EL COLOMBIANO
Inicio Series

Área Metro: Voces de la Esperanza

Grupo Frutos Maduros: un motivo de vida


Por
Paula Cristina Pérez G.
Medellín

"Los tiempos en los que llorábamos, los cambiamos por momentos alegres". Las palabras de María Susana Castro son confirmadas por la alegría de su rostro. Todavía está rojo por el acaloramiento del ejercicio y los ojos le brillan de satisfacción.

Son las nueve de la mañana, de un jueves cualquiera y, en el parque adoquinado de la calle 68 con circular 3, sector de San Joaquín, termina la clase de gimnasia del grupo Frutos Maduros.

"Frutos, porque es lo que se cosecha y nosotros ya lo hicimos. Maduros... por la edad que tenemos". Lilian Monsalve es una mujer pequeña, de pelo rubio y ojos escondidos detrás de unos anteojos.

Sinónimo de actividad y liderazgo, es percibida por muchas integrantes del grupo, conformado por 104 adultos mayores de 50 años, como un ser especial, llena de vitalidad, tanta, que contagia a quien está a su lado.

"Desarchivar" a muchas mujeres (en el grupo sólo hay un par de hombres), que en las casas sólo esperaban que llegara la noche para dormir y entre sueños estar con los esposos que murieron o los hijos que partieron, es el mayor logro del grupo que, todas coinciden en asegurar, sin Lilian, su presidenta, no sería lo mismo.

"Ella anima, motiva, nunca desanima. Se preocupa por la gente, es una mujer íntegra", asegura, sin dudar, Socorro Sepúlveda. "Por eso es una voz de esperanza, y también porque es creativa y hace que todo esté a su alcance", complementa Graciela García.

Siempre en movimiento
Volver a vivir, y tener ganas de hacerlo, es lo que siente María Susana, desde hace tres meses, cuando entró a Frutos Maduros. Haber perdido a su esposo y a siete de sus hijos, además de la casa, en la tragedia de Villatina hace 15 años, fue motivo suficiente para perder la sonrisa. Estar entre amigas, moviendo su cuerpo, con gente cercana a la que le puede contar sus tristezas y alegrías, la razón para recuperarla. "Ahora, tengo ganas de vivir".

Como ella se siente María Eva Agudelo, una mujer de 78 años, madre de 12 hijos (7 de ellos vivos), abuela de 25, y bisabuela de 6, a quien no le inquieta viajar desde Robledo, en taxi o en bus, para llegar a las clases de gimnasia. "Hoy mi hija no me pudo traer, entonces, me viene en bus hasta el Exito de Colombia y desde ahí seguí a pie. Otras veces, cojo taxi, pero eso sí, nunca falto".

La razón para tanto ajetreo es una muy importante: "si estuviera en mi casa estaría durmiendo, pensando la vida o llorando. Aquí, tengo amigas, puedo ir a paseos y también organizar matrimonios".

Y es que en Frutos Maduros, donde el ambiente es de familia, la gimnasia no es la única actividad que los ocupa. También celebran los días de la madre, del amor y la amistad, la Navidad, los cumpleaños y la vida. Bailan el Aserejé, como lo hicieron con El Gorila, cuando esta canción puso a más de uno a imitar a un primate, y montan obras de teatro en las que el amor sigue siendo el argumento central.

Mudarse a otro sector no implica dejar el grupo, pues eso significaría, no sólo volver a tener dolores que se curaron por el movimiento, sino abandonar una de las razones que las señoras encuentran para levantarse cada mañana felices.

Los problemas no desaparecen, tampoco las tristezas, pero en el parque adoquinado tienen un espacio donde la vida se llena de valor y de sentido.

"Aquí sembramos paz, amor, tranquilidad y eso es lo que recogemos. Por eso, cada día se entusiasma más gente y el grupo crece". Lilian no duda de la pertinencia de su trabajo que, sin la compañía de las otras integrantes de la junta, no sería realidad.

Al aire libre, rodeados de edificios y con la música a bajo volumen, para no incomodar a los vecinos, los frutos maduros ejercitan su cuerpo y llenan la mente de ideas positivas para mostrar una sonrisa. Allí, todos rejuvenecieron y quienes se acercan a ellos encuentra razones para no detenerse y seguir buscando motivos de vida.

La felicidad es su meta y la voz de Lilian Monsalve la que les recuerda que por más lejos que parezca está a unos centímetros si se tienen los ojos, los oídos y los sentidos dispuestos para recibirla.

Opinión general
¿Por qué Lilian es voz de esperanza para tantos?

"Ella se preocupa por el grupo. Además, se mantiene metida en programas de ayuda a niños y a gente necesitada. Es una persona muy humana".
Adelfa Echeverri

"Lilian nos reanima, hace que le pongamos color a la vida y que nos sintamos como unas triunfadoras además de bellas".
María Eva Agudelo

"Ella es especial y querida. Siempre tiene una palabra amable para quien se acerque".
Rocío Castrillón

 

 


Para visualizar nuestro sitio recomendamos utilizar navegador Explorer 4.0 o superior y una resolución mínima de 800 x 600
Inicio Series EL COLOMBIANO Inicio EL COLOMBIANO Inicio EL COLOMBIANO