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Deportes >> Las barras bravas o la violencia en el fútbol

Vecinos del estadio piden soluciones

Vecinos del sector del estadio, damnificados por los enfrentamientos entre barras.


Estadio Atanasio GIrardot

Medellín
El frente de la construcción está pintado con graffitis de las barras Rexixtenxia Nortey Los del Sur, casi indescifrables porque unos van encima de otros. Los intentos por borrarlos fueron imposibles y los inquilinos deberán esperar que el propietario se "arriesgue" a darle una nueva mano de pintura.

Detrás de la reja Constanza se queja porque "esto se volvió un problema muy delicado". Su hermano, dueño del negocio, debió trasladar el local para Obelisco, después de aguantar varios ataques al local, que terminaron con la destrucción del aviso publicitario.

Ahora, allí sólo funcionan las oficinas. "Esta casa la están vendiendo, pero apenas llegan los compradores y ven los mensajes en las paredes, se decepcionan". Son las 9:00 de la mañana y un gamín duerme en el piso y levanta la cabeza cuando escucha las quejas de la dama.

"El problema acá no es sólo con los clásicos. Cuando juegan Millonarios o América, también hay enfrentamientos. Una vez, en estas escaleras, vi que atacaban a un muchacho por ser hincha de Millos. Si no es por mí que intervine, lo matan los seguidores verdes. La verdad, y no tengo nada contra ellos, los de Nacional son más violentos", comentó la señora mientras señalaba el sitio del ataque, cerca al Obelisco, no sin antes aseverar que dentro de las barras "se infiltra mucho maloso".

Cerca de allí, los antejardines dan cuenta de los ataques después del último clásico que obligaron al cierre indefinido del estadio Atanasio Girardot. Como ella, muchos vecinos denunciaron los ataques a sus residencias, especialmente en los ventanales que deben ser cambiados después de cada partido. Uno de ellos, con 30 años de permanencia en este sector, dice que vender no es la solución, además, "es el único patrimonio que tenemos. Y encontrar un comprador no es fácil". Lo único que piden es seguridad y mayor compromiso de la Policía para volver a tener tranquilidad.

Opinión especial
Ideal del barrista

Rotten
Fundador de Los del Sur

El barrista va al estadio no sólo a ver un partido de fútbol, sino a alentar y apoyar constantemente a su divisa. Nunca silba o insulta al equipo. Si no está de acuerdo con algo, busca la manera adecuada para que jugadores, cuerpo técnico y directivos reaccionen y respeten a la afición. Y mucho menos acude a la violencia para agredir a la institución por la cual profesa pasión y sentimiento.

Ser barrista puede convertirse en una forma de ser y de vivir, siempre y cuando no caiga en extremos irracionales. Lo que el barrista siente y profesa la gente del común nunca lo va a entender, porque como dice la frase de la Sur: Si no lo vivís, no lo entendés". El barrista no es persona violenta por naturaleza y utiliza la fuerza como último recurso para defenderse.

Puede sentir simpatías por otros equipos, pero sólo es hincha de su divisa. El barrista no tiene sexo, partido político, edad, clase social, pues la barra nos une a todos y es la única parte donde nos sentimos iguales y con un mismo fin. Ser barrista no es una moda, es una actitud, una pasión y una forma de sentir y vivir el fútbol.

 


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