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Venezuela: crisis, pasión y razones
La revolución bolivariana ha traído
protagonismo a los pobres, dice analista.
Ni socialista ni comunista: se trata de
una democracia participativa.
Por
Natalia Durango
Vásquez
Caracas-Venezuela
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La huelga
general indefinida organizada por la oposición
para buscar la salida del presidente Hugo Chávez
llega hoy al décimo octavo día, sin que
se evidencien indicios de que pueda finalizar a corto
plazo. AFP - AP, Caracas-Venezuela
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Hace apenas cuatro años el escenario de las calles
de Caracas era muy parecido al de hoy. La palabra Chávez
se repetía en cada grafitti y las avenidas y plazas
eran sede de inmensas manifestaciones.
Hugo Chávez movía masas incontenibles que apoyaron
su propuesta: una revolución que él llamó
´bolivariana´ y que quedó plasmada en una
nueva constitución que no sólo fue la primera
de corte antineoliberal, sino también que le dio estatus
político a los militares.
Hoy, claro, también se ven las calles abarrotadas
de manifestantes con la palabra ´Chávez´
a flor de labio. Pero las razones son distintas. Los detractores
de aquel proyecto revolucionario crecen y mientras en una
calle le gritan improperios al presidente, en la otra, centenares
de simpatizantes salen a defender la ´revolución
de los pobres´, como dicen los chavistas.
Amor u odio, razón o locura, el hecho es que la situación
de división ha generado una crisis que según
Miguel Pérez Abad, presidente de la pequeña
y Mediana Industria (Fedeindustria) en declaraciones a AFP,
le ha costado a Venezuela alrededor de US$5.000 millones por
el paro que auspicia la oposición desde el 2 de diciembre.
¿Por qué?
David Raby, director del Instituto de Estudios Latinoamericanos
de la Universidad de Liverpool y quien desde hace varios años
estudia el proceso venezolano, parte de las siguientes razones:
"La teoría de Chávez no es socialista
ni comunista, pero sí es claro que las reformas que
propone atemorizan a los privilegiados. El proyecto de democracia
participativa, como rige en la constitución, es de
protagonismo popular, así que el problema de fondo,
entonces, es que al despertar el pueblo pobre de Venezuela
de una manera nunca vista, si constituye de hecho una transformación
y es a esa a la que se refiere Chávez en el término
revolución".
La nueva constitución creó las Asambleas Locales
en los barrios como mecanismo de participación de los
ciudadanos para proponer y canalizar la solución al
problema de las necesidades básicas no resueltas como
acceso a la educación, alimentación y salud.
Para Raby, los cambios que ha hecho Chávez son importantes
pero no suficientes y aunque la denominada revolución
propone transformaciones, apenas se ven.
"Las 3.000 escuelas bolivarianas, que he tenido la oportunidad
de conocer son un éxito. En ellas, a diferencia de
muchos países subdesarrollados, los niños reciben
educación gratuita, tres alimentaciones diarias y atención
médica. Los planes de apoyo a la autoconstrucción
de vivienda, la facilidad de créditos en el Banco de
los Pobres y en el de la Mujer, son ejemplo claro de lo que
pretende la revolución. Chávez es el único
gobernante que ha triplicado en 150% el presupuesto de educación".
Errores y alternativas
Sin embargo, sostiene Raby, Chávez ha cometido dos
grandes equivocaciones: Comunicación y exclusión.
"El presidente contaba en sus inicios con un fuerte
respaldo de una gran clase media, pero los errores de comunicación
han enfrentado esas relaciones. Chávez tiene una retórica
encendida que ha puesto a pelear a ricos contra pobres con
un lenguaje en el que muestra a los ricos como los culpables
del atraso de los humildes".
En cuanto a comunicaciones, otra gran falla, sostiene David
Raby, es que "no ha tenido un programa de comunicaciones
para difundir adecuadamente sus trabajos de desarrollo social".
Para el analista, la serenidad y el respaldo a la mesa de
diálogo, parecieran ser las únicas alternativas
que le quedan al país para superar la coyuntura.
"El discurso radical y pasional de la oposición
que desconoce un referendo consultivo ya programado para el
2 de febrero, es casi irracional, si se tienen en cuenta los
costos brutales del paro. Trancar con calles y parar buques
petroleros sólo deterioran la economía del país.
Habrá que serenarse, tomar la constitución y
preparase políticamente, pues en caso de que el referendo
revocatorio baje a Chávez del poder en agosto de 2003,
no hay cabezas visibles ni movimientos políticos fuertes
que saquen al país del hoyo en que lo ha dejado el
paro", concluye David Raby.
Antecedentes
Las metas de negociación
El secretario general de la OEA, César Gaviria, presentó
un documento de 24 puntos al gobierno y la oposición
con el propósito de avanzar hacia la salida electoral
para solucionar la coyuntura.
Incluye temas como el respeto por el orden constitucional
y un acuerdo que convoque a las partes. Las mesas de diálogo
fueron propuestas por el presidente Hugo Chávez luego
de que el 11 de abril pasado se fuera objeto de un golpe de
Estado temporal. Entre los logros de las conversaciones está
la aprobación de un referendo consultivo para el 2
de febrero de 2003 sobre la permanencia de Chávez en
el poder, que el gobierno no acata. La oposición exige
radicalmente la renuncia.
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