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Inicio serie Venezuela por dentro
"Soy el hombre de las dificultades":
Chávez
El presidente de Venezuela enfrenta la división de
su país.
Quienes lo aman lo hacen aparecer como que llegó el
Mesías.
El COLOMBIANO compartió un día con Hugo Chávez
en el Palacio Miraflores.
Por
Natalia
Durango Vásquez
Caracas-Venezuela
La luz de su habitación permanece encendida hasta
las dos o tres de la mañana y cuando van a dar las
cinco se abre al nuevo día. La luz de la ventana del
cuarto presidencial es siempre la última en apagarse
en el Palacio de Miraflores.
Hugo Chávez Frías, presidente de Venezuela,
no duerme. La lámpara en su habitación lo delata.
Quienes viven con él, en la sede de gobierno, lo saben
bien. Desde que asumió la Presidencia se entregó
al trabajo, pero ahora, cuando enfrenta un paro de 13 días
y un país partido en dos, nunca duerme una noche completa.
Decía su psiquiatra una vez, en alguno de los tantos
perfiles que han hecho de él, que eso de no dormir
era un cuadro psicótico. Para quienes han sentido en
la piel el caos de la Venezuela de hoy, el pasar las noches
en vela, sin duda, será lo menos que le puede pasar
a un dirigente cuando lo que tiene que resolver no es menos
que el futuro de 24 millones de personas enfrentadas por el
amor o el odio de su propio mandatario.
Hugo Chávez no es normal. Es verdad. Sin embargo,
eso no quiere decir que sea loco, como dicen sus opositores,
o un santo, como profesan quienes le siguen. Lo que pasa es
que ninguno como él ha desafiado lo establecido.
Su mejor amigo es Fidel Castro y eso para sus detractores
es suficiente como para considerarlo un castrista comunista
más. Ha preferido visitar a Saddam Hussein que a George
W. Bush y, para ajustar, no oculta su rechazo al modelo económico
impuesto por los Estados Unidos a los países subdesarrollados
de América Latina cada vez que va a una cumbre y le
dice en la cara a los estadounidenses que son culpables de
nuestro atraso.
Hugo Chávez asegura que por defender esas ideas anti
neoliberales, que orgullosamente ayudó a sentar en
un librillo azul de 5 por 10 cms. que llama "la constitución
de bolsillo" y que siempre trae consigo, fue tildado
de estúpido y que incluso sirvió de inspiración
para que se escribiera el "Manual del Perfecto Idiota"
todo, según él, "porque no estaba alienado
con los boys speaking in english que querían inyectarnos
la globalización".
Chávez nació pobre, en una aldea de Sabaneta
de Barinas, el 28 de junio de 1954. Cuenta que su papá
fue maestro y doxógrafo (el que compila pensamientos
filosóficos) y dice el presidente que cuando él
murió era la persona que más sabía de
Simón Bolívar en todo el planeta.
Desayuna con ayacas (tamales) y arepitas de maíz amarillo.
No puede faltarle una lechosa, en la mañana (papayuela).
Le fascina la gastronomía llanera y, de vez en cuando,
su deleite es un plato de pasta con sardinas. Le gusta andar
en jean y tenis pero adora vestir uniforme, y su mayor confidente
es Sharon Stone, una perra pastor alemán experta en
explosivos, que lo acompaña siempre.
Se ha casado dos veces y también se ha separado dos.
Es padre de cuatro hijos, que son su adoración. Sólo
tiene 47 años y ya es abuelo.
Corpulento y pesado al andar, elegante y guapo, Chávez
llena con su presencia los espacios a los que entra despilfarrando
sonrisas y conquistando gentes, como si fuera un encantador
de serpientes. Aunque su voz es torrencial y en vez de emplear
la letra ese, usa siempre la jota al hablar, a veces pareciera
que sus manos gruesas y grandes conversaran por él.
Todo en su figura reúne las características
de una persona de peso que tiene que soportar sobre sus hombros
la carga de gobernar un país que está desbordado.
En menos de un año los dirigentes gremiales y algunos
militares iniciaron una continuada protesta en contra del
"modelo socialista que él pretendió instalar
en el país" como contó a este diario hace
unos días Carlos Fernández, director de Fedecámaras
y uno de sus más fervientes detractores. Quién
creyera que este modelo, que ahora muchos detestan, es el
mismo que votó el 83% de la población cuando
se estableció la nueva Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela.
Aló, Presidente
El día que el presidente recibió a EL COLOMBIANO
era domingo. Ese día (8 de diciembre) había
más movimiento que de costumbre en Palacio.
Miraflores, un antiguo palacio conformado por varios torreones
blancos de arquitectura española que no alcanzan los
dos pisos, es el escenario del corre corre de quienes preparan
todo para la alocución dominical del Presidente. Como
ya es costumbre, se dirige al país por unas cinco horas
para dar informe de las actividades de la semana y, a la vez,
escucha las peticiones de sus gobernados.
Faltando pocos minutos para las once de la mañana
todo está listo en uno de los auditorios de Palacio.
Tres cámaras, el set, los técnicos. ¿El
presentador? El mismo presidente. Música de arpa y
cuatro le dan la entrada al programa y, como es diciembre,
Chávez escogió iniciarlo con un primer plano
de un niño Jesús de plástico que tiene
sobre el escritorio desde donde preside.
El tema del día, las marchas bolivarianas del pasado
sábado que fueron convocadas por el gobierno para "decirle
a la oposición que los chavistas son más",
como dijo el presidente.
Chávez conoce el poder de los medios de comunicación,
por eso su programa es una de sus mejores armas para mantenerse
vigente, más aún cuando los otros cuatro canales
privados del país cancelaron su programación
habitual y se dedicaron a ser la voz de la oposición
con emisiones en directo las 24 horas del día.
En el video las tomas aéreas captadas desde el helicóptero
presidencial muestran ríos humanos que atravesaron
la avenida Bolívar, de Caracas, para darle el respaldo.
Con voz en off, que ese es el pueblo venezolano que cree
en la constitución y, como si fuese Mao Tse Tung, con
el libro rojo, empuña su pequeña carta magna
diciendo que ese texto es la voluntad infranqueable del pueblo.
El video de las marchas da paso a los comerciales. En uno
de ellos aparece derrochando encantos al caminar por las calles
de los barrios más pobres, como si estuviera en campaña,
a casi cuatro años de gobierno. Quienes lo aman lo
hacen con el frenesí de quien cree que llegó
el mesías.
Cuando vuelve la señal, Chávez saluda la imagen
de su ídolo, Simón Bolivar, dice: "yo soy
el hombre de las dificultades, pero este no es el final. Esto
es una lucha entre el bien y el mal y vamos a ganar".
Implicaciones
Chávez rechaza llamado de E.U.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, rechazó
el llamado de Estados Unidos para que celebre elecciones adelantadas
ante la crisis política de su país, e insistió
en que sólo abandonará el poder luego de un
referendo revocatorio a partir de agosto del próximo
año.
Según la gencia Reuters, Chávez dijo que Estados
Unidos "está confundido" y que el adelanto
de elecciones no está previsto en la Constitución.
"No está previsto aquí elecciones adelantadas,
yo no creo que el gobierno de los Estados Unidos esté
diciéndole al mundo que en Venezuela hay que romper
con la Constitución", dijo el presidente que dice
liderar una "revolución" a favor de los pobres,
en quienes radica la mayor parte de su popularidad.
"Habría que enviarle un ejemplar de la Constitución
para que allí se documente acerca de los caminos que
hay aquí" agregó. La Casa Blanca dijo en
un comunicado el viernes que "Estados Unidos está
convencido de que el único camino pacífico y
políticamente viable para salir de la crisis en Venezuela
es a través de la celebración de elecciones
anticipadas".
Las relaciones entre Caracas y Washington han sufrido tropiezos
durante los casi cuatro años de gobierno de Chávez.
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