y festivales de cultura.

El barrio Kennedy es un laberinto. Construído, hace 42 años sobre las lomas de la comuna 6, sin planeación urbanística, los lotes se fueron llenando de casas levantadas al antojo y la necesidad de sus nuevos dueños, hasta convertir el sector en una maraña de calles y callejones que van a ninguna parte.

Es difícil llegar, pero una vez dentro del barrio se dejan ver las cicatrices de la violencia en las fachadas, pintadas con letreros de grupos armados, que accedieron a Kennedy sin problema, descifraron su laberíntica existencia y dejaron en sus paredes, constancia de su amenazadora presencia.

Sin embargo, la gente no quiere hablar del tema porque a lo largo de muchas batallas perdidas en la búsqueda de desarrollo, aprendieron que hay que proponer y trabajar, en lugar de esperar a que el Estado les ayude. Con esta motivación surgió, hace 22 años, la Corporación Simón Bolívar, pilar del progreso de Kennedy y motor de proyectos urbanísticos, culturales y educativos.

Terrenos por aprovechar
Lo primero que notaron los promotores de la Corporación, al empezar su labor, fue un extenso lote baldío de 14.000 metros cuadrados. Con ayuda de la Universidad Nacional, pensaron en obras de infraestructura para poner este espacio al servicio de la gente y crearon un diseño urbanístico con 17 obras de infraestructura como colegio, placa polideportiva, centro de formación juvenil y talleres para jóvenes.

Hoy casi todas las construcciones de la maqueta inicial, funcionan. Por ejemplo, el colegio graduará a su primera promoción este año mientras celebra 6 años de vida.

"Nosotros mismos propusimos obras de desarrollo y se las presentamos al Estado para conseguir su aprobación, luego empezamos a gestionar recursos", explica Elkin Osorio, director de la Corporación.

Después de tener un techo bajo el cual trabajar, pensaron en el conflicto urbano y la manera de resolverlo. "Las soluciones para la guerra no siempre tienen que partir de la Iglesia o del Estado. También de la comunidad que es la más afectada", explica Elkin. Para buscar salidas empezaron a trabajar desde el barrio, estimulando el surgimiento de programas como la Escuela de Comunicación Popular y la ludoteca infantil y juvenil para brindarle a los niños y a los jóvenes alternativas diferentes a las esquinas. La idea ha beneficiado a personas de todas las edades.


Henry Agudelo.
Gracias a la emisora itinerante y los equipos de televisión donados por España, la gente de Kennedy y todo lo que ocurre allí, se ve y se escucha.

"Mi mayor motivación para estudiar son mis hijos y las ganas de sacar adelante el barrio en el que vivimos. Todo lo que pueda aprender para ayudar aquí, me sirve", explica entusiasmado Oscar León González, alumno de la Escuela de Comunicación, quien a sus 62 años se le midió a las clases de radio, televisión y fotografía. Con alguna diferencia de edad, pero con la misma convicción, Anabel Franco -de 21 años- habla del Centro de Formación Juvenil al que pertence. "Se llama Polarix, como la estrella que servía de referencia a los viajeros. Tenemos chirimía, café bar, talleres de liderazgo para jóvenes y otras alternativas. Queremos convertirnos en la referencia de la cultura en la zona", dice. Como ella, muchas personas del barrio hablan en términos ambiciosos, acariciando el sueño del progreso y la idea de cambiar de vida. Un cambio de actitud y de mentalidad que empezó a gestarse gracias a Simón Bolívar y hoy empieza a dar sus mejores frutos entre nuevas y viejas generaciones con voz de esperanza.


Servicio y utilidad
La Corporación recibe más apoyo de otros países que de casa

Pese a ser una corporación que trabaja por el bienestar de los 27.000 habitantes que tiene el barrio Kennedy, no le es fácil encontrar apoyo estatal para sus iniciativas de desarrollo y muchos de sus proyectos -como la emisora y el canal de televisión- fueron posibles gracias a ong de España y Francia. Incluso, cuando el Ministerio de Comunicaciones les decomisó los equipos de radio por no tener licencia, una entidad española volvió a donarlos por considerar la emisora vital para el desarrollo del sector. La Corporación espera más apoyo dentro de casa.

 

 


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