Ciudad
Región / Paz y DH >> Conflicto Urbano
Alcaldía busca pacificar
la ciudad
El mandatario, Luis Pérez insiste en solicitar 2.000
policías.
Aceptaría presencia de organismos humanitarios internacionales.
Advierte que hay muchos pregoneros de la violencia a través
de libros y películas.
Por
Juan Diego Restrepo
E.
Medellín
"Lo ocurrido el pasado martes, y lo que va a seguir
sucediendo, es una muestra de que queremos pacificar la ciudad",
reconoce el alcalde, Luis Pérez Gutiérrez en
momentos en que aún se escuchan los estertores de uno
de los más complejos operativos policiales que se hayan
visto en los barrios por las implicaciones que rodearon el
ingreso de la fuerza pública a Belencito, El 20 de
Julio, El Salado, El Seis y Las Independencias.
EL COLOMBIANO habló con el Alcalde sobre el tema,
que coincidió con la publicación en este diario
de una serie dedicada al conflicto armado urbano que desangra
la ciudad, y que sirve de introducción para ahondar
en el pensamiento de la administración sobre la crítica
situación de la capital antioqueña.
¿A su juicio entonces, cuál
es la situación de Medellín hoy?
"Hay tres sectores que, en mi opinión, son la
síntesis del conflicto urbano y que no son la generalidad
en la ciudad: Belencito y zonas aledañas, la parte
alta de Santo Domingo Savio y el barrio París. Eso
no es nada nuevo. Están en una situación complicada
por los desplazamientos, por la urbanización del conflicto,
que el Gobierno Nacional no ha querido reconocer y nosotros
sí. Lo ocurrido el pasado martes, y lo que va a seguir
sucediendo, es una muestra de que queremos pacificar la ciudad".
¿Por qué esas zonas se volvieron tan explosivas?
"Creo que obedecen a lugares de migración que,
inclusive, identifican al tipo de habitante que hay en la
zona: hay unos que vienen de Urabá, otros del Oriente.
Cada sector tiene su propia identidad. Todo eso se suma a
la crisis que dejó el narcotráfico. Pero también
coinciden otros factores. En Medellín, más que
en cualquier lugar del mundo, hay muchos pregoneros de la
tragedia a través de novelas, escritos y películas
que crean un abono importante para que florezca la guerra
y tengamos tan mala imagen".
¿Qué puede perjudicar
más la imagen de Medellín: una obra como La
Virgen de los Sicarios, de Fernando Vallejo o un enfrentamiento
entre milicianos y fuerza pública que dejó civiles
muertos y heridos?
"Pues todas, pero hay unas más nobles que otras.
El Estado tiene el monopolio de la fuerza y es su obligación
imponer el orden. En la ciudad no puede haber un sólo
lugar vedado para un ciudadano o para la fuerza pública
y ese principio nos tiene que acompañar tanto a ustedes
los periodistas, como a nosotros los gobernantes y a los ciudadanos.
Si queremos que en la ciudad no haya lugares vedados por la
presencia de la subversión, serán muchas las
acciones violentas que se tendrán que aplicar".
¿También van a actuar
contra los grupos de autodefensa que ya controlan grandes
sectores de la ciudad diferentes a los que usted nombra?
"Todos los grupos que están dedicados a la violencia
son detestables y la Policía tiene que actuar contra
ellos sin ningún tipo de compasión".
¿Aceptaría en los
barrios la presencia de organizaciones internacionales de
carácter humanitario para velar por el respeto a la
población civil?
"Sí. El problema para que vengan tiene que ver
con el Gobierno Nacional, pero si llegan organismos internacionales
para ir a los barrios a ayudar a respetar los derechos humanos
y a velar porque la población civil no tenga ningún
tipo de presión, estaría dispuesto a recibirlos".
Ciudad de contradicciones
¿En materia de seguridad e
inversión social hay equilibrio?
"El tema de la seguridad no está al alcance del
alcalde, la ciudad sabe que le he pedido al Presidente de
la República 2.000 policías, que estamos dispuestos
a financiarlos, y no ha sido posible. Espero que en la próxima
Presidencia sea una realidad.
Si se trata de autoridad estamos actuando con la eficiencia
que tenemos. Si se trata de inversión, Medellín
es una de las ciudades que más inversión social
está haciendo en el país, incluso más
que Bogotá. Invertiremos más de $600.000 millones
este año. En servicios públicos, es la mejor
dotada en Colombia; en educación tenemos la mayor cobertura
en el país, y en salud nadie se queda sin ser atendido.
En cuanto al empleo, eso obedece a unos índices macroeconómicos
de la Nación que no hace ningún esfuerzo por
remediarlos; como tampoco lo está haciendo el sector
privado. Medellín es tal vez la única ciudad
de Colombia que, desde lo público, ha emprendido cuatro
o cinco proyectos productivos para generar empleo".
¿Si la ciudad tiene ese bienestar
por qué eso no se traduce en la disminución
de los índices de violencia?
"No estoy diciendo que la ciudad está toda en
paz. Lo que he dicho es que por lo menos el 80% del territorio
vive relativamente tranquilo y que es la ciudad que menos
ha sufrido el rigor del terrorismo de los últimos meses".
¿Hacia dónde vamos?
"Si uno hace cuentas con los homicidios que se han presentado
en lo que va del año, que sobrepasan los 1.300, es
factible que haya un aumento de homicidios con respecto al
2001, sobrepasando los 4.000 asesinatos, ¿ese incremento
lo estaría generando el conflicto armado urbano? "La
ciudad ha cambiado el mapa demográfico de las muertes;
anteriormente, eran indiscriminadas, moría todo tipo
de ciudadanos y en toda la ciudad. Hoy hay una altísima
concentración de los homicidios en los sectores de
conflicto y en las personas involucradas en él.
Las autoridades nacionales no quieren abrir los ojos y darse
cuenta que para pacificar el país hay que pacificar
primero las ciudades. Hoy, las fuerzas subversivas tienen
más presencia en ellas y en Medellín lo queremos
evitar".
¿Bajo esas circunstancias,
hacia donde va Medellín?
"Hacia la armonía social, que la ciudadanía
no sea rehén de los delincuentes. Que seamos capaces
de tener una fuerza pública que imponga el orden y,
espero también, que la gente, que reclama su presencia,
la respalde".
¿Cuál es su compromiso
frente al tema de conflicto urbano en la ciudad?
"Me comprometo a cumplir con todo mi programa de gobierno.
He avanzado mucho más que las expectativas que existían,
pero hay factores que dependen de la situación del
país y de la posición que tome el Gobierno Nacional.
No hay duda que si el conflicto se agudiza y siguen llegando
desplazados a la ciudad a los que no podemos atender, es muy
probable que continúe el incremento de homicidios concentrado
en los sectores de conflicto.
Lo mismo pasaría con el empleo. Si el Gobierno Nacional
no toma unas medidas de crecimiento económico y le
permite al sector privado participar en nuevos procesos productivos,
escasamente estaremos generando los empleos que muto propio
el Municipio adelanta. Hay problemas de los cuales no nos
podríamos aislar; si pudiéramos hacerlo, seriamos
capaces inclusive de resolver nuestro propio problema dándole
una alternativa a los sectores en conflicto de la ciudad".
Antecedentes
Operativo cuestionado
En la madrugada del martes un miembros del DAS,
la Fiscalía, el Ejército, la Policía
y la Fuerza Aérea, iniciaron un operativo conjunto
en los barrios Nuevos Conquistadores, 20 de Julio, El Salado
y Las Independencias, cuyo propósito sería golpear
las redes de milicias que operan en esa zona de la ciudad.
En el operativo, que según las autoridades se hizo
siguiendo todas las normas legales y guardando las medidas
de seguridad para los habitantes del sector, perdieron la
vida nueve civiles, de los cuales, tres eran menores de edad.
Redepaz emitió un comunicado a través del cual
asegura que con esta acción se violaron los principios
de distinción y proporcionalidad consagrados en el
DIH. El primero prohíbe involucrar a la población
civil en los enfrentamiento y el segundo usar armas de efecto
indiscriminado.
|