Área
Metro: Voces de la Esperanza
Alba Nelly, un ama de casa
con alma de barrio
En Altavista, esta mujer vio nacer el corregimiento hace 12
años.
De
su mano y la de otros líderes construye comunidad y
paz.
En
la alcaldía la llaman la mamá de Altavista,
por su denodado trabajo.
Por
Juan Carlos
Sepúlveda S.
Medellín
Si hay un corregimiento en Medellín que le hace honor
a su nombre es Altavista. Desde las empinadas laderas, que
un día estuvieron pobladas de ladrilleras, se divisa
y se oye la ciudad con su rugido de mil voces.
Sus habitantes viven orgullosos de pertenecer al corregimiento
más joven de Medellín, con apenas 15 años
de fundado. Por eso les molesta sobremanera que todavía
les digan que viven en el barrio Belén Altavista porque
eso es falta de sentido de pertenencia. "Aquí
somos de Altavista y punto"..., comenta Rafael Bernal,
un obrero de la construcción que habita en el sector
de El Morro desde hace 20 años cuando Altavista era
un pedazo más del gran Belén.
Y es que si de sentido de pertenencia como comunidad se habla,
muchos se remiten a sus líderes, más que a las
obras de cemento que allí ha construido la Administración.
Uno de ellos es Alba Nelly Giraldo AristizÁbal, quien
se vino de su natal Cocorná a Medellín, hace
12 años, cuando todo estaba por hacer en el nuevo corregimiento.
Al oirla hablar cualquiera pensaría que se trata de
una profesional egresada de una facultad de Trabajo Social
o Sociología. Pero no hay tal, en la sala de su casa
apenas tiene colgado el diploma de bachiller. Lo que sabe
de comunidad, dice, lo aprendió de tanto andar las
aulas de la calle en la Universidad de la vida, la misma que
le ha otorgado los títulos de fundadora de la Junta
de Acción Comunal, presidenta de la Junta Administradora
Local, por dos períodos, y el que más la llena:
"la mamá de Altavista", puesto por más
de un secretario de la Alcaldía de Medellín,
después de verla tocar las puertas de sus despachos
por más de diez años.
Sin recibir más honorarios que las gracias de sus
vecinos, esta ama de casa, madre de tres varones, logró
por amor al civismo, en compañía de otros líderes,
la construcción de muchos metros de pavimento, una
placa polideportiva, tres aulas y un restaurante escolar en
el colegio de la Corporación para el Desarrollo Comunitario;
la fundación de la Corporación Juvenil Cultural.
Y lo más importante, la elaboración y ejecución
del Plan de Desarrollo del corregimiento aprobado en el 2000,
el cual le enderezó el rumbo al corregimiento. Para
ella, estas obras son amores y la mejor manera de sembrar
la paz y la esperanza sin acudir a la politiquería
o a las armas para reclamar los derechos que tienen las comunidades.
Servicio y utilidad
Plan de Desarrollo acabará
con divisiones
Lograr unir geográficamente a los cuatro sectores
que componen Altavista, es decir: El Corazón, El Morro,
Aguas Frías y el centro, divididos territorialmente
por la naturaleza, es la principal necesidad que formuló
el Plan de Desarrollo de este corregimiento, en el suroccidente
de Medellín.
Para Alba Nelly Giraldo ya se dio el primer paso con la articulación
de todas las organizaciones comunitarias que hoy trabajan
unidas desde la asamblea del Plan de Desarrollo.
Afirma que la gran ganancia de esa carta de navegación
fue la renovación del liderazgo. Antes había
unos tradicionales y sus acciones no impactaban el desarrollo
comunitario. Lejos está de creerse la salvadora, porque
lo onseguido para su gente es fruto del trabajo en equipo,
está convencida de que por su sensibilidad social,
el papel de la mujer es clave para crecer al ritmo de la ciudad,
un corregimiento que busca la adultez de su desarrollo.
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