>>
Inicio el Caguán un año después
18-02-2003
Análisis
El Gobierno y la guerrilla
le apostaron a la fuerza
Por
Jesús
Balbín
Investigador del IPC
Este año que ha transcurrido desde la ruptura del
proceso de paz con las Farc nos parece bastante crítico
y doloroso para la sociedad colombiana porque se escogió
un camino de profundización de las medidas de fuerza,
por parte de la guerrilla, y de mejorar la autoridad por parte
del Estado.
Esto, por un lado aumenta las víctimas producto de
la confrontación que, se expresan de una parte en lo
que se venía haciendo del enfrentamiento armado, pero
que hoy tienen una nueva modalidad como son los ataques masivos.
Es decir, se cambia la modalidad, centrándose en la
población civil, en las ciudades. Este es un campo
bastante crítico.
No compartimos ninguna de las salidas de fuerza, como es
militarizar aún más la vida del país
ni centrar los ataques en la población civil. Esto
se está dando desde el Estado mismo, que aumenta las
medidas de fuerza sin que los resultados aún sean visibles.
Se podría decir que habría que dar más
tiempo para que se den.
Hay una segunda situación que se está presentando
a niviel global y es que se está logrando que se brinde
menos apoyo a los grupos armados ilegales, particularmente
a las guerrillas. Algo que se ha logrado en este período,
a partir de la ruptura de las negociaciones, es aislar más
nacional e internacionalmente las propuestas que vienen desde
la guerrilla.
Esto se ha dado en menor escala en el caso de las autodefensas,
para lo cual se requiere mayor decisión por parte del
Estado. Desde el punto de vista político e ideológico,
hace falta separarse más de ellas.
(...) Con los últimos pronunciamientos que se han
dado por parte de la ONU y la OEA, frente a los actos terroristas
en Colombia, uno puede ver un pulso por parte de la guerrilla
de desvirtuar la estrategia del presidente Álvaro Uribe
Vélez en todo este período. Demostrarle al país
que el programa de la Seguridad Democrática aún
no se puede implantar. La guerrilla quiere restarle piso a
los planteamientos del Presidente desde el punto de la eficiencia
y la eficacia de esa política.
Es más, ahora se están dando muchas preguntas
al respecto, porque queda la duda si el Gobierno estaba preparado
para enfrentar a la guerrilla en el campo pero no a nivel
urbano, como es lo que se está presentando ahora. Lo
otro es que cuando se aisla a la guerrilla a nivel internacional
queda la duda si a ellos les interesa esto. Creo que, en todo
este tiempo, ellos han mostrado que no les interesa la opinión
en el exterior.
Lo que sí es bastante crítico es que con todo
este tipo de pronunciamientos se vaya justificando una mayor
presencia directa de fuerzas armadas, bien sea conjuntas o
unilateralmente de un país. Esto sí sería
una escalada crítica para el país. Se está
llenando la acción de un conjunto de elementos que
pueda justificar una mayor presencia militar en el país.
Ahora hay presencia de Estados Unidos, en calidad de asesores.
Es una realidad con lo del Plan Colombia. Hay muchos hechos
que pueden justificar una mayor presencia de Estados Unidos
o de cualquier otro país en Colombia. De momento, los
vecinos no estarían en esa disposición de intervenir.
|